EL EFECTO REALIDAD

Que me perdonen los propietarios de este material que reproduzco sobre el efecto realidad, pero me ha parecido tan interesante…

INSCRIPCIÓN N°: 256

Colegio Rafael Sanhueza Lizardi
Texto Leído Profesor responsable Equipo de alumnos Número de Palabras :::: “FICCIONES”, Jorge Luis BorgesMarcos Morong Reyes Samuel Gutierrez, Carlos Rivas, Hugo Zúñiga 1.349

EL EFECTO REALIDAD

Quizás admitimos como una verdad absoluta nuestra realidad contingente, pero ¿Quién nos dice que así es?. Supongamos que esta “real” realidad no fuera tal, que fuera una invención de alguien con el fin de mantenernos trabajando como esclavos, como los seres humanos “inteligentes” que nos creemos, ¿Qué sabemos si lo nuestro es verídico, si no es una vil ficción, un mundo inverosímil plasmado de realidades paralelas, de vidas repetidas e historias sin vida?. La verdad, no sé si me interese este tema. Escribo por escribir, por el gusto, por la descarga, por la emoción, por las guerras, el hambre, la pobreza, la miseria, la mentira, el genocidio, la tortura, la felicidad y también la vida. Porque sea o no una ficción, la sentimos, la tocamos, la palpamos, la disfrutamos; en fin, la vivimos. No me interesa la verosimilitud de la vida, la realidad es mental. En este sentido, tal como Borges la describe, la realidad no es más que una ficción. Quién decide lo real, es el tema secundario, si vivimos una realidad, quién lo sabe, si en realidad nadie sabe para qué vivimos. Los reales, nosotros, los que vivimos una supuesta vida normal, no sabemos nada. Respetaría más a un loco que claramente afirma que no sabe qué hace parado en sus dos pies, que a quien me dice que tiene sus metas claras en la vida. Por qué la verdad, es que no hay verdad. Si no hay verdad, ni hay realidad, ¿Existirá realmente algo? No, señores, nada existe, todo es relativo, cuestionable e intransferible. Se criticará mucho esta postura seudo nihilista, pero pensemos, es la real. Pero si digo real, entonces no existe. Le digo, entonces: “postura”, simplemente, y, en este sentido, tiene unas bases no predecibles. Así, lo único real, van a ser los sentimientos, lo que nadie presenta como imprescindible, pero es en el fondo, la única realidad, y es mental y es interna.
Siglos de discusiones terrenales sobre lo existente, adoptaban diversas posiciones tomando como base hechos también terrenales. La esencia de lo imperdurable está en la inmaterialidad, y la mayor inmaterialidad indiscutible y personal es una; el sentimiento. El mayor índice de vida, es un sentimiento. Odio, rencor, felicidad, egoísmo, terror, alegría, felicidad, pasión, caridad, decepción, seducción, etc., y amor. El amor es el afluente de nuestra existencia, la raíz de todas nuestras malditas, impenetrables, inexplicables e ingratas existencias. Sin amor no hay vida, y sin vida no hay realidad. Ahora, como esta realidad es subjetiva, no es real, pero viene de un único sentimiento universal, que es conocido por la mayoría de nosotros. Obtengo así que el fundamento de la realidad está en los sentimientos.
Entonces, este mundo no es más que un vil Tlön , un mundo dentro de otro, creado por nuestras emociones, nosotros mismos, por los “otros”. Si, los otros, los sensibles, los que sienten, los que se emocionan al ver a un perro tiritando, los que lloran cuando les gritan, los que quieren a sus hermanos y piensan en la persona que aman.
Ahora, si buscamos una realidad en nosotros, los que corremos en un auto, los que les gritamos a nuestros amigos, los que nos ponemos escopetas en el cuello y apretamos el gatillo como si fuera un juego. Ahí hay, quizás, realidad. Sí, hay mucha realidad, la realidad actual, la que siembra el odio. Me encuentro entonces con la siguiente paradoja: Si lo real lo crean los sentimientos y el odio es uno de estos, ¿No será lo que crea el odio real también? Sí que lo es, la gente dominada por el odio también es real, la gente dominada por el temor también, y la que le contesta también. Obtenemos entonces otra conclusión, que todo es real, porque todo lo dirigen los sentimientos junto a las emociones.
¿Qué pasará entonces con el mundo actual y real, que es creíble gracias a que tú lo sientes?, ¿Estarán nuestro sentimientos erróneos, nuestros valores transgredidos y cambiados?, ¿A qué se debe la inmoralidad actual?, ¿Será, acaso, una lotería babilónica?, ¿Estará ésta, regida por el azar, y tendremos tan poca suerte de llegar a esta realidad actual, llena de traiciones, demacraciones y estupideces morbosas que nos han hecho llegar hasta aquí?. Que “aquí”, se dirá el lector, en su cómoda silla, en su hermosa habitación, y al lado de la proletaria que está barriendo el excremento del perro. Sí, que “aquí” se dirá esa gente feliz, aunque para mí la felicidad es otra ficción. Quizás no caminó a su escuela por la calle en la mañana, y vio el gentío durmiendo en la calle; no conocerá quizás los campos de concentración, ni las Guerras Mundiales, ni le han apuntado con una pistola en la nuca, ni le han violado a su hija: “ficciona esta realidad Borges”, cambia estos “buenos” acontecimientos, preocúpate de ayudar a tu mundo que se muere de hambre, en vez de estar escribiendo y revisando inútiles ensayos, abre tu mente y tu visión, y quizás entiendas esta estupidez que te escribo.
La realidad, sea realidad o ficción, ¿Qué interesa?. No voy a hacer básicas ni odiosas comparaciones con ella, con un universo, porque sabemos que éste es grande; por favor, no exageremos, no es una biblioteca de Babel . La vida no es más que un jardín de senderos que se bifurcan, no es más que realidades paralelas, no es más que distintas visiones; es una estupidez general, una ficción invertebrada, pero que es necesario vivir. Ahora con pastillas, con bastones y drogas, pero hay que vivirla. Por mi parte, no quiero perderme este espectáculo, ver sus inservibles vidas, que dicen tener sentido, cuando lo único que queremos es destruir el mundo. Soñamos con el amor, pero ahora creo que éste también es una ficción. Este ensayo es quizás una ficción, porque ahora se me ocurre que todo existe, que todo es bello, que amo al mundo, que mi vida es buena, que Borges escribió una genial obra, que el concurso del ensayo es entretenido de realidad, ah! (se me olvidaba), y que amo a alguien pero eso no importa por que nadie lo ve, que llegaré a mi casa en mi Ford, que me atenderá mi sirvienta, que tendremos sexo hasta el amanecer, que luego querré de verdad a alguien, creeré que quizás esto tenía orden, que mi vida de realidad existía…
Abre los ojos, estás solo, tu vida no es buena, suicidémonos en masa, levántate y trabaja, sé otra escoria más de Dios; vive sin pensar, porque eso es lo que todos quieren; no te deprimas, no caigas, sigue adelante, no tengas razones, sé totalitario, no te impresiones, ve la mayoría de muertes y asesinatos que puedas, ponte realmente estúpido, se pesimista, porque no eres nada; te creo en cinco minutos otra mentira igual que tú, que de dónde vienes, qué eres, tener más dinero te hace mejor, no escuches al resto. Ten hartos amigos, ten poquísimos, que con quién compartirás tu vida, tu dinero, tus amores; en fin, nada más discutiremos. Será la vida una ficción o no, no me interesa, que el libro se constituya en dos partes, que sean todos relatos enigmáticos y ficticios, que no haya alcanzado a leer el libro entero, no me interesa, quién fue Borges no me interesa. Lo único que quiero hacer es vivir, no cuestionármela tanto, pero no quiero ser un ente que te haga un ensayo casi como Biblioteca, quiero despertarte, quiero sorprenderte, déjame ser tu conciencia, baila debajo de la lluvia, déjame estar dentro de ti, qué más da, si esta vida no importa, y si te importa, ¿Por qué?, qué sabes de lo que después sigue. Aléjate de tus creencias, te debilitan, ¡¡¡despiértate de la ficción maldito!!!. Te quiero ver libre, pensante, pero no te quiero ver, no quiero ser parte tuya ni interesarme en ti, no sé quién eres, pero también estás leyendo esta porquería. Tírame a la basura, porque no merezco que tus manos estudiosas lean esto, esto no existe, no es, no fue, ni será. Es una vil y desagradable ficción, como tu vida.
¡¡¡Y no me lo discutas!!!

Anuncios

Acerca de Gina Picart

Soy escritora, periodista especializada en La Habana de la colonia y la república, investigadora, crítica literaria, guionista de cine, radio y televisión
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s