LA PAREJA IDEAL DE LA HOJA MÁS CODICIADA DEL MUNDO

 

negra tabacosa casco historicoCuando pronunciamos la palabra maridaje, siempre se piensa en una pareja de marido y mujer, en un dúo de cómplices, o en términos generales, en dos elementos unidos por un vínculo fuerte. Se puede pensar en muchas cosas, pero son pocas las personas que asociarán el término con… el tabaco.

 MANO CON HABANOFumar daña la salud, es malísimo, provoca numerosos tipos de cánceres… Nadie debería fumar. Yo lo dejé de un golpe en 1993 y jamás he vuelto a tener un cigarro en los labios, y pienso que todos los fumadores deberían imitarme. Pero el caso es que cuando los españoles descubrieron Cuba se encontraron con que todos los aborígenes: hombres, mujeres, ancianos y behíques, ¡todos! fumaban la cohiba, y tardaron menos en enviciar a los conquistadores que en ser exterminados por ellos. El mal vicio es persistente, y con gran probabilidad el vicio de fumar sea más difícil de combatir que ningún otro, como parecen demostrar estadísticas recientes, según las cuales el 25 por ciento de los cubanos mayores de 15 años fuma activamente. El gran deseo de cualquier persona sensata y amante de la vida sería que un día ningún cubano fumara, pero mientras ese día llega, los adultos que decidan continuar practicando ese deporte letal, no perderán nada con saber que fumar ha creado toda una cultura en la que conocer los maridajes del tabaco es de especialísima importancia.

 Dicen los fumadores de habanos que cuando se combina la hoja enrollada del tabaco con ciertos productos, el placer se incrementa y se vuelve más refinado, porque entonces el acto de fumar se complementa con la degustación y provoca sensaciones nuevas o enriquece el diapasón de otras ya conocidas. El tabaco puede matrimoniarse con tres compañeros inefables: las bebidas alcohólicas, las comidas y el café.

Los rones, brandys y otras bebidas, los chocolates y los turrones son  compañeros ideales del habano

Los rones, brandys y otras bebidas, los chocolates y los turrones son compañeros ideales del habano

 Tal vez el primer paso para lograr un maridaje satisfactorio entre su habano y algún otro producto comience por la elección del habano mismo. Me encantaría decir que nosotros los cubanos hemos sido los creadores el arte de elegir un buen habano, pero no es cierto, sin embargo, por haber sido uno de los primeros productores de tabaco en el mundo y seguir siendo uno de los más importantes en este momento, cabe pensar que hemos dictado pauta en el modo de escoger el puro de mejores condiciones. ¿Cómo se hace?

 He aquí el ritual del experto fumador: el buen habano debe ser prieto (compacto) al tacto y bien elaborado; firme, pero no duro, hay que palparlo ligeramente, y el tamaño debe elegirse de acuerdo con el tiempo de que se disponga para poder fumarlo. El segundo paso palpando el habanoconsiste en oler el puro, porque, por ejemplo, los habanos cubanos tienen una amplia gama de aromas únicos: pueden oler a chocolate, a setas, a vainilla, a nueces. Sigue en orden cortar la punta del habano, para lo que debe utilizarse una guillotina pequeña (¿quién le hubiera dicho a monsieur Guillotín que un día su sangriento y revolucionario invento en vez de cortar cabezas serviría para dar placer…?). Ahora viene el momento en que el fumador retiraa la anilla. Luego se procede a encenderlo dándole vueltas en la candela, para que se queme bien parejo. Debe tenerse en cuenta que el sabor de un habano no alcanza toda su intensidad hasta que no se ha fumado más o menos hasta la mitad. El humo debe mantenerse un momento en la boca, para mejor paladear su sabor, y dicen los que saben de habanos, que una vez encendido, el puro no debe apagarse, hay que dejarlo que se consuma. Así se fuma el habano en Cuba desde los tiempos de la Colonia. Así fumaban los aristócratas después de las comidas, en salones sin damas; así fumaban los obreros en las fábricas, el campesino en el surco, el mambí en la manigua, el senador en El Capitolio, en fin…

 Existen más de tres decenas de marcas prestigiosas de habanos y más de setecientas vitolas, y dentro de cada vitola pueden encontrarse puros de sabor fuerte, medio y suave, lo que hace que las combinaciones para maridar puedan ser infinitas, aunque según afirman los expertos y gourmets del mundo entero, en esto de las combinaciones existe también la probabilidad de hallar el alma gemela. Pero no hay reglas establecidas ni fórmulas garantizadas para dar con la gemelidad, todo depende de la sensibilidad de cada cual y sus propios gustos. Y por supuesto, de la cultura a la cual pertenezca el fumador. Aunque, desde luego, no es lo mismo fumar en un círculo masculino que cuando se está en compañía femenina, por ejemplo. Y también han de tenerse en cuenta la hora, la actividad y el lugar en que se llevará a cabo la fuma del habano. Dicen los expertos que los habanos más fuertes combinan mejor con la comida tradicional cubana, y los moderados y suaves van de maravillas con las creaciones de nuestra cocina moderna, mucho más ligera y con menor aporte de calorías y carbohidratos. Pequeños detalles.

 Y ahora, hablemos de las parejas posibles del habano. Por ejemplo, los habanos pueden combinarse con bebidas como los rones; con determinados vinos, de preferencia Oportos; con güisquis, brandy, licores, tequila y, curiosamente, otras bebidas tradicionales de los pueblos andinos, como el pisco peruano. Si los habanos van a ser combinados con bebidas calientes, que sea con cafés como el expresso, el capuchino, el café turco, que es fortísimo, o el café irlandés, más conocido como Irish Cofee en las cartas de restaurantes y bares. También algunos dulces como los chocolates finos y turrones de Alicante y Jijona potencian los placeres de un maridaje sabiamente tramado. En esto, como en todas las cosas buenas y malas de la vida, la creatividad decide.

 081-GENTETABACO11-333x360Cuba tiene la ventaja de ser a la vez productora de los mejores rones ligeros del mundo y los mejores habanos. Siempre que participo en uno de nuestros Festivales del Habano, recuerdo haber visto en mi infancia, cuando mis padres me llevaban a visitar a nuestros parientes del campo, cómo los hombres remojaban en aguardiente la punta de sus tabacos, de modo que en una fiesta campesina, o simplemente en un día de labor en un central, el olor característico del guajiro cubano siempre fue una mezcla de tabaco y ron.

 Elegir un buen maridaje es un arte tan complejo que únicamente lo dominan a la perfección los habanosommeliers. Estos profesionales dominan los secretos del arte de fumar con refinamiento y placer profundos, pues son a la vez expertos en habanos y en gastronomía. Se supone que posean ciertos dones naturales para desempeñarse en esta función del maridaje, pero sobre todo requieren un entrenamiento y una formación muy acuciosos y que no se consiguen en un día o dos.

 Ya usted sabe que no debe fumar si desea tener una vida larga y plena. Pero si es usted uno de esos seres que disfrutan absorbiendo y expeliendo el humo de la cohíba, y no piensa cambiar de hábito por respeto a La Parca, entonces… proceda a echar una mirada al mundo de este curioso maridaje donde, al mismo tiempo, usted se casa con su destino.

 COHIBA

 

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Acerca de Gina Picart

Soy escritora, periodista especializada en La Habana de la colonia y la república, investigadora, crítica literaria, guionista de cine, radio y televisión
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