En defensa del Maestro Agustín de Rojas y Anido

Esta es una de las escasas notas publicadas en la prensa por la muerte del escritor villaclareño Agustín de Rojas. Considerándola ofensiva, procedo a la riposta.

CONTROVERTIDO PERO NECESARIO
por Lourdes Rey Veitía

El escritor Agustín de Rojas Anido, considerado por la crítica el escritor cubano más prolífero de ciencia ficción fue sepultado en la necrópolis de Santa Clara
09:16 Lourdes Rey Veitia / 14-09-2011
El escritor Agustín de Rojas (Santa Clara, 1949-2011) no deambulará más físicamente por su ciudad natal, pero dudo que su espíritu nos abandone porque creo que aparecerá siempre para discrepar. Era controvertido, irónico a veces sin sentido, constantemente a la defensiva buscando en cualquier criterio la parte inconcebible. Así era, así se le aceptó y así se le recordará.
Se le extrañará también en medio del Parque Vidal, donde era uno de sus personajes prominentes. Fue distinto y cuando alguien es diferente es más fácil decirle demente que entenderlo y creo que eso pasó con él. Fue un ser humano controvertido, pero necesario.
Para sus colegas seguirá siendo el irreverente de “conspiraciones cotidianas, pero de risa contagiosa”, que tenía por virtud reconocer el éxito de los demás.
Al saber de su deceso reconocidos escritores lo han descrito con exactitud. Arístides Vega dijo: “Ha muerto quien quiso ser un personaje y logró que todos certificáramos como cierta su existencia”. Ricardo Riverón Rojas, desde México, asegura “haber sentido más su muerte que su vida”, José Ángel Hernández confiesa que nunca estuvo de acuerdo con sus criterios, “si él veía la estética como un modo de representar la naturaleza, yo la entendía como una construcción convencional del creador”. El periodista Luis Machado Ordez lo llama un “loco“ despierto de la cultura cubana.
Para él la vida fue como el deporte que practicaba diariamente en la academia de la ciudad: un tablero de ajedrez, cual campo cuadriculado nos pone a jugar constantemente y nos hace equivocarnos, esquivar, tomar una pieza, desecharla, elegir otra… Jugar.
Lo cierto es que deja un vacío para la literatura villaclareña. Entre sus publicaciones se destaca Espiral (1981), Premio David de Ciencia Ficción, y una valiosa producción ensayística. También pertenecen a su creación literaria Una Leyenda del futuro (1985); Año 200 (1990); Catarsis y Sociedad (1992); y Publicano, que obtuviera el Premio Especial de Novela Dulce María Loynaz en 1997.
Según sus más allegados, después de algunos años sin publicar, tenía varios textos inéditos, que versan sobre su visión sobre el miedo y del futuro y la novela a la que se había entregado los últimos cinco años: La llegada del reino, una continuación de Publicano, que al decir de algunos conocedores, sería su gran obra.
Miembro de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, (UNEAC) Agustín de Rojas realizó múltiples profesiones, entre ellas, escritor, editor, maestro, biólogo y antropólogo, dirigió el Centro Provincial del Libro y la Literatura y la editorial Capiro.

EN DEFENSA DEL MAESTRO AGUSTÍN DE ROJAS Y ANIDO
Alguien me ha enviado la nota anterior, que la periodista Lourdes Rey Veitía ha publicado a manera de obituario ante el fallecimiento del escritor villaclareño Agustín de Rojas. La he leído con profundo disgusto. No soy polemista por naturaleza, pero en esta ocasión acudiré, no a una polémica con Lourdes Rey, colega a quien no conozco, sino, más sencilla y humildemente, al derecho de expresar mi opinión, derecho que me asiste como ser humano, como ciudadana, como periodista, como escritora, como miembro de la UNEAC, como Premio Carpentier de Literatura y cualquier otro título, reconocimiento, o diploma capaz de acreditar mi voz individual. Pero en esta ocasión ningún pendón me da mayor derecho a hablar que el enorme respeto que le tendré siempre al Maestro Agustín de Rojas y Anido.

La primera impresión que me ha dado la nota de Lourdes Rey es que, o no conoció a Agustín de cerca o no lo quería bien. Nadie estuvo menos a la defensiva en toda su vida que Agustín, porque era un ser intrínsecamente bueno, honesto, confiado, generoso y muy sincero. Es exactamente al revés: yo diría que de virtudes tales necesita defenderse mucha gente hoy día. Como hombre a quien nada humano le fue ajeno, tuvo todo el derecho del mundo a equivocarse, y también lo tiene Lourdes Rey, por supuesto. La diferencia que aprecio entre los dos consiste en que Agustín carecía absolutamente de malevolencia, y sus errores pueden haber sido de apreciación, por falta de información o consecuencia de un pensamiento propio, criterios personales que pueden parecer errados a quienes tengan otros diferentes. Pero Agustín nunca agredió, descalificó, vejó ni humilló a nadie. Nunca vi a alguien que respetara tanto la condición humana, incluso la de sus oponentes, como Agustín de Rojas. Nunca vi a un cuerdo con tanta ética como la que él mostró siempre, con tanta hidalguía. Tal parece que fuera solo de los locos la propiedad de actuar como personas buenas, y atributo exclusivo de los cuerdos el proceder del modo más opuesto. Algo debe andar muy mal en este mundo cuando lo mejor de la Humanidad desde Don Quijote hasta nuestros días sigue estando representado por los puros de corazón, los cándidos, los que no piensan nunca antes de expresarse si les convendrá mostrar su pensamiento o mimetizarse en el pensamiento de otro grupo, clase o superestructura. Algo está muy mal en este mundo cuando los cuerdos malévolos se amparan en su cordura para manchar hasta en la Muerte a los locos transparentes y generosos. Estoy asqueada de asistir a este espectáculo de valores arbitrariamente colocados de cabeza. ¿Será que necesitamos un Erasmo que acuda pronto a poner las cosas en su lugar para quienes yerran del modo en que lo hace Rey cuando habla de Agustín de Rojas?

Yo me pregunto qué le ha ocurrido a la periodista Rey, quien ha expurgado y extraído fuera de contexto varias citas de textos de despedida redactados por escritores que conocieron y quisieron a Agustín de veras, ha elaborado con ellas un ramillete que, como dicen los españoles, ¡es un capullo!, y ha construido con este un discurso que casi deja ver la expresión de menosprecio con que habrá mirado alguna vez las huellas de Agustín impresas sobre la tierra del parque Vidal en una tarde de lluvia. Conozco el procedimiento, ¿qué periodista lo ignora? Y sé muy bien en qué condiciones es lícito usarlo —siempre tengo muy presente aquella consigna francesa ¡En guerra como en la guerra!, pero emplearlo cuando el objetivo es Agustín se transforma en abuso. Y es, sobre todo, otro error garrafal, porque aunque la Muerte haya silenciado a Agustín, todavía estamos vivos sus amigos, y por cierto, no somos nada mudos.

A manera de observaciones menores cuestiono ciertas faltas de concordancia de sentido en la redacción del obituario, pues —solo como botón de muestra— resulta incuestionable que, en el primer nivel de redacción de nuestro idioma, “irónico a veces sin sentido” constituye en sí misma una expresión incoherente, ya que la ironía no es conceptualmente un sin sentido; la figura puede estar bien o mal hilada, mejor o peor conseguida, pero una “ironía sin sentido” lo más que permite pensar —con mucha benevolencia—, es en un intento por afirmar que la ironía a la que se refiere quien redacta estaba fuera de lugar, no era necesaria, no hacía falta en ese momento. ¿Un tipo que era irónico por gusto y, además, fuera del vaso…? ¿Qué Agustín es este, de quién se habla? No del que yo conocí. Seguro. Agustín era dulce, tierno, y lo menos parecido del mundo a un acosador irónico de sus semejantes. Y tenía un dominio cervantino del idioma, como podrá comprobar quien se tome la molestia de leer uno solo de sus párrafos.

En cuanto a la expresión: “la parte inconcebible de un criterio”, que equivale a la parte que no es concebible en un criterio, la parte que no puede concebirse en un criterio, o la parte de un criterio que no puede ser concebida, también me ha causado gran desconcierto gramatical, porque refiere a la parte de un criterio que es inconcebida (o sea, no engendrada), y por tanto increada, y por tanto invisible, y por tanto inexistente (al menos para el hombre normal), y por tanto inimaginable, ya que de acuerdo con las exigencias de la mente humana, para que algo exista es condición insoslayable que antes haya sido pensado (conocido) por el sujeto a quien ese algo supuestamente afectaría. El tema es muy complejo y para especular sobre él con algo de sensatez remito NO a los filósofos occidentales, sino a los estudiosos de la estructura y funcionamiento del cerebro. ¿Debe suponerse que la periodista asevera que Agustín de Rojas, “siempre a la defensiva”, andaba constantemente al acecho de la parte del pensamiento ajeno que aún no había sido ni podía ser pensada por sus interlocutores ni, incluso, por el propio Agustín, ya que, de acuerdo con las leyes gramaticales de nuestra lengua, todavía esa parte del pensamiento NO existe? ¿Y cómo se supone que sirva a alguien para su defensa esgrimir, ¡en caso de poder hacerlo!, precisamente la parte del pensamiento de otras personas que aún no ha sido ni podrá ser pensada? Estamos, al parecer, en presencia de un notable caso de poderes anticipatorios, tan notable que haría sospechar la presencia de un mutante entre nosotros. Un tópico clásico de la ciencia ficción. Agustín se habría divertido de lo lindo viéndose convertido en personaje de semejante marginalia.

Pero a mí no me divierte nada.

Niego, además, que Agustín de Rojas fuera un ente meramente “aceptado”. Tanto en la vida como en el arte se ganó su lugar con sus méritos propios. Un lugar grande. Nunca fue un “aceptado”, sino un hombre que sin el menor egoísmo no solo compartió generosamente cuanto sabía, sino que ayudó, aún cuando ya estaba enfermo, a todo aquel que le solicitara el concurso de su experiencia como creador y como pensador. Estoy habituada a ver cómo escritores que se dicen amigos íntimos y cercanos se esconden unos a otros la información sobre concursos; cómo jurados de premios sacan de concurso un texto inventándose bases que no existen; cómo se premia reiteradamente a los mediocres y se niega el reconocimiento a quienes realmente lo merecen por sus méritos y el brillo de sus obras…; en fin, una inmensa lista de miserias humanas que siempre me repugna enumerar, pero muchas de las cuales aparecen perfectamente descritas en la novela de Alberto Guerra La soledad del tiempo. Lo que no aparece en ninguna de las novelas escritas en Cuba después de 1959 es un personaje como Agustín, que lo daba todo no para ser “aceptado”, sino cuando era ya un grande de la literatura cubana, con una obra solidísima, y lo hubiesen no solo “aceptado”, sino venerado con un solo guiño de cejas que se hubiera dignado hacer. Pero jamás lo hizo, porque nunca le preocupó la aceptación de nadie. Agustín se contentó con existir en su tiempo y en su espacio, e hizo suya con mucha dignidad la máxima de Montaigne que cita Carpentier en su novela El reino de este mundo: “Cada cual cumpla como mejor pueda con su oficio de Hombre”.

Estoy cansada, Ya solo quiero dejar en claro que el vacío literario que nos deja la muerte de Agustín no ocurre únicamente a escala provinciana, sino nacional, y si la crítica no le hubiera silenciado el lugar que en realidad merece como novelista, también nos daríamos cuenta hoy fuera de nuestras fronteras de que ese vacío se extiende a un ámbito geográfico aún mayor.

Y su gran obra no se titula Publicano, sino El publicano. Este desliz cometido al escribir un título tan conocido en nuestras Letras, más la caprichosa elección de citas de obituarios ajenos y su insinuante colocación fuera de contexto, parecen apuntar en dos direcciones: una: deficiencias en la capacidad de lectura; dos: deficiencias en la capacidad de intención. Estoy diciendo literalmente mala intención por parte de la autora del obituario que tanto me ha disgustado.

También me parece justo dejar bien claro de una vez y para siempre que, hasta la fecha, el escritor más prolífero (prolífico) de la literatura cubana de ciencia ficción es José Miguel Sánchez (YOSS). Agustín de Rojas no puede comparársele ni en sueños en cantidad de textos publicados. Agustín solo fue uno de los tres Grandes de la ciencia ficción y la novela histórica de esta isla. Tan solo un precursor.

Siento vergüenza ajena y no por Agustín precisamente, porque Agustín de Rojas se ha ido de este mundo sin dejar tras de sí algo de qué avergonzarse. No todas las personas pueden ufanarse de hazaña semejante. A nosotros, sus amigos, nos queda la humildísima tarea de defender su integridad.

Aunque, para ser justa, reconozco que la periodista Rey tiene también todo el derecho del mundo a equivocarse. ¿Quién lo duda?

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Acerca de Gina Picart

Soy escritora, periodista especializada en La Habana de la colonia y la república, investigadora, crítica literaria, guionista de cine, radio y televisión
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18 respuestas a En defensa del Maestro Agustín de Rojas y Anido

  1. Antonio Rodríguez Salvador dijo:

    Queridísima Gina:
    También me resisto a creer que para Agustín la vida era (y cito) como el deporte que practicaba diariamente en la academia de la ciudad: un tablero de ajedrez, cual campo cuadriculado nos pone a jugar constantemente y nos hace equivocarnos, esquivar, tomar una pieza, desecharla, elegir otra… Jugar”
    Y tampoco para sus colegas era apenas (y vuelvo a citar): el irreverente de “conspiraciones cotidianas, pero de risa contagiosa”, que tenía por virtud reconocer el éxito de los demás.
    Qué manera de estereotipar lo irrepetible. Nos acaban de vender la humanidad en botella.
    Cuando me enteré de su muerte, por el blog de Hache, solo pude decir: Manda pinga!!!… Y eso fue lo que escribí, porque ante el golpe uno nunca se equivoca en las imprecaciones.
    En muchas partes Agustín y yo jugamos al ajedrez: incluso a la ciega, y rodeado de amigos que en vez de tablero imaginaban un boxeo fantasmagórico y hasta gritaban: Cógelo, Campeón. Entonces Agustin JUGABA. Pero cuando hablábamos de la perplejidad y las sombras, con diez veces más preguntas que respuestas, la vida no era un deporte. Recuerdo que una vez le dije: Es terrible, Agustín, este mundo está irremediablemente cuerdo. Y su mirada, Gina, y la media sonrisa frente a su dedo amarillo, Gina… Manda pinga!!!.
    Un gran abrazo de quien te ama
    Chichito

    • ginapicart dijo:

      Yo sé, Chichi, YO SÉ. Pero debo recordarte que la Torpeza en una especie de bisonte que anda por ahí pisoteándolo todo, y su peso es grande, por lo que a veces resulta tan demoledor para la hierba como el caballo de Atila. Nadie está a salvo de su rebuzno y su pisotón. NADIE. Solo nos queda intentar otearlo en la distancia con el mejor espíritu bosquimano posible, porque una vez pisado se te hará difícil que el bicho levante el casco en señal de perdón. O alzar la capa roja a ver si se logra torearlo. ¿Qué tan buenos toreros seremos, Chichi? Solo el tiempo dirá. Mientras, conformémonos con espantar las moscas precursoras del bisonte.Y con gardear los botellazos, que como ves, nunca cesan (RISAS). (RUFO CABALLERO SIEMPRE ME REGAÑABA POR ESCRIBIR JA JA JA EN LOS MAILS, ESTABA CONVENCIDO DE QUE NO ERA ELEGANTE. DESDE QUE ME LO DIJO SIEMPRE LO TENGO PRESENTE).

      Yo también te amo, Grandotote. Cuídate mucho para tus amigos, que seguimos siendo los mismos.

      • ginapicart dijo:

        PARA CHICHITO:
        Chichito, no es casual que una hora después de haber leído tu comentario en mi blog, donde me cuentas de esa media sonrisa y esa mirada de Agustín por encima de su dedo amarillo cuando le dijiste que este mundo está iremediablemente cuerdo, me encontrara yo con un texto de Roger Callois titulado Las virtudes dionisíacas, y me ha provocado copiar para ti este párrafo: “(…) en la medida en que la sociedad no sabe hacer lugar a las fuerzas dionisíacas, en la medida en que desconfía de ellas y las persigue en lugar de integrarlas, el ser se encuentra reducido a tomar, a pesar de la sociedad, las satisfacciones que debería recibir de ella solamente. El valor esencial del dionisismo residía, en efecto, en ese punto preciso en el que reunía al ser socializándolo por medio de aquello que lo separaba cuando su goce era individual. Mejor todavía, hacía de la participación en el éxtasis y de la aprehensión en común de lo sagrado el único cemento de la colectividad que fundaba, pues en oposición a los cultos locales cerrados de las ciudades, los misterios de Dioniso eran abiertos y universales. De este modo colocaban en el centro del organismo social las turbulencias soberanas que, descompuestas, serán luego acorraladas por la sociedad en los vagos terrenos de la periferia de su estructura, donde arroja todo aquello que la pone en riesgo de disgregarse*. Este movimiento representa nada menos que la más profunda de las revoluciones y no es indiferente que el dionisismo haya coincidido con la presión de los elementos rurales contra el patriciado urbano, y que la difusión de los cultos infernales a expensas de la religión urania haya sido impulsada por la victoria de las capas populares sobre las aristocracias tradicionales. Al mismo tiempo, los valores cambiaban de signo; los polos de lo sagrado, lo innoble y lo santo se permutan. Lo que era marginal -con el descrédito tan interesante del término- se convierte en constitutivo del orden, y en cierto sentido nodal: lo asocial (lo que parecía asocial) reúne las energías colectivas, las cristaliza, las conmociona, y se revela como fuerza de sobresocialización”. Si la mirada que Agustín te dedicó se asemeja en algo a la última que yo le vi, estamos marcados para siempre.
        UN BESO, GRANDOTE.

  2. Danny Echerri Garcés dijo:

    Gina
    Buscando informacion sobre como los medios habian refernciado la muerte de Agustin encontre varios articulos, reseñas, notas brevisimas y esta me sacudio de golpe, y senti deseos de escribir algo como esto que usted tan magistralmente ha escrito, gracias por eso, al principio crei que solo era una percepcion mia porque ultimamente estuve muy conectado con Agsutin pues me estaba ayudando en una novela que pienso escribir sobre la brujeria y los rituales paganos, al decirle a Jorge Luis ¨el gago de manicaragua¨que leyera esto la reaccion no se hizo esperar, todo el que conocio Agustin sabe que esta especie de Frankestein que armó la periodista no tiene nada que ver con Agustín. Lo mas doloroso es que esta periodista es de Villa Clara , o sea, que supuestamente debió haber tropezado con Agsutiín una que otra vez, nada Gina , Gracias de nuevo, usted ha hablado por mi y por todos los jovenes que extrañaremos siempre y sentiremos la perdida de este amigo
    un saludo
    Danny Echerri Garcés

    • ginapicart dijo:

      Danny, gracias. ¿Nos habremos conocido en alguna de mis estancias en Villaclara? Si no es así, ojalá suceda pronto. Tengo recuerdos gratísimos de allá, recuerdos amados y entrañables. En cuanto a Agustín, fue un hombre que asumió el riesgo de ser él mismo y pagó el precio. Merece partir en medio de un concierto sin notas falsas.

      Recibe mi cariño

  3. Marilys Marrero dijo:

    ÁNGELES Y FANTASMAS NOS ASECHAN

    El ángel de nuestro amado Agustín cabalga de nuevo; sabía que en algún momento, luego de pasado el momento que conmocionara a todos, por la noticia de que había decidido abandonarnos, volvería a la carga; Agustín es, sigue siendo «en el buen sentido de la palabra bueno», y parece que de nuevo nos convoca.
    Escribo estas líneas motivada por la violenta reacción de Gina Picart, vía correo electrónico, ante el obituario que Lourdes Rey publicara en la edición digital del Periódico Trabajadores; he leído y releído ambos textos para encontrar los puntos de discrepancia e intolerancia, con todo respeto, de la Picart. Coincido con la Dra., en que «Nunca vi a alguien que respetara tanto la condición humana, incluso la de sus oponentes, como Agustín de Rojas. Nunca vi a un cuerdo con tanta ética como la que él mostró siempre, con tanta hidalguía».
    Conocí a Agustín, fui su amiga desde los ochenta cuando comenzara sus primeras publicaciones y mis alumnos de literatura cubana de aquella etapa del «Pedagógico», disfrutaron de sus disertaciones en las aulas y conocieron de primera lectura sus obras; Agustín no es figura cimera de la ciencia ficción porque su obra sea «prolífica» solamente y no es solo un precursor como se anuncia; su obra aporta la ciencia que necesita este género, y con solo las novelas que publicó se ganó ese espacio, además de la indudable calidad de las mismas; no comparto que por el número de obras publicadas un escritor se erige como el más reconocido en determinado género; entonces la Picart, en mi opinión, subvalora la obra de Agustín cunado expresa, y me permito citarla: «A Agustín de Rojas no puede comparársele ni en sueños en cantidad de textos publicados. Agustín solo fue uno de los tres Grandes de la ciencia ficción y la novela histórica de esta isla. Tan solo un precursor.», ahora la injusticia quien la comete es Doctora Picart.
    Aunque conozco muy bien a Lourdes Rey, y se de su calidad humana, ella no necesita quien la represente; pero al releer su texto, no encuentro la maledicencia que observa la Picart, los que conocimos muy bien a Agustín y lo amamos como ser humano y por humano con defectos y virtudes como todos, no nos asombramos de este texto, que en su tono y espíritu, no se respira ningún resentimiento hacia lo realmente «controvertido y además bueno» que fue; sucede que los villaclareños tenemos un peculiar sentido del humos que no nos abandona nunca, los ejemplos están en todos los artistas de la región y no los cito porque ninguno escapa a este modo de enfrentar la cotidianidad, y uno de los más humoristas e irónicos era precisamente Agustín.
    Ver fantasmas donde habitan los ángeles si me parece imperdonable, por qué tanta ira y amargura, tanta violencia en un texto que parece tener buenas intenciones???
    Agustín merece otra polémica, verdaderamente edificante y amable, su figura de caballero andante siempre estará presente, siempre será punto de referencia de las polémicas más diversas, oficiales y de tertulias del parque santaclareño que tanto amó, su figura de caballero andante nos convoca, por eso asumo las palabras de Lourdes Rey: Para sus colegas seguirá siendo el irreverente de “conspiraciones cotidianas, pero de risa contagiosa”, que tenía por virtud reconocer el éxito de los demás.

    Marilys Marrero Fernández.
    Amiga de Agustín.
    Santa Clara, 23 de septiembre. 2011

    • ginapicart dijo:

      Los únicos comentarios que nunca permití ni permitiría en mi blog son los de intención política, vengan de quien vengan, pero como el suyo no se inscribe en esa categoría lo acepté y, como ve, lo estoy publicando. Mi blog no es un sitio solo para que me echen flores, puede estar segura de eso. Lamento que usted se haya hecho un lío con la lectura de lo que escribí. Usted no fue capaz de captar el sarcasmo que encierran mis palabras cuando afirmo que Agustín fue un autor de muy poca obra, solo uno de los tres Grandes de la cf en Cuba, tan solo un precursor (la cita debe ir en cursivas, pero esta web no ofrece comando para ello en la respuesta a comentarios). Sospecho que usted no tiene la menor idea de lo que quise decir ni tampoco del tema en sí mismo. Por eso no ha podido acceder más que a un solo nivel de lectura en lo que a esos párrafos se refiere, y en consecuencia se siente desconcertada. Está usted molesta por algo cuyo significado no entendió. Créame que lo siento, porque no hay nada que yo pueda hacer para aliviarla a usted. Pienso también que usted no es solo amiga de Agustín, según evidencian la amables palabras que me dirige. Hasta hace unos días yo no tenía nada contra la autora del obituario fatal, lo juro solemnemente. Y ahora tampoco. Solo fustigué lo que me pareció oprobioso para la memoria de un amigo a quien quise y respeté mucho; y también al mal periodismo, pues soy muy celosa de mi profesión, que no es para mí solo un trabajo de pan ganar, sino un empeño tan importante como la Literatura. Le sugiero a usted que la próxima vez, cuando decida cuestionar o refutar una publicación con otra, se asegure antes de haber comprendido correctamente el sentido de lo leído, para evitar así el error en que suelen incurrir tan alocadamente los malos críticos. Y por favor, aprecio cualquier muestra de respeto ofrecida a mi persona, pero siempre que sea merecida, así que si volviera usted a escribirme le ruego que suprima el tratamiento de “Doctora”. Yo solo soy una persona que piensa.

  4. Danny Echerri Garcés dijo:

    Bueno
    Entre Gina(la persona que piensa, me encantó de hecho) y Marbelys(mi amiga de borracheras y parrandas) no me pienso meterme…Gina, no he podido conocerla porque el tiempo en que estuvo aqui yo trabajaba en La Habana, me gustaria conocerla por el material que necesito para mi novela, aunque la base argumental de la misma, y las ideas esenciales, me las regaló Agustín en sus largas conversaciones, desde donde este debe estar muerto de risa, porque ni depues de irse…deja de ser un buen provocador, me da risa, si estuviera diria a ver Gina, Marbelis , vamos a tomarnos un café y hablemos, a mi me encanta hablar con mujeres…
    un abrazo

  5. ¡Ahhhhhhhhhhhhh, ya lo leí completico…! Bueno, acepto ese café, soy una adicta a la cafeína. Pero sin la chica, ¿eh? Que yo, cuando me peleo con alguien, es para siempre. Parafraseando a la cara a Don Juan: los muertos que yo he matado nunca vuelven a gozar de buena salud. Espero volver algún día a Villaclara, si no me lleva antes la Pelona. Hasta entonces, Danny. Ah, y que a mi café le pongan unos bizcochitos, por fa. Agustín siempre me regalaba los suyos. Tan gentil como era, Dios mío…

  6. Danny Echerri Garcés dijo:

    jajajajaja, ok, entonces ns tomamos un café con biscochos, y un poco de agua ardiente para mi porque me gusta, mi novela la estoy escribiendo ahora pero estoy en la fse de recopilación de información y creo demoraré mucho en escribirla, ok m avisa si va a venir , y deje pa la pelona fuera de esto
    un abrazo

    • ginapicart dijo:

      Bueno, no tengo nada en contra del aguardiente. Al fin y al cabo yo no bebo y la Pelona se la pasa haciéndome muecas de todos colores en la ventana de mi cuarto. Hay que disfrutar la vida, qué diablos. Pero además de mis bizcochitos, que me pongan una pizca de cocolate, jajajajajajaj.

    • Marilys Marrero dijo:

      Hola a todos y con mucho respeto.
      Danny, primero Marvelys es prima mia para mi orgullo, pues es una excelente escritora.
      . Un saludo
      afectuoso de Marilys Marrero, Santa Clara

      • ginapicart dijo:

        Ya no sé con quién debo compartir mis chocolates y mis bizcochis y mis cafés villaclareños. Parece que esta familia de …elys es muy extensa y estoy muy confundida. Aclaro que la pelona a la que se refería Danny es la Muerte. Supongo que la adorable persona que ha enviado este comentario confundió a su pariente con la Pelona. Soy democrática, lo juro, soy capaz de publicar aquí cualquier comentario de los lectores aunque diga que yo soy la peste bubónica en persona, pero con dos salvedades. La primera ya dije que era el tema político. Ahora me siento obligada a agregar las subnormalidades. Quedan terminantemente excluidas de este blog y si hay más las voy a censurar.
        Saludos cordiales,
        Gina

  7. Marilys Marrero dijo:

    Gina, en primer lugar admiro toda su obra literaria pues soy filologa y he leido mucho sus textos, lamento todos los malos entendidos o no entendidos en estos mensajes; con relacióna Danny que tampoco conozco me referia a su expresion: Marbelys(mi amiga de borracheras y parrandas). Por eso aclaré; me gustaría saber cuando viene a Santa Clara y con gusto ofrecerle bizcochos y chocolates. es un placer. Quedamos en paz.
    Marilys Marrero

    • ginapicart dijo:

      Acepto su disculpa, pero no puedo dejar de expresar mi incomodidad por el uso impropio que ha hecho usted de mi blog para polemizar con otros lectores sobre cuestiones familiares. Seguramente existen muchas vías para dirimir desacuerdos personales. Mi blog no es para eso.

      • ginapicart dijo:

        Pero bueno…, durante la madrugada me lo he pensado mejor y acepto su invitación al chocolate y los bizcochis. La vida es tan corta y Villa Clara tan mágica que no vale la pena estar enojada. Yo también la invito a una merienda rica si viene usted a La Habana.
        Saludos

  8. Marilys Marrero dijo:

    Hola Gina y gracias por su ultimo mensaje
    aprecio su blog y no fue mi intencion la situacion que se produjo,que no es familiar, solo que no fue justa la apreciacion de Danny y no tuve otra via para aclarar, de todos modos le doy la razon por esta sinrazón.
    Me agrada el final que ha tenido este desencuentro que puede terminar en encuentro y comprensión, ahora permitame un abrazo de Marilys Marrero
    La espero en Santa Clara…

  9. Querida Gina,
    ¿Cómo es que nadie nombra la publicación del relato “Aire” cuando se habla de Agustín? Es uno de los cuentos más lúcidos que he leído sobre la burocracia. Seguro que Yoss lo tiene, pero yo también si lo quieres, porque Agustín me lo pasó en 2009. Sé que se publicó en Cuba, “recortado” sin preguntarle a Agustín por el recorte, pero ni Agustín mismo recordaba dónde se le publicó el cuento fuera de Cuba, aunque él me aseguró que salió en una colección de cuentos latinoamericanos. Lo he buscado incesantemente desde entonces, y apena ver que nadie lo nombra si quiera. q¿Alguno sabe el dato exacto? Besos a todos desde la lejana Portland, Oregón. Juanka

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