EL PRIMER PERIÓDICO CUBANO


Alguien ha dicho que una nación no empieza realmente a serlo hasta que tiene su primer periódico. De ser cierto, la nacionalidad cubana habría nacido justamente el 20 de 0ctubre de 1790, cuando los habitantes de la capital leyeron por primera vez las hojas, olorosas a tinta fresca de imprenta, del primer número de El papel periódico de La Habana, diario inaugural del periodismo cubano.

En rigor este no fue el primer “periódico” que existió en la isla. No fue la primera muestra de prensa escrita. Le había precedido La Gazeta, diario oficial y semanal, fundado en 1764 por el Capitán General conde de Ricla, e impreso en la imprenta de la Capitanía General. Este diario eran, en realidad, hojas sueltas, aunque no exactamente volantes. La Gazeta duró más o menos lo que el mandato de Ricla, aproximadamente hasta 1765.

Por esos años, nació El Pensador, periódico “ilustrado”, del cual no sobrevivió ningún ejemplar o no ha sido hallado, pero cuya existencia cita Jacobo de la Pezuela, y respaldan otros estudiosos del periodismo cubano. Se cree que sus fundadores fueron uno de los primeros historiadores de Cuba y el primer Conde de Jaruco. El 8 de noviembre de 1772 vio la luz la Gazeta de La Havana, último antecesor de El papel periódico de La Habana.

UN POCO DE HISTORIA

Sin embargo, si se comparan fechas y datos sobre la aparición del periodismo en Europa y América, no queda más remedio que admitir que el nacimiento de nuestro periodismo anduvo algo retrasado.

Se admite generalmente que la primera forma de comunicación social periódica apareció en Roma, y consistió en las llamadas Actas del Pueblo, hojas con informaciones de actualidad que eran pegadas sobre los muros del palacio imperial o en las paredes del Foro. Julio César, por los años cincuenta antes de Cristo, hizo circular las suyas propias para divulgar sus victorias militares.

En la Edad Media surgieron los mercaderes de noticias que redactaban los Avisos, también llamados folios a mano. Consistían en cuatro páginas manuscritas sin título ni firma, con la fecha y el nombre de la ciudad en que se redactaban. Se vendían en los puertos y ofrecían informaciones del mediterráneo oriental (en especial sobre las cruzadas), recogidas de relatos de marineros y peregrinos. Estos avisos tuvieron un gran éxito y enseguida fueron censurados por las autoridades de toda Europa y convertidos en propiedad oficial de las ciudades.

También nacieron en torno a los puertos los Price-courrents que informaban sobre los precios de las mercancías en el mercado internacional, los horarios de los barcos, etc. Se dice que fueron muy famosos los que divulgaban testos de Colón contando el descubrimiento de América.

En el Renacimiento el precio de estas hojas se pagaba en una moneda llamada gazzetta, que dio su nombre a las primeras formas del periodismo. Las gacetas eran un magnífico ejemplo de noticierismo manuscrito, que se vendían en las plazas o circulaban a través del correo regular, hasta que la invención de la imprenta propició su enorme multiplicación y fácil difusión.

En el siglo XVI se siguen publicando avisos, ocasionales, relaciones…y aparece un nuevo tipo de publicación, los Canards, con contenidos de interés más popular, que trataban temas sensacionalistas como apariciones de, monstruos, milagros y otros hechos fantásticos que solían terminar con explicaciones de índole religiosa acordes con la mentalidad cultural de la época. Las Relaciones eran publicaciones de periodicidad semestral, coincidían con las dos ferias anuales de editoriales y libreros, que tenían lugar en la ciudad de Frankfort. Recogían los principales acontecimientos ocurridos en Europa durante los seis meses que separaban una feria de otra. Las primeras gacetas con periodicidad semanal fueron publicadas en Venecia, y a partir de 1619 pasaron, de manos de editores privados, a ser instrumentos oficiales de las monarquías.

Las gacetas más famosas fueron las francesas: La Gazette, Le Journal des Savants, y Le Mercure Galan, todas ellas pertenecientes al siglo XVII., y tuvieron gran influencia en España, que publicó su primera gaceta en1661.El primer periódico diario, el Daily Courrant, nació en Inglaterra en el siglo XVIII. México imprime su primera hoja, El mercurio volante, en 1693, ya con noticias científicas y culturales.

EL PAPEL PERIÓDICO DE LA HABANA

La publicación tuvo una primera etapa, transcurrida bajo los auspicios de sus fundadores. En la primera plana del número inicial apareció una especie de programa o proyecto informativo concebido para el diario en cuestión:

“En las ciudades populosas son de muy grande utilidad los papeles públicos en que se anuncia a los vecinos cuánto ha de hacerse en la semana referente a sus intereses ó a sus diversiones. La Habana, cuya población es ya tan considerable echa de menos uno de esos papeles que dé al público noticia del precio de las ofertas comestibles y de los bastimentos, de las cosas que algunas personan quieran vender o comprar, de los espectáculos, de las obras nuevas de toda clase, de las embarcaciones que han entrado, ó han de salir, en una palabra de: todo aquello que puede contribuir a las comodidades de la vida”. (..) “A imitación de otros que se publican en Europa, comenzarán también nuestros papeles con algunos retazos de literatura, que procuraremos escoger con el mayor esmero”.

En su segunda etapa, El papel periódico de La Habana pasó a ser el órgano de la Sociedad Cubana de Amigos del País, que nucleaba entre su membresía a las inteligencias más liberales de la isla. Bajo su dirección el periódico se enfocó en temas de la agricultura, el comercio, los nuevos conocimientos científicos naturales en la química, la botánica y su aplicación a la economía, pero manteniendo siempre su interés en la cultura y el pensamiento.

En sus páginas escribieron figuras tan prestigiosas como Tomás Romay, el padre Caballero, Francisco de Arango Y Parreño, Buenaventura Pascual Ferrer y otros muchos, ocultos en ocasiones tras un seudónimo.

Los lectores fundamentales de nuestro primer periódico fueron, sin duda, la burguesía esclavista habanera y, dentro de ella, en el grupo más encumbrado, los nobles beneficiados con títulos de Castilla, criollos o peninsulares, ligados con el desarrollo económico-social del Departamento occidental de la colonia caribeña. El resto de la población, compuesta de esclavos, libertos, artesanos y campesinos, era iletrada. En sus mejores tiempos El papel… solo alcanzó una suscripción de 126 miembros fijos.

Los gobiernos bajo cuyo mandato apareció el periodismo en Cuba eran todos de corte iluminista, y fueron los que introdujeron esas ideas nuevas en la isla, en franco contraste con la tendencia escolástica que reinaba entonces en el clima intelectual de la colonia. Este detalle resulta sumamente interesante a la hora de analizar el papel que desempeñó nuestra primera publicación periódica en la colosal reforma de la educación que pronto iba a tener lugar en la isla, donde ya los ricos hacendados azucareros comenzaban a demandar nuevos enfoques del pensamiento más acordes con el desarrollo de sus intereses económicos.

El papel… criticó duramente las instituciones educacionales existentes, enquistadas en los viejos esquemas mentales del escolasticismo, y demostró la necesidad de una reforma capita en los métodos de enseñanza, lo cual ya había comenzado a tener lugar en el continente americano. Ello demuestra que la isla se encontraba retrasada en relación a las otras colonias españolas de tierra firme.

Cupo a El papel… la tarea, honrosísima por demás, de despertar la curiosidad de la juventud hacia los nuevos nombres y las nuevas tendencias, científicas, intelectuales y filosóficas de la época, poniendo a Cuba en la misma frecuencia en que vibraba ya la nueva mentalidad del mundo.

REFLEJOS DEL PENSAMIENTO POLÍTICO EN EL PRIMER PERIÓDICO CUBANO

Por entonces los hacendados de la isla se encontraban muy lejos de las corrientes de pensamiento político más radicales que con el tiempo hicieron su aparición entre las clases dominantes de Cuba. Los grandes hacendados y comerciantes criollos practicaban un reformismo moderado que aún descansaba en la más estrecha unidad con España.

Es fácil reconocer las opiniones, deseos e intenciones de los poderosos hacendados congregados en la Sociedad Económica de Amigos del País en las siguientes palabras aparecidas en uno de los números de la publicación habanera:

«Entonces clamarían los ingenios pidiendo se tratase hacer más pingües sus cosechas y económicas sus atenciones. Entonces esas tierras eriales convidarían con su fertilidad para admitir en su seno el algodón, el tabaco, el café y el añil. Se examinarían cuáles eran los mejores medios de adelantar el cultivo de estas producciones, guiadas hasta aquí, sin más conocimientos que los adquiridos por sus abuelos, sin que se haya pensado adelantar cosa alguna en estos ramos».

La expresión abierta y pública de semejantes intereses no podía por menos que acicatear a los hacendados más lentos y conservadores, induciéndolos a tomar conciencia de que la asunción de nuevas posiciones ideológicas, aún cuando fueran contrarias a las esgrimidas por la Metrópoli, era necesaria y ya impostergable para la clase social que encabezaba a la mayor de las Antillas.

CONTRA NATURA…

Curiosamente fue El papel periódico de La Habana un órgano desde cuyas páginas se tomó posición, conjuntamente con los listines de ventas de esclavos, sobre fenómenos sociales tales como la homosexualidad de hombres y de mujeres. Fue esta publicación la que ofreció la primicia de la historia sobre el escandaloso descubrimiento de la verdadera identidad sexual de la ciudadana suiza Enriqueta Fabré, radicada en Cuba, quien ejerció la carrera de medicina disfrazada de hombre y terminó casando con una de sus pacientes, hasta que la misma la denunció a la justicia.

Otras muchas cosas pueden decirse de nuestro primer periódico, pero el espacio impide extenderse más. Valga consignar aquí que El papel… no fue un mero instrumento informativo, sino que cumplió desde su primer número con uno de los más sagrados requerimientos del ejercicio del periodismo: ayudar a la orientación y formación del pensamiento de toda la sociedad y acelerar su desarrollo.

Anuncios

Acerca de Gina Picart

Soy escritora, periodista especializada en La Habana de la colonia y la república, investigadora, crítica literaria, guionista de cine, radio y televisión
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a EL PRIMER PERIÓDICO CUBANO

  1. Ernie Sal dijo:

    En realidad el primer numero del periodico salio el 24 de Octubre, no el 20. Yo tengo el original del primer numero y pedo mandarle una foto.

    • ginapicart dijo:

      Le agradecería enormemente que me enviara usted esa foto, pues eso sería un modo de ayudar a esclarecer nuestra historia nacional, y así los cubanos sabríamos con certeza undato tan importante. Muchas gracias pr su interés.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s