Contaminación ambiental por campos vibratorios anómalos. Cuando la tierra trema.

Todo lo que usted es, ha sido y alguna vez será

es acerca de frecuencia,

y su ADN

es la antena por excelencia

El tema de los campos vibratorios anómalos es probablemente, dentro del vasto campo de la contaminación ambiental, uno de los de mayor complejidad y más difícil comprensión, entre otras razones porque la inmensa mayoría de los seres humanos afectados por un campo vibratorio anómalo no están conscientes de que tal campo existe ni de que tiene efectos nocivos sobre sus vidas. Pregunte a cualquier persona que viva en una casa ubicada bajo líneas de alta tensión o cerca de una zona wi-fi si cree que ella y su familia se encuentran en peligro por eso, y le dirá rotundamente que no. Y en segundo lugar, porque  en muchas ocasiones los campos vibratorios se sienten, pero NO se ven, y ya sabemos que la inmensa mayoría  de la humanidad está hecha a la medida de  santo Tomás: “Ver para creer”. A fin de cuentas, si no se está en posesión de los instrumentos adecuados para medir la intensidad y frecuencia de los campos, todo quedará en una cuestión de apreciación personal: unos dirán que les causan molestias y otros que no los perciben, luego no existen. Y si usted se cuenta entre los más sensitivos, los menos sensitivos pueden llegar a decir que usted está loco de remate, sugestionado u obsesionado.

¿Cómo se les puede demostrar a los incrédulos, o peor, a los ignorantes, la presencia de un campo vibratorio anómalo? ¿Cómo se puede llevar esta noción a personas que no tienen ni la más mínima información de lo que es la frecuencia como fenómeno de la física y parte de las leyes naturales que rigen el universo y nuestro planeta? Los millones de adolescentes que bailan en discotecas disputándose el espacio justo frente a los amplificadores de sonido se enfrentan a una de las peores agresiones que puede provocar la contaminación sonora, pero dicen que les gusta sentir el bajo de la música golpeándoles el pecho, lo cual es una forma de adicción (cosa que tampoco mucha gente sabe). ¿Qué se puede hacer frente a tamaña ignorancia y a otras formas muchísimo peores del desconocimiento, como la tendencia del género humano a negar aquello que no comprende?

Para que la comprensión de lo que es un campo vibratorio anómalo pueda hacerse entender, hay que asumir que se está tratando con individuos receptores de una inteligencia  capaz de asimilar explicaciones adelgazadas en lo posible hasta la simplicidad. Si algún lector no cree poder inscribirse en este grupo, es mejor que abandone la lectura de este trabajo.

Comencemos por intentar explicar qué es una vibración. La vibración se define como “el movimiento oscilante que hace una partícula alrededor de un punto fijo. Este movimiento puede ser regular en dirección, frecuencia  y/o intensidad, o aleatorio, que es lo más normal”. (Procedimiento de evaluación de riesgos ergonómicos y psicosociales, Antonio D. Águila Soto) También se define como “todo movimiento oscilatorio de un cuerpo sólido respecto a una posición de referencia”. (Exposición laboral a vibraciones, Josefina del Prado).

La importancia de una vibración, desde el punto de vista ergonómico, está dada por dos magnitudes: frecuencia e intensidad.

Una definición de frecuencia —aunque general, bastante asequible— podemos encontrarla en Wikipedia:

Frecuencia es una magnitud que mide el número de repeticiones por unidad de tiempo de cualquier fenómeno o suceso periódico. Para calcular la frecuencia de un suceso, se contabilizan un número de ocurrencias de éste, teniendo en cuenta un intervalo temporal, y luego estas repeticiones se dividen por el tiempo transcurrido. Según el Sistema Internacional (SI), la frecuencia se mide en hercios (Hz), en honor a Heinrich Rudolf Hertz. Un hercio es la frecuencia de un suceso o fenómeno repetido una vez por segundo. Así, un fenómeno con una frecuencia de dos hercios se repite dos veces por segundo.

No creo que sea imprescindible explicar aquí el concepto de intensidad, que todo el mundo asociará sin mayor dificultad con la fuerza con que un fenómeno se produce. Por ejemplo, un terremoto se mide de acuerdo con una escala de grados de intensidad.

Y si estamos de acuerdo en que una vibración es un movimiento que se forma cuando se unen determinada frecuencia de sus repeticiones con determinada intensidad de las mismas, podemos pasar al segundo paso: en el universo todo vibra, y las vibraciones se transmiten a través del agua, los sólidos y el vacío. El cuerpo humano es, en su mayor parte, agua y vacío. Entonces, si usted maneja un tractor o un martillo neumático está dentro de un campo vibratorio anómalo, porque tanto la cabina del tractor como la herramienta producen vibraciones. Un vehículo que transita por una calle puede provocar vibraciones no solo en la calle misma, sino en los inmuebles que hay en ella. Un aire acondicionado en determinadas condiciones —vejez, deterioro, falta de mantenimiento, mala ubicación—puede provocar vibraciones en suelos, paredes, ventanas, etc. En ninguno de estos tres ejemplos la intensidad de esas vibraciones sería la misma, por supuesto, pero en los tres casos se producen campos vibratorios anómalos que dañan a personas, animales, plantas y cualquier otro ser vivo que pueda existir y ser afectado por ellas.

Cualquier estructura física —incluidas las partes del cuerpo humano—puede ampliar la vibración que reciba de otro cuerpo. Esto se llama fenómeno de resonancia, y ocurre si la vibración inducida se da en ciertas frecuencias que son características de la estructura receptora, lo que se conoce como frecuencia de resonancia.

Como todas las estructuras mecánicas, el cuerpo humano tiene frecuencias de resonancia a las que presenta una respuesta mecánica máxima. La explicación de las respuestas humanas a las vibraciones no puede basarse exclusivamente en una sola frecuencia de resonancia. Hay muchas frecuencias de resonancias en el cuerpo (se han detectado cerca de unas 9 000). Las frecuencias de resonancia varían de unas personas a otras y en función de la postura en que se encuentre el sujeto durante su tiempo de exposición a las vibraciones. Las que reciban a esas frecuencias pueden ver incrementadas sus intensidades, lo que significa que también se incrementarán sus efectos perjudiciales o nocivos para la salud.

Una de las partes del cuerpo más importantes en el estudio de las vibraciones es el sistema formado por tórax y abdomen, debido al efecto resonante que se produce a frecuencias entre 3 y 6 Hz. Si tomamos en cuenta que un simple ventilador promedio puede provocar una vibración de aproximadamente 18 Hz, nos daremos cuenta fácilmente de que dormir con un ventilador cerca de nuestro cuerpo no es algo inocuo.

Ahora bien, independientemente de la frecuencia e intensidad de una vibración, desde las más inofensivas (ninguna lo es) hasta las más agresivas, su efecto dependerá en la mayoría de los casos de la duración temporal  a que esté sometido el  sujeto afectado. Hay casos, por ejemplo una bomba que explota, en que la intensidad de la vibración puede destruir en un segundo cuerpos, inmuebles y cualquier estructura que esté en su perímetro por más sólida que esta sea, pero son situaciones de excepción. Nadie resultará afectado por manejar un tractor un día un par de horas, a menos que tenga una patología de base en un grado severo de evolución, como por ejemplo, un infarto cardíaco en curso.

El instrumento que existe para medir vibraciones se conoce con el nombre de vibrómetro y mide la velocidad o el desplazamiento de la vibración en cuestión. El acelerómetro es el instrumento que mide la aceleración de las vibraciones.

UN MODELO DE VIBRÓMETRO

Las vibraciones se clasifican en dos categorías: de cuerpo completo o globales, y de una parte del cuerpo, en este caso  las más frecuentes ocurren en el sistema brazo-mano. En el caso de las vibraciones globales pueden suceder cuando el sujeto está de pie sobre una superficie vibrante, cuando está sentado o cuando está en posición yacente.

¿Quiénes están más expuestos a campos vibratorios anómalos? He aquí una lista de profesiones y oficios de riesgo:

  • Conducción de tractores
  • Vehículos de combate blindados (p. ej., tanques) y otros similares
  • Otros vehículos todoterreno
  • Maquinaria de movimiento de tierras: cargadoras, excavadoras, bulldozers,
  • motoniveladoras, cucharas de arrastre, volquetes, rodillos compactadores
  • Máquinas forestales
  • Maquinaria de minas y canteras
  • Carretillas elevadoras
  • Conducción de algunos camiones (articulados y no articulados)
  • Conducción de algunos autobuses y tranvías
  • Vuelo en algunos helicópteros y aeronaves de alas rígidas
  • Algunos trabajadores que utilizan maquinaria de fabricación de hormigón
  • Algunos conductores ferroviarios
  • Uso de algunas embarcaciones de alta velocidad
  • Conducción de algunos ciclomotores
  • Conducción de algunos turismos y furgonetas
  • Algunas actividades deportivas
  • Algunos otros tipos de maquinaria industrial

Pero las personas relacionadas con esta lista no son las únicas expuestas a campos vibratorios anómalos, como ya explicamos antes. Esta es una lista concebida para normas de higiene del trabajo. Muchos estudios se han llevado a cabo para establecer los niveles de peligrosidad de las vibraciones y se han creado normas internacionales para ese fin. Conocidas como Normas ISO, son el fruto del trabajo de la Organización Internacional de Normalización, entidad  independiente y no gubernamental creada por 163 países tras el fin de la Segunda Guerra Mundial, con sede en Ginebra, Suiza, destinada a la creación de estándares. Hasta el año 2015 era acatada por y funcionaba en 196 países. Fue una de las primeras organizaciones a las que se le concedió estatus consultivo general en el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas. El uso de estándares facilita la creación de productos y servicios que sean seguros, fiables y de calidad. Los estándares ayudan en los negocios a aumentar la productividad a la vez que minimizan los errores y el gasto. Los estándares también sirven para proteger a los consumidores y usuarios finales de productos y servicios, asegurando que los productos certificados se ajusten a los mínimos estandarizados internacionalmente. Las Normas ISO se agrupan por familias o series, y entre ellas se encuentran las que se ocupan de gestionar todo lo referente al medio ambiente y la sanidad. Suponen un instrumento muy clarificador y eficaz para que las compañías puedan organizar todas sus actividades dentro de unos parámetros de respeto al entorno, cumpliendo con la legislación vigente y dando respuesta a una mayor concienciación y exigencia de la sociedad. Las ISO de Gestión de Riesgos y Seguridad son  la ISO 22000, OHSAS 18001, ISO 27001, ISO 22301 y otras. Las Normas ISO también se aplican a la preservación de la salud en la vida cotidiana de los individuos.

Ofrezco la explicación anterior consciente de que es algo engorrosa, pero muy necesaria para que las personas entiendan que nada queda librado al capricho o a la fantasía en el terreno de las vibraciones mecánicas, que es como se denomina a todas aquellas vibraciones que no son provocadas por la naturaleza, sino por la intervención del hombre.

¿Cómo pueden ser afectados los individuos por campos vibratorios anómalos cuando no se encuentran en sus puestos de trabajo? Ya hemos ofrecido ejemplos en artículos anteriores sobre el tema de la contaminación ambiental. Usted puede ser afectado por las vibraciones provocadas por herramientas utilizadas en una construcción, ya sea esta obra de usted mismo, como por ejemplo la fabricación o remodelación de su vivienda, o por una construcción ajena cercana a su domicilio, ya sea particular o estatal, como es el caso de fábricas, centrales de energía, etc; por cualquier equipo de uso doméstico que emita vibraciones, como es el caso de los bajos de un equipo de música, una lavadora, un ventilador, un aire acondicionado. Es importante remarcar el hecho de que, en ciertos casos muy específicos, esos equipos domésticos ni siquiera tendrían que encontrarse en su propio domicilio. Como el propósito de las Normas ISO es optimizar la producción con fines de mejorar el mercado, los fabricantes de los equipos que podemos comprar en la actualidad han tomado en cuenta estas Normas y los han mejorado con respecto a similares fabricados en décadas anteriores, pero el riesgo, aunque disminuido, no ha dejado de existir.

Los efectos de los campos vibratorios anómalos se pueden manifestar en todos los sistemas del organismo. Si todos los datos disponibles sobre las alteraciones fisiológicas persistentes se resumen respecto a su primera aparición significativa, dependiendo de la magnitud y frecuencia de las vibraciones de cuerpo completo, hay un umbral con un límite inferior en torno a un valor eficaz de 0,7 m/s2 entre 1 y 10 Hz, que aumenta hasta un valor eficaz de 30 m/s2 a 100 Hz.

A continuación citaré fragmentos del Capítulo “Vibraciones”, escrito por Michael J. Griffin y extraído de la Enciclopedia de Salud y Seguridad en el Trabajo:

 Alteraciones neuromusculares

Las vibraciones de cuerpo completo producen un movimiento artificial pasivo del cuerpo humano, condición que difiere esencialmente de las vibraciones autoinducidas por la locomoción. […] Los reflejos de los tendones pueden disminuir o desaparecer temporalmente durante la exposición a las vibraciones de cuerpo completo a frecuencias superiores a 10 Hz.

 Alteraciones cardiovasculares, respiratorias,

endocrinas y metabólicas

Se han comparado las alteraciones observadas que persisten durante la exposición a las vibraciones con las que se producen durante el trabajo físico moderado (es decir, aumentos de la frecuencia cardíaca, presión arterial y consumo de oxígeno), incluso a una magnitud de vibración cercana al límite de tolerancia voluntaria. El aumento de ventilación obedece en parte a oscilaciones del aire en el sistema respiratorio. Las alteraciones respiratorias y metabólicas pueden no corresponderse, lo que posiblemente sugiere una perturbación de los mecanismos de control de la respiración. Se han comunicado diversos hallazgos […] sobre alteraciones de las hormonas adrenocorticotrópicas (ACTH) y las catecolaminas.

 Alteraciones sensoriales y del sistema

nervioso central

Se ha sostenido la existencia de alteraciones de la función vestibular (oído) debidas a las vibraciones de cuerpo completo sobre la base de una afectación de la regulación de la postura, a pesar de que ésta es controlada por un sistema muy complejo donde la perturbación de la función vestibular puede ser compensada ampliamente por otros mecanismos. Las alteraciones de la función vestibular parecen revestir mayor entidad en las exposiciones a frecuencias muy bajas o próximas a la resonancia de cuerpo completo. Se supone que una discordancia sensorial entre la información vestibular, visual y los estímulos recibidos en el interior de los tejidos, es un mecanismo importante que explica las respuestas fisiológicas a algunos entornos de movimiento artificial. Las vibraciones verticales y horizontales impulsivas evocan potenciales cerebrales. También se han detectado alteraciones de la función del sistema nervioso central humano al utilizar potenciales cerebrales evocados por el sistema.  En los efectos influían otros factores ambientales (p. ej., el ruido), la dificultad de la tarea y el estado interno del sujeto (por ejemplo, activación, grado de atención hacia el estímulo).

 Efectos a largo plazo

Riesgo para la salud de la columna vertebral

Los estudios epidemiológicos indican que existe un riesgo elevado para la columna vertebral de los trabajadores expuestos durante muchos años a intensas5vibraciones de cuerpo completo (por ejemplo trabajo en tractores o máquinas de movimiento de tierras […]  Intensas vibraciones de cuerpo completo de larga duración puede afectar negativamente a la columna e incrementar el riesgo de molestias lumbares. Tales molestias pueden ser consecuencia secundaria de una alteración degenerativa primaria de las vértebras y discos intervertebrales. Se descubrió que la parte afectada con más frecuencia es la región lumbar de la columna vertebral, seguida de la región torácica. Algunos informes señalan un riesgo sensiblemente mayor de dislocación de los discos lumbares. En varios estudios de muestras representativas, […]. Se observó un aumento del número de pensiones por discapacidad y de las bajas laborales de larga duración debido a trastornos relacionados con los discos intervertebrales. Se ha observado un complejo característico de síntomas y alteraciones patológicas del sistema nervioso central, el sistema musculosquelético y el sistema circulatorio en operarios que trabajan de pie en máquinas utilizadas para la vibrocompactación de hormigón y están expuestos a niveles de vibraciones de cuerpo completo por encima del límite de exposición especificado en la Norma ISO 2631 con frecuencias superiores a 40 Hz . Se ha denominado a este complejo “enfermedad de las vibraciones”. La misma expresión, […], se ha utilizado para describir un vago cuadro clínico causado por exposición de larga duración a vibraciones de cuerpo completo a bajas frecuencias que, al parecer, se manifiesta inicialmente en forma de trastornos vegetativo-vasculares periféricos y cerebrales de carácter funcional inespecífico.

 Sistema nervioso, órgano vestibular y audición.

 Las vibraciones de cuerpo completo intensas a frecuencias superiores a 40 Hz pueden causar daños y alteraciones del sistema nervioso central. Se han comunicado datos contradictorios sobre los efectos de la vibración de cuerpo completo a frecuencias inferiores a 20 Hz. En algunos estudios se ha encontrado un aumento de molestias inespecíficas, tales como dolor de cabeza y aumento de la irritabilidad. Un autor ha afirmado la aparición de alteraciones del electroencefalograma (EEG) tras la exposición de larga duración a vibraciones de cuerpo completo […]. Algunos de los resultados publicados apuntan hacia una menor excitabilidad vestibular y una mayor incidencia de otras alteraciones vestibulares, entre las que se incluye el vértigo. […]. En algunos estudios se ha observado un aumento adicional de los desplazamientos permanentes del umbral (PTS) de audición tras una exposición combinada de larga duración a las vibraciones de cuerpo completo y al ruido.

 Sistemas circulatorio y digestivo.

 Se han detectado cuatro grupos principales de alteraciones circulatorias con mayor incidencia entre trabajadores expuestos a vibraciones de cuerpo completo:

  • Trastornos periféricos, tales como el síndrome de Raynaud, cerca del punto de aplicación de la vibración de cuerpo completo (es decir, los pies de los operarios en posición de pie o, en menor grado, las manos de los conductores).
  • Venas varicosas de las piernas, hemorroides y varicocele.
  • Cardiopatía isquémica e hipertensión.
  • Alteraciones neurovasculares.

Órganos reproductores femeninos, embarazo y sistema genitourinario

masculino.

 Se cree que el aumento del riesgo de aborto, alteraciones menstruales y anomalías posicionales como por ejemplo  desprendimiento de útero, puede estar relacionado con la exposición de larga duración a las vibraciones de cuerpo completo No se puede deducir de la literatura un umbral de exposición seguro que evite un aumento de estos riesgos para la salud. La susceptibilidad individual y sus variaciones temporales probablemente codeterminan estos efectos biológicos. En la literatura disponible no se ha comunicado un efecto perjudicial directo de la vibración de cuerpo completo sobre el feto humano, aunque algunos estudios en animales sugieren que la vibración de cuerpo completo puede afectar al feto. El desconocimiento del valor umbral para

los efectos adversos sobre el embarazo sugiere la conveniencia de limitar la exposición de origen profesional al mínimo razonable.

Se han publicado resultados divergentes sobre la aparición de enfermedades del sistema genitourinario masculino. En algunos estudios, se ha observado una mayor incidencia de prostatitis. Otros estudios no han podido confirmar estos hallazgos.

Nunca estaré segura de haber insistido bastante sobre lo siguiente: NO hay dos organismos iguales, por lo que NO todo el mundo presenta el mismo grado de susceptibilidad a los efectos de las vibraciones, pero todos, sanos y enfermos, pueden ser afectados, y siempre lo serán mucho más aquellos sujetos que presenten patologías previas de carácter crónico, como por ejemplo, las polirradiculoneuropatías, una condición en la cual las raíces nerviosas insertas en la columna vertebral padecen irritación crónica, enviando constantes señales amplificadas de dolor a toda la espalda y, en general, al sistema nervioso periférico, desmielinizado ya por la propia naturaleza de la neuropatía, lo que permitiría comparar —para dar una idea a quienes no tienen ninguna sobre estas enfermedades— a esos  nervios que han perdido su vaina de mielina con cables eléctricos despojados del plástico aislante, es decir, pelados. Los desdichados que padecen esta clase de enfermedades sumamente incapacitantes, además de sufrir dolores crónicos constantes viven con la dolorosísima sensación de estar acostados sobre una columna vertebral que es como un tubo rígido, duro, que arde y quema. Yo creo que no es difícil imaginar, aún para aquellos seres más carentes de imaginación, el suplicio en que llega a convertirse para estos enfermos permanecer de pie, sentados o acostados sobre una superficie que trasmite vibraciones a todo su cuerpo.

Por supuesto que estar sometidos a campos vibratorios anómalos en el puesto de trabajo, en nuestro hogar o en centros de ocio y diversión, e incluso en aviones y automóviles, no es una condena sin apelaciones que cae sobre las cabezas de las personas y de la que jamás podrán librarse una vez que los ha atrapado. Las Normas ISO aportan muchas soluciones para disminuir a niveles tolerables e incluso eliminar los campos vibratorios que atacan la salud. Son muchísimos los estudios internacionales sobre Medicina del Trabajo, Protección del Medio Ambiente e Higiene y Epidemiología que se han llevado y se llevan a cabo en el mundo con esos fines. Pero para poder ejecutar este trabajo tan necesario, lo primero es poseer los instrumentos que permiten medir los campos vibratorios, instrumentos como el vibrómetro, el acelerómetro y otros, todos de muy alto costo en el mercado mundial. Una vez que se ha procedido a la comprobación de la existencia del campo vibratorio y se conocen su frecuencia, velocidad, intensidad y riesgos, se puede comenzar a aplicar soluciones como, por ejemplo, proceder al aislamiento de locales con materiales y maniobras adecuados, a la entrega de vestuario aislante a los trabajadores y a la revisión, reparación o desechamiento de maquinaria con mal funcionamiento.

Toda desestimación que se lleve a cabo —aunque sea por un profesional de la medicina— sobre la existencia o inocuidad de un campo vibratorio anómalo, cualquier declaración de que un campo vibratorio no afecta a un sujeto, carece de acreditación si no tiene en cuenta las Normas ISO ni es debidamdente medida, y si no presta la debida atención al estado del organismo en el caso de individuos afectados por patologías crónicas, y tal desestimación no debería ser aceptada como veredicto definitivo por ninguna instancia oficial, incluidos los tribunales de cualquier instancia de una nación.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Acerca de Gina Picart

Soy escritora, periodista especializada en La Habana de la colonia y la república, investigadora, crítica literaria, guionista de cine, radio y televisión
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