EDITORES CATALANES Y SU REVISTA PARALELO SUR APUESTAN POR LA LITERATURA CUBANA

Jordi Gol Corzo es un joven catalán de mediana estatura, ojos brillantes, mejillas que enrojecen con facilidad y ademanes vivaces. Su sencillo estilo de vestir, su afabilidad, su extrema cortesía y cierto aire de candidez juvenil podrían engañar a cualquiera, pero bajo esa apariencia de alguien que en modo alguno desea llamar la atención, habita un editor y productor español dueño, junto con su amigo el escritor Fernando Clemot , de la editorial barcelonesa Paralelo Sur y la revista del mismo nombre, cuyo séptimo número, presentado en la XIX Feria Internacional del Libro Cuba 2010, publicó un dossier sobre literatura cubana actual.

Nacido en Barcelona treinta y cinco años atrás, Jordi Gol comenzó sus lecturas a muy temprana edad en la biblioteca familiar, a la que calcula unos cinco mil volúmenes. Ya en la adolescencia se enfrentó a los clásicos europeos y norteamericanos. Estudió las carreras de Derecho y Filología. Durante sus años de estudiante trabó amistad con Clemot, y llevados por sus inquietudes literarias se lanzaron a publicar varios fanzines. Mientras, la carrera profesional de Jordi continuaba en ascenso. Ejerció el periodismo en el canal 21 como director de la Agenda Cultural de Cataluña, y durante ese tiempo vivió —declara sonriente— “el mejor año de su vida”. En 2004 y siempre con Clemot, decidieron hacer la revista Paralelo Sur, un magazine literario. El trabajo como editor le permitió ir ganando experiencia y pronto se lanzaron a la creación de una editorial con el mismo nombre. Revista y editorial reflejan el gran amor de sus creadores: la poesía, aunque también publican narrativa, ensayo, reseñas y entrevistas. Ya han lanzado siete números y han creado el premio anual Paralelo Sur de Narrativa y Poesía.

La revista cuenta entre sus interesantes iniciativas con la presencia, en cada uno de sus números, de un dossier dedicado a literaturas poco conocidas en España. Ya han salido al mercado los números sobre literatura chicana, chilena y peruana.

En 2008, siguiendo una ruta que para muchos españoles constituye casi una peregrinación espiritual, Jordi Gol vino a La Habana en viaje de vacaciones. Durante su estancia en la capital de Cuba visitó las librerías y le llamó la atención la diversidad de temas, estilos y técnicas narrativas que ofrecían los libros de autores cubanos exhibidos en sus estantes. En su segunda permanencia habanera conoció a Yannis Lobaina, especialista en promoción cultural de UNIÓN, casa editorial vinculada a la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC). De esta amistad nació la idea de armar un dossier sobre literatura cubana. Al referirse a este hecho Jordi lo llama un “fruto de la casualidad”, pero en el transcurso de sus años universitarios ya había leído a Carpentier, Lezama, Dulce María Loynaz, Cabrera Infante, Severo Sarduy “¡y por supuesto, Martí!”, termina su nómina de lecturas cubanas con cierto énfasis en la voz y un brillo aún más intenso en sus ojos negros. No era, pues, un novato en el tema cuando se decidió a emprender la aventura, para cuya ejecución contó con el apoyo de Yannis, responsable de la selección de autores para el dossier y factotum del mismo, como la llama cariñosamente Jordi.

De este viaje regresó a Barcelona “cargado como con cincuenta libros de autores cubanos” que muy pronto leyó con avidez. Ya conocía de antes las obras de Pedro Juan Gutiérrez y el grupo Diáspora, pero estas nuevas lecturas le hicieron pensar que los tiempos del período especial, tan acuciosamente reflejados por toda una promoción de autores de la isla con características temáticas y estilísticas específicas inscritas en la corriente del realismo sucio, “estaban quedando atrás” Eso, al menos, asegura Jordi, quien ahora avizora en el horizonte cubano la presencia vigorosa de una nueva hornada de creadores con propuestas diferentes y potencialmente atractivas.

“Para mí todo esto fue un descubrimiento —asegura Jordi, filólogo, experto en publicidad corporativa en Internet, socio de la productora Peter Kane Productions y profesor universitario de Museología on line—, porque concluí que los escritores cubanos están haciendo cosas muy ricas, muy diversas y, sobre todo, muy distintas de la literatura a que estamos acostumbrados en España y el resto de Europa e Hispanoamérica. Las diferencias que aprecio son, fundamentalmente, estilísticas y temáticas. Estos libros de cuentos y estas novelas reflejan ya otro orden de preocupaciones que va mucho más allá de la dimensión más inmediata de la realidad. Por ejemplo, mientras en la literatura española, pongamos por caso, el sexo puede ser el gran ausente, en el panorama literario cubano actual es, por el contrario, un motivo recurrente. Mientras en España hacemos una literatura muy intelectualizada, la cubana sorprende agradablemente por su frescura; muestra su desapego de los anteriores temas del realismo sucio americano y cubano en su forma inicial, aunque algunos creadores continúan apelando a esos mismos referentes, pero ahora tratados con una mayor experimentación en el plano formal, mientras otros acuden a temas universales que faltaron de la literatura cubana durante décadas. En general se aprecia una búsqueda intensa de nuevas voluntades de estilo y un nuevo tratamiento del lenguaje. En poesía, por ejemplo, se regresa al empleo de la décima tradicional, pero con un tratamiento completamente novedoso”.

“Creo —afirma Jordi con gran convicción— que en España puede haber un mercado promisorio para esta literatura, porque muestra en profundidad un mundo que ante nuestros ojos es completamente desconocido, portador de otros niveles de relaciones interpersonales, amorosas, sexuales…”.

El dossier dedicado a los autores de la isla contiene fragmentos de entrevistas y textos de narrativa y poesía, y una entrevista completa a Reynaldo González, investigador, ensayista, poeta y narrador, e Invitado de Honor de esta Feria Internacional del Libro Cuba 2010, quien cuenta en su haber con un sustancioso currículum de premios literarios y varias novelas y ensayos merecedores del reconocimiento nacional e internacional. Le acompañan con textos y entrevistas Edel Morales, poeta y director del Centro Dulce María Loynaz de La Habana; los escritores Rogelio Riverón, director de la editorial Letras Cubanas, y Enrique Pérez Díaz, de la editorial Gente Nueva; Yannis Lobaina, especialista en promoción cultural de la editorial UNIÓN; los narradores Ernesto Pérez Chang, Milene Fernández Pintado, Daniel Díaz Mantilla, Luis Alfredo Vaillant, Ahmel Echeverría y José Miguel Sánchez; Teresa Cárdenas y Geovanys F. García, escritores de literatura para niños; y los poetas Carlos Esquivel, Sigfredo Ariel, Lina de Feria, Alberto Rodríguez Tosca y Francis Sánchez.

La selección de autores incluidos en el dossier, debida a Yannis Lobaina, sugiere la intención de ofrecer un panorama lo más ilustrativo posible de lo que está ocurriendo ahora mismo en nuestra literatura, y por eso tal vez sorprenda al lector cubano de Paralelo Sur la presencia en él de algunos nombres aún desconocidos dentro de la isla, con escasa o ninguna obra publicada, y la ausencia de otros de importante y muy reconocido prestigio y nutrida trayectoria editorial, más no por ello merma la muestra su carácter representativo. La sagacidad de un editor de libros es una fórmula compuesta por muchos ingredientes, pero sobre todo por la sutil capacidad de descubrir, de percibir en la distancia. Es como un peligroso juego de apuestas donde un jugador hábil tiene siempre cartas bajo la manga para sorprender al mercado de la letra impresa. Aún con la falta de recursos que lastra a la economía cubana desde hace medio siglo, y que mucho ha gravitado sobre el arte y la cultura de la isla; a pesar de décadas de vaivenes erráticos en nuestra política cultural; a pesar de las manquedades bibliográficas, las dificultades de acceso a Internet y la imposibilidad de conocer el mundo que pesan sobre los escritores cubanos como una mala sombra; por encima de las camisas de fuerza de las ideologías y la torpeza icónica de muchos funcionarios e instituciones de nuestro mundo intelectual, la literatura cubana ha logrado lentamente ganar en fuerza y universalidad, y construir un mundo que puede parecer a los lectores de España, y de todo el planeta, tan ajeno como misterioso, excitante y abarcador y, sin embargo, un mundo cosmopolita, menos cerrado sobre su propia experiencia vital, donde tanto creadores como personajes, situaciones e inquietudes intelectuales ya comienzan a mostrarse no únicamente como un mero producto de sus circunstancias, sino como una parte activa del presente y el futuro de la Humanidad. Lo importante es que Jordi Gol vio todo eso y ha corrido sus apuestas.

Los editores de Paralelo Sur esperan presentar otro número dedicado a la literatura cubana para finales del 2010, donde aparecerían eventualmente otros autores no menos significativos de nuestra literatura que no fueron elegidos para este, y “quién sabe —aventura Jordi como dialogando consigo mismo—, hasta podría haber un tercero, pero aún no es seguro”.

Esperamos que así sea, y que coseche buenos frutos este esfuerzo de Paralelo Sur por llamar la atención sobre la literatura cubana y abrirle una puerta digna hacia el mercado editorial español, el más fuerte de habla hispana. Deseable sería que esto se lograra fuera de la isla también por gestión de los organismos nacionales que tienen a su cargo la promoción del libro cubano. Lamentablemente, hasta ahora quienes escriben en la isla seguimos dependiendo en gran parte de ser descubiertos por editores extranjeros que decidan reeditar la hazaña de Cristóbal Colón y, como Jordi Gol, anclar sus carabelas en nuestras aguas caribeñas.

NOTA AL PIE:
Fernando Clemot (Barcelona, España, 1970) es el nombre tras el que se esconde Fernando Ruiz Paños, filólogo y editor. Posee un buen puñado de premios: Premio Internacional Barcarola 2002, Premio Internacional “Art Nalón” 2003, Premio “Ciutat de Viladecans” 1999 y 2002, Premio “San Isidoro” de Narrativa en los años 2002 y 2003, Finalista del Premio Internacional UNED 2003, Finalista del Premio Internacional “Hucha de Oro” (FUNCAS 2004), Finalista del Concurso Internacional La Felguera 2004, Finalista del Concurso “Bella Quiteria” 2003, Segundo Clasificado en el Premio “San Isidoro” de Narrativa en los años 1995 y 1996, Premio Especial del Jurado en el Premio “Ciutat de Viladecans” 2000. Ha publicado las novelas La trenza de oro (1999) y Ojos perfectos sobre el Tâmega (2002). Posee también Levante, libro de relatos inédito. Es director adjunto de la revista Paralelo Sur. Su libro de cuentos Estancos del Chiado (Paraleo Sur, 2009) fue merecedor del Premio Senetil al mejor libro de cuentos publicado en España. El 2009 publicó su novela El golfo de los poetas con la editorial barcelonesa Barataria.

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Acerca de Gina Picart

Soy escritora, periodista especializada en La Habana de la colonia y la república, investigadora, crítica literaria, guionista de cine, radio y televisión
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2 respuestas a EDITORES CATALANES Y SU REVISTA PARALELO SUR APUESTAN POR LA LITERATURA CUBANA

  1. Jordi: Por favor, no tengo aún un ejemplar de esta revista donde he sido publicado. ¡¡¡Por favor!!!
    Francis Sánchez

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