Voynich, el manuscrito más enigmático de la Tierra

Puede que usted haya escuchado alguna vez una conversación sobre manuscritos misteriosos. Algunos son textos apócrifos, o al menos acusados de serlo, como los célebres Evangelios Apócrifos que fueron eliminados de la versión oficial de la Biblia por ser imposible acreditar sus fuentes. Sin embargo, es posible que nunca haya escuchado mencionar el manuscrito Voynich, hasta hoy considerado como el más misterioso de todos los textos conocidos por la humanidad. No es un caso como los textos escritos en el aún no descifrado alfabeto cretense Lineal-B, pues el misterio de lo que sea que digan esos textos radica hasta la fecha en la imposibilidad de leerlos porque no se comprende su escritura. Cuando por fin sea descifrada, a lo mejor resulta que los textos cretenses dicen cosas de lo más corrientes, como las tablillas babilónicas que resultaron ser registros de almacenes de provisiones de un palacio real.

Pero el Voynich es otra cosa. Fue escrito hace ya más de 700 años en un idioma desconocido al que los especialistas en criptología han llamado voynichés.

Esto no es raro, pues los sabios de épocas pretéritas en ocasiones creaban sus propios alfabetos personales para cifrar conocimientos que consideraban peligrosos si caían en manos equivocadas, o descubrimientos que no deseaban compartir. El ejemplo más conocido es el del  genio italiano del Renacimiento Leonardo da Vinci, quien escribía al revés y era necesario emplear un espejo para poder leer sus anotaciones, llevadas con obsesiva constancia y prolijidad. El manuscrito parece ser una especie de compendio de sapiencia, pues abarca disciplinas tales como la astrología, la botánica, la farmacopea, la cosmología, la biología…

Tratados con esas características se escribieron muchos desde la Antigüedad, baste recordar los de los romanos Plinio el Viejo y Plinio el Joven. Se copiaban tratados más antiguos en los monasterios, o los hacían monjes cronistas que pretendían recopilar y preservar informaciones provenientes de culturas precristianas, como hicieron los monjes en Irlanda con los libros celtas anteriores a la llegada de San Patricio. ¿Qué hace entonces tan especial al manuscrito Voynich? Pues que habla de flora y fauna que no pertenece a este planeta, y contiene ilustraciones de instrumentos que nunca pudieron haber existido en el siglo XIII. Algunos de ellos pudieran ser microscopios y lentes de aumento rudimentarios, acompañados por ilustraciones que recuerdan estructuras de células y bacterias. Es muy cierto que Leonardo da Vinci se anticipó a muchos inventos, entre ellos al de las aeronaves, pero su idea de volar, dibujada en detalle en bocetos que aún hoy se conservan, era la de unas alas que podían ajustarse al cuerpo humano, algo que por fantasioso que nos pueda parecer hoy (y no lo es en absoluto pues existe un deporte realizable en idéntica forma), estaba dentro de un orden de ideas que pertenecía por entero a este mundo; no se conserva entre sus dibujos y anotaciones ni un solo ejemplo de un boceto de nave espacial, seguramente porque en su época la concepción de viajar  por un cosmos cuya estructura no se concebía más que como cielo alojador de deidades, hacía imposible concebir una nave capaz de tales travesías. Las máquinas voladoras que construyó tenían como fin viajar sobre la geografía terrestre y nada más. Leonardo operó con los conocimientos de su tiempo y trató de desarrollar las tecnologías que ya eran conocidas. No podía ir más allá. Pero hablar de células y bacterias en el siglo XIII es toda una anticipación del intelecto difícilmente explicable, porque el microscopio, instrumento que permitió el descubrimiento de ambas, no fue inventado hasta 1590 por el holandés Zacharias Hanssen. Se trata nada menos que de una anticipación de tres siglos. El microscopio fue el primer instrumento que permitió la observación de estructuras invisibles al ojo humano.

Debido a que ninguno de los muchos expertos en criptografía que se han ocupado del manuscrito Voynich ha podido descifrarlo, se le llama el Santo Grial de la criptografía. Si uno recuerda que los Manuscritos del Mar Muerto ya han sido descifrados, y que los más sofisticados códigos empleados por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial fueron descifrados por los Aliados merced a la creación de máquinas que rompieron todos los estándares de aquellos años, uno se pregunta qué pasa con el Voynich. La teoría de que se trata de una falsificación realizada en la Edad Media sin más propósito que el de engañar a algún mecenas financiador de alquimistas calenturientos siempre dispuestos a prometer la conversión del plomo en grandes montones de oro, carece de sentido no porque ello no haya sucedido más de una vez, sino por las anticipaciones que contiene el Voynich. En ningún laboratorio de alquimistas medievales, ni en el mejor surtido, existían instrumentos capaces de permitir ver una célula.

Hay una circunstancia que pudiera conducir a alguna pista sobre el origen del extraño texto: en muchas de sus páginas se repiten los mismos signos, por lo que todo el manuscrito cumple la constante conocida como Ley de Zipf, según la cual en todas las lenguas conocidas la longitud de las palabras es inversamente proporcional a su frecuencia de aparición. La explicación de esta ley se basa en la economía lingüística: las palabras más breves de un idioma son las más utilizadas por sus hablantes porque requieren menos energía, por ello es el uso de una lengua el que acaba por imponer esta ley. Es prácticamente imposible que el autor del manuscrito Voynich conociera la ley de Zipf, enunciada muchos siglos después, y por tanto que la aplicase a una lengua inventada por él. Esto hace pensar que el Voynich está redactado en un lenguaje real, ya que en lenguajes artificiales creados a propósito, como los élficos de Tolkien o el Klingon de Star Trek la Ley de Zipf no se cumple.

Sobre los orígenes y el nombre con que se conoce a este extraño manuscrito, reproduzco un fragmento del blog de Word Press Tejiendo el mundo:

El manuscrito debe su nombre a Wilfrid M. Voynich, quien encontró el libro en 1912 en una biblioteca jesuita del colegio de Mondragón, cerca de Roma, donde parece ser había sido donado por Athanasius Kircher (criptólogo alemán) a finales del siglo XVII, quien a su vez lo habría conseguido de Johannes Marcus Marci, rector de la universidad de Praga en aquella época y que a su vez lo habría conseguido de Georgius Barchius, alquimista que trabajó en la corte de Rodolfo II, el que ha su vez lo habría conseguido de Jacobus Horcicky de Tepenecz, también alquimista, quien se habría apoderado del manuscrito tras la muerte de Rodolfo II, a quien pertenecía el libro hasta el 1622. Es posible que el libro llegara hasta la biblioteca del Sacro Emperador Romano de manos de Johannes Kepler, quien entre los años 1584 y 1588 vivió en la corte de Rodolfo. Kepler, gran aficionado a la alquimia, matemáticas, astrología y astronomía, era un gran admirador del trabajo de Roger Bacon y atesoraba muchos de sus manuscritos originales. Es por este motivo que el manuscrito Voynich se atribuye por muchos al tal Roger Bacon, quien supuestamente lo habría escrito casi cuatro siglos antes. Roger Bacon fue un monje franciscano y alquimista del que se dice habría creado un código para camuflar sus investigaciones sobre la piedra filosofal y el elixir de la vida.

Otra teoría pone en el tablero a dos nuevos personajes que también residieron en la corte de Rodolfo II (personalmente es la que más me convence). Estos personajes son Francis Bacon, escritor y aficionado a todos los temas ocultos y su buen amigo, Cornelius Drebbel, quien fuera jefe alquimista en la corte de Rodolfo II en la época en la que supuestamente aparece por allí el manuscrito. Curiosamente, Drebbel era un gran aficionado a los microscopios y telescopios y él mismo los fabricaba y vendía. Francis Bacon escribió un libro titulado “La nueva Atlántida” en 1626, donde los paisajes, lugares y costumbres descritas coinciden más que sorprendentemente con las ilustraciones del Voynich. Es más que probable que el manuscrito fuese escrito por Drebbel a modo de apoyo para el libro de Francis Bacon. Como una biblia de la nueva Atlántida que envolvería la obra de Bacon como algo real, no ficticio, y que impulsaría su éxito.

La costumbre de dotar a los textos apócrifos de unos linajes originales tan ilustres y enrevesados ha existido siempre, favorecida por el colapso que sobrevino cuando el imperio romano cayó en manos de los bárbaros y todo el acervo cultural grecolatino se hundió en una noche oscura para volver a la luz siglos después, mutiladísimo, gracias a los monasterios, devenidos reservorios de los saberes antiguos. El hecho de que el manuscrito Voynich ostente esa genealogía conspira contra su credibilidad y habla en favor de la teoría de una falsificación semejante a la de los poemas de Ossian, escritos en 1791 por el escocés James Macpherson, y presentados al mundo literario como una antigualla  traducida del celtogaélico antiguo, pero no eran más que un refrito de algunos poemas antiguos a los que había mezclado algo de su imaginación, lo que no impide que sean bellos.

Volviendo al manuscrito Voynich, tiene alrededor de 240 páginas de pergamino. La escritura fue elaborada con pluma de ave, de acuerdo con la época. En las imágenes se emplearon tintas de colores. Los expertos aseguran que el texto es posterior a las imágenes, cuyos bordes toca en numerosas ocasiones, algo que no ocurriría si éstas hubiesen sido añadidas posteriormente. Se cree que el texto no está completo y le faltan unas 28 páginas.

Hay una serie de ilustraciones donde aparecen mujeres desnudas sumergidas en alguna especie de baño colectivo, que llama poderosamente mi atención. Aunque se ha sugerido que pudiera tratarse del ritual cátaro de suicidio colectivo llamado Endura, hay una de estas imágenes que me causa un efecto aterrador, porque el líquido que pasa a través de los vasos comunicantes que nutren de agua la tina donde se encuentran las mujeres, a mí me hacee el efecto no de que baja hacia la tina, sino que sube de ella. Teniendo en cuenta que el líquido es de color rojo, parece como si a las mujeres las hubieran introducido en esa tina para extraerles la sangre de sus cuerpos. Sin querer me ha venido a la mente el serial Los 100, las escenas de Mount Weather (perdón por mi mal inglés) donde se aplicaba el procedimiento denominado cosecha, consistente en hacer prisioneros a los que luego se les extraía la sangre para  renovar el fluido vital de los habitantes de la base militar, trasfundiéndoles con genes adecuados para soportar la radiación del exterior. Esto no es más que una especulación personal, y quienes observen la ilustración podrán sacar sus propias conclusiones. Hay otras que también ofrezco a continuación:

En la actualidad el manuscrito Voynich se encuentra en la Biblioteca Beinecke de libros raros y manuscritos de la Universidad de Yale, Estados Unidos, donde solo en muy contadas ocasiones puede ser consultado por estudiosos debidamente acreditados, que continúan desconcertándose ante sus páginas y preguntándose si están ante un milagro del futuro o una broma colosal.

NOTA

Me permito rebloguear un extraordinario artículo, muy completo, sobre este tema que he encontrado en un sitio muy interesante:http://www.elorigendelhombre.com/manuscrito%20voynich.html. Todas las ilustraciones que usé en mi popio artículo provienen de este que voy a reproducir, y las que lo ilustran también. Yo podría limitarme a sugerir a los lectores abrir el link, pero copiarlo todo aquí es como si yo tuviera un poco del manuscrito Voynich, lo que me hace mucha ilusión porque es algo de una belleza tal que ¿quién no querría poseerlo? Pasen y lean.

¿Es un código? ¿Es un sistema de cifrado? ¿ Una tomadura de pelo? ¿Un engaño? ¿Por qué se escribió sino iba a ser leído jamás por nadie? ¿ Qué secretos encierra este enigmático códice? ¿ Tiene un significado real?

El manuscrito de Voynich  es una de las reliquias medievales más misteriosas que existen. Es un libro ilustrado de hace unos 600 años y  su originalidad radica en que  no se puede leer. Es el único libro en el mundo, que a pesar de nuestra moderna tecnología, no podemos descifrarlo: un arcano de la edad media.

Es el jeroglífico más estudiado del siglo XX y XXI. En la actualidad el libro tiene unas 246 páginas de pergamino manuscritas de 15 x 27 centímetros, y 5 cm de grosor. Fue escrito con pluma de ave para escribirlo  y tinta de colores para las ilustraciones.

Si se observa el texto al microscopio, se ve que esta enorme cantidad de páginas , se ejecutó sin ninguna corrección, sin el mínimo error; al tirón. La ejecución del manuscrito es una hazaña casi inhumana.

Las palabras, rozan  con frecuencia  las figuras, lo que nos indica que posiblemente el texto es posterior  a las ilustraciones. El texto   fue  escrito de izquierda a derecha, dejando  un margen desigual en el lado derecho.

Tiene un total de 37.919 palabras, contiene 8114 palabras diferentes y alrededor de 170.000 letras o glifos . Todo el manuscrito está escrito con tan sólo unas 25 letras diferentes. Las numerosas   ilustraciones   permiten adivinar su posible organización en diversas secciones: farmacia, botánica,  biología, astrología, cosmología y texto.

Todavía hoy , nadie ha logrado determinar  lo qué es, algunos sospechan que puede ser   un texto cifrado por algún científico del siglo XV, y otros advierten que puede ser  un conjunto de textos y dibujos sin sentido alguno. Hasta hay personas que especulan con la posibilidad de que se trate de un trabajo extraterrestre de los annunakis. Por supuesto, nada de esto ha podido ser demostrado aún.

En definitiva, el manuscrito está  causando gran frustración en el campo científico,   no se ha logrado una traducción de lo podría ser   una enciclopedia científica muy avanzada.

¿Quién era Wylfrid Voynich?

Wilfrid M. Voynich , fue un coleccionista de manuscritos medievales, en 1912 encontró un insólito libro en el Colegio Jesuita de Mondragone, cerca de Roma

Por su apellido debió de ser polaco o de origen polaco. Nació el 31 de octubre de 1865 en Kaunas, Lituania. Hijo de un militar polaco. Realizó sus estudios en las universidades de Varsovia y San Petersburgo y se licenció como químico en la Universidad de Moscú y ejerció como farmacéutico.

En 1887 fue desterrado a la gélida Siberia. En 1890 Voynich consiguió escapar de Rusia y después de un largo recorrido a pie, carro y bicicleta, llegó a Hamburgo. Con el poco dinero que disponía, compró un pasaje en un viejo barco de transporte y se presentó en Londres.

¿Siguiendo la pista del Manuscrito Voynich ?

El primer propietario del manuscrito fue un nieto del emperador Carlos I, Rodolfo II de Bohemia (1552-1612)  que lo compró por 600 ducados de oro.

Tras la muerte de Rodolfo II, el alquimista oficial de la corte de Rodolfo, Jacobus Horcicky de Tepenecz  se apoderó del manuscrito y más tarde se lo pasó a un alquimista de Praga, Georgius Barschius (1622-1665).

Tras la muerte Georgius Barschius , en  1665 el manuscrito pasó a Johannes Marcus Marci   rector de la Universidad Carolina de Praga

Marcus Marci se lo entregó a su amigo jesuita Athanasius Kircher, uno de los eruditos más famosos del siglo XVII, para que lo tradujera. Marcus fue un médico y profesor de la Universidad de Praga, viajó a Roma donde conoció a Kircher, un jesuita de reconocido prestigio científico en aquella  época.  La fama de  Kircher venía por su diccionario copto y descifrado los jeroglíficos egipcios .

En 1650, Athanasius Kircher,  sin lograr la traducción depositó el manuscrito en la casa de los jesuitas de Mondragone, cerca de Roma

En 1651, el libro es expuesto en el Museo Kircherianum

En 1680, muere Kircher y en los sucesivos catálogos del museo no aparece el manuscrito

En 1773, la Compañía de Jesús es suprimida, por primera vez, y muchos de sus bienes confiscados

El padre Pignatelli, logra custodiar y salvar muchos de los fondos de la Sociedad y los protege durante la invasión napoleónica

En 1814, con el fin de la ocupación napoleónica, se restaura la Orden y en 1824 se recuperan sus bienes.

En 1870 las tropas de Víctor Manuel II de Italia conquistaron Roma , anexionando los Estados Pontificios a Italia. El nuevo estado confiscó la mayoría   de las propiedades de la Iglesia, incluida la biblioteca del Collegio donde estaba el manuscrito. Después de este hecho histórico,   muchos de los libros de la biblioteca de la universidad pasaron a las bibliotecas personales  de las diversas órdenes, donde quedaron  a salvo de la confiscación.

En 1912,   Wilfred Voynich compró 30  manuscritos a los jesuitas de Mondragone  que  tuvieron que venderlos  para conseguir recursos económicos y paliar su precaria situación . Entre los manuscritos adquiridos por Voynich se encontraba el que nos ocupa. Voynich intentó descifrar el manuscrito durante el resto de su vida, pero murió sin aproximarse ligeramente a la solución.

Voynich creyó que el manuscrito fue escrito por Roger Bacon ( monje franciscano) , que lo escribió de forma cifrada para que proteger sus descubrimientos científicos del siglo XIII. Ante la imposibilidad de traducirlo, Voynich,  hizo copias     fotográficas  y las distribuyó entre especialistas de Roger Bacon.

En 1919,  una copia llega a manos de William Romaine Newbold, profesor de la universidad de Pennsylvania, especialista en lingüística y códigos cifrados.   Newbold  cree reconocer células y galaxias  en las ilustraciones  . En 1921 comienza a dar conferencias, asegurando  que Bacon fue el descubridor del microscopio y del telescopio; y que  Bacon descubrió que la nebulosa   Andrómeda es una galaxia como  la Vía Láctea, que conocía las leyes de la formación de embriones y la estructura celular completa. Newbold manifiesta  haber encontrado un texto oculto taquigráfico que cree entender gracias a una clave de 16 letras  . Su obsesión por el manuscrito te trastorna tanto que le lleva a la demencia y muere completamente loco en 1926.

En 1931 , John Manly afirma que la versión de Newbold es absurda y no tiene sentido.

En 1931 muere Voynich y el manuscrito pasa a su viuda Ethel Boole Voynich

En 1944,   el gobierno de USA encarga la traducción a los más famosos criptógrafos militares de la segunda guerra mundial. Friedman, que había descifrado el código púrpura de la Marina Imperial Japonesa no consigue resultados y dice que está escrito en un lenguaje lógico y sintético, nada más pudo decir este afamado criptógrafo del enigmático manuscrito.

En 1961, la viuda de Voynich lo vendió por 24.500 $ a un anticuario neoyorquino, Hans Peter Kraus.

En 1969, sin lograr venderlo por 160.000 $, Kraus lo donó a la Universidad de Yale, donde permanece hasta hoy, depositado con el Nº MS 408.

Alrededor de 1990 , se inicia el Proyecto E.V.M.T. (European Voynich Manuscript Transcription) liderado por  Gabriel Landini René Zandbergen, su objetivo es conseguir la transcripción de las letras o glifos del manuscrito a signos latinos.

¿Dónde se encuentra en la actualidad el Manuscrito Voynich?

Se encuentra en un lugar seguro de la Beinecke Rare Book and Manuscript Library”; es decir en la biblioteca Beinecke de Libros Raros de la Universidad de Yale , en New Haven, pequeña ciudad portuaria del estado de Connecticut en USA. Esta biblioteca alberga un valiosa colección de joyas bibliográficas, pero ninguna tan famosa como el Manuscrito Voynich.

¿Quién escribió el Manuscrito Voynich?

Aunque el  autor del libro es anónimo ,  son  numerosas las propuestas; algunos sostienen que lo escribió    el  monje franciscano, alquimista,    Roger Bacon “doctor milagro” (1214-1294),  en el siglo XIII.  Bacon, experto en reflexión y refracción de la luz, trabajó con lentes de aumentos y muchas figuras recuerdan cosas y objetos que sólo pueden verse bajo la lente de un microscopio. Son estas las imágenes de un mundo oculto en el siglo XIII. El problema es que el manuscrito está datado en 1420.

Edith Sherwood,  académica experta en   Leonardo da Vinci,  propone que el trabajo tiene como base  el italiano medieval o  toscano  y que las palabras son anagramas. Ella postula que el  contenido del manuscrito es un atlas de biología escrito por Leonardo da Vinci.

El botánico Arthur Tucker, publicó 2014 un artículo, sosteniendo que el manuscrito fue escrito en  mesoamericano. Las razones para esta conclusión están basadas   en la similitud de la  plantas que aparecen en las ilustraciones   con las  americanas y porque   el estilo de dichas ilustraciones coinciden  con el estilo de las  ilustraciones mexicanas  del siglo XVI.

Algunos investigadores  atribuyen la autoría a John Dee, el matemático, astrólogo y mago personal de la reina Isabel I de Inglaterra.

Voynich descubrió de manera accidental, oculto en la primera página del libro, el nombre de Jacobo de Tepenezche ( Jacobus Horcicky Tepenezche , alias Sinapius) de Los expertos opinan que posiblemente el libro estuvo en sus manos, pero seguramente no fue el autor.

Se ha sospechado muchas veces que el autor podría ser el propio Voynich . Pero  , el reciente descubrimiento de la carta de   Barschius a Kircher ha terminado  completamente con esta posibilidad.

Por la fecha de datación del manuscrito, 1404 a 1438, se pueden descartar como posibles autores del manuscrito a Jacobo Tepenezche y a Roger Bacon. Leonardo da Vinci , nación 50 años después. Eduard Kelly vivió 150 años después

¿Fue su autor un genio de la medicina que intentó ocultar sus descubrimientos a sus competidores o la inquisición?

¿Dónde se escribió el Manuscrito Voynich?

Ho hay pistas fiable sobre el lugar donde se escribió el manuscrito . Si nos basamos en lagunas a ilustraciones, en las que aparece una ciudad amurallada rematadas con almenas de cola de golodrina. En esa época, principios del siglo XV, solamente en el norte de Italia, había ciudades amuralladas con almedas en cola de golondrina. Debemos pensar en una ciudad del Renacimiento, posiblemente de la región del norte de Italia, como Milán o Venecia.

Arthur Tucker de la Universidad Estatal de Delaware, publicó en 2014 que el origen puede ser mesoamericano. Se basa en la similitud de algunas plantas de las ilustraciones con plantas americanas del siglo XV. También afirma que el estilo de los dibujos , es el típico de las ilustraciones botánicas del siglo XVI en México.

¿ Cuándo se escribió el Manuscrito Voynich?

Es lo único que podemos decir del manuscrito; hace poco investigadores de la Universidad de Arizona determinaron que fue escrito en el siglo XV . Mediante la prueba de datación del carbono 14, un equipo dirigido por Greg Hodgins, en el departamento de Física de la Universidad de Arizona , ha determinado que el papel del manuscrito es del siglo XV, alrededor de 1420. Según Hodgins, podemos decir con un 95 % de seguridad, que el manuscrito fue creado entre 1404 y 1438.

Todavía no ha sido posible datar la tinta utilizada. La técnica del carbono 14 es de difícil aplicación en este caso. Las tintas solían ser derivados de minerales del suelo, de base inorgánica sin contenido en carbono útil para la datación. Los  colores utilizados en los grabados se hicieron con  la paleta típica de  la época del Renacimiento, es decir, materiales disponibles  en aquel periodo.

Las últimas investigaciones han identificado que las tintas tienen diversas procedencias y los componentes varían de una muestra a otra. Algunas , la verde, es de origen ferrogálica. El azul es azurita molida; los rojos y marrones son minerales de hierro . El ocre rojo está hecho con hematita . La conclusión es clara, los materiales utilizados en el manuscrito, son completamente adecuados para los siglos XV . Nada indica que sea una manipulación de los siglos XIX y XX . Analizando las tintas y el papel, se concluye que el Manuscrito Voynich es auténtico.

¿ La traducción del manuscrito del Manuscrito Voynich ?

Este manuscrito nunca ha podido ser descifrado o traducido. Ha pasado por las manos de los más famosos criptógrafos aliados , incluyendo los más importantes especialistas  useños y británicos en descifrados de mensajes encriptados durante la Segunda Guerra Mundial . Los mismos expertos que descifraron en el Cuartel General del Servicio de Inteligencia de los Estados Unidos el Código Purpura Japones . El código Voynich, fue la única clave que no pudieron descifrar.

Hay muchas gente trabajando en el tema. En la actualidad , un grupo de la Universidad de Arizona, lo está analizando con ayuda de avanzados métodos de interpretación lingüística en potentes supercomputadores, sin resultado .

Algunos datos

Según dicen los criptógrafos, algunas frases tienen estructuras semejantes a las utilizadas en latín, pero otras no tienen nada en común con  ningún idioma conocido. El texto se compone de  palabras y  frases, singulares  sin semejanzas  con  cualquier otro escrito hecho   por los seres humanos. Entre las características más extrañas del texto  que imposibilitan su traducción es   el uso reiterado de una misma palabra y el intercambio de letras en una secuencia.

La sucesión de fracasos ha convertido el manuscrito de Voynich  en el mito  de la criptografía histórica. Pero también , ante la desesperación alcanzada, algunos sostienen  que el libro  es simplemente una secuencia de símbolos al azar sin sentido alguno; es decir un engaño.

Sin embargo, un grupo numerosos de científicos aseguran que el texto está redactado en un lenguaje concreto.   Está   escrito según un patrón o  estructura   típica de los lenguajes naturales.  Efectivamente, el texto cumple   con  la ley de Zip y con la ley de la relación inversa entre la frecuencia y la longitud de la palabra.

La ley de Zip establece que en todas las lenguas humanas la palabra más frecuente   aparece  en el texto el doble de veces que la segunda más frecuente, el triple que la tercera más frecuente, el cuádruple que la cuarta, etc. Los lenguajes artificiales no cumplen esta regla.

Lo más sorprendente es que  el autor del manuscrito Voynich pudiera conocer la  ley Zipf, descubierta varios siglos después. No sería aplicable a una lengua inventada por un autor del siglo XV.  Al cumplir con la ley de Zipf, podemos pensar en un  texto  redactado en un lenguaje concreto, basado  en alguna lengua natural.

Hay palabras que aparecen igualmente distribuidas en todo el texto, mientras que otras sólo están en algunas secciones o páginas

En 1950 un equipo de criptógrafos de la  Agencia de Seguridad Nacional de USA  dirigido por William F. Friedman,   descartaron los cifrados de sustitución simple y sospecharon de un cifrados polialfabéticos . Podría ser un  cifrado de Vigenère,   reforzado mediante  símbolos y  reordenación de letras y falsas de palabras, etc.

Algunos autores piensan  que se eliminaron las vocales antes del cifrado

En  2003, el polaco Zbigniew Banasik sostuvo   que el manuscrito está escrito en manchú, y tradujo de manera  incompleta   la primera página del manuscrito Voynich

Últimas Noticias

Recientemente se ha publicado que un profesor de la Universidad de Bedfordshire, en Gran Bretaña,   ha descifrado 10 palabras del manuscrito  Voynich. Entre los términos recogidos se encuentran “cilantro” y “Taurus”. El profesor Stephen Bax  , especialista en manuscritos medievales,  afirma  haber comenzado a desvelar  el misterio.

Entre las palabras identificadas  está el término para “taurus”, junto a un dibujo de siete estrellas que pueden  ser las Pléyades; la palabra “kantairon”, junto a una imagen de una conocida hierba medieval ,”centáurea”. También ha identificado  las palabras  “cilantro”, “eléboro” y “enebro”, también con sus dibujos correspondientes. Probablemente, es un tratado sobre la naturaleza, escrito en un  lenguaje asiático o de Oriente Próximo.

Alfabeto Frogguy y el Alfabeto Europeo de Voynich (EVA)

El Alfabeto europeo de Voynich ( EVA) fue creado en 1998   por René Zandbergen y Gabriel Landini  ,   para facilitar la interpretación lingüística del manuscrito Voynich.  Los autores diferencian entre  dos versiones : EVA básico , con las letras más comunes en el texto. En este caso, los signo aparecen al menos 10 veces en el texto; EVA extendido , para signos puntuales  y poco comunes y signos semejantes a numerales.

Jacques Guy desarrolló en 1991 un alfabeto, denominado Frogguy, para la transcripción del Manuscrito Voynich.

Herbario: Posiblemente la mayor parte del texto trata de botánica y plantas medicinales. En los dibujos se ven las plantas con sus hojas, flores y raices. Las páginas tiene  una o dos plantas y  párrafos de texto. Las   plantas están dibujadas como partes de varias especies, combinando raices,  hojas y  flores  de especies diferentes.

Es la  primera sección del libro, pero no se ha  tenido mucho éxito en el proceso de identificación de las plantas  . Sólo se han podido   encontrar ligera analogía con un par de plantas, el pensamiento silvestre y el helecho culantrillo . Es evidente que las plantas dibujadas no representan claramente plantas naturales. Los detalles de las plantas son enormes y desproporcionados; algo misterioso quiso el autor transmitir a los lectores . Bien parece un tratado de ciencia de biología o botánica de otro planeta. En general, no podemos afirmar categóricamente que las plantas, planetas y animales que aparecen en el manuscrito son conocidos por nosotros, que no existen o que todavía no los hemos descubierto.

 Biológica: en esta sección aparecen  figuras  de mujeres, algunas coronadas,  desnudas bañándose en lugares   públicos o diversas bañeras   conectadas en forma de   red de tuberías. Los dibujos de mujeres denudas, algunas obviamente embarazadas, retozando en balsas de aguas cristalinas, son especialmente enigmáticas.

Cosmológica: tiene  diagramas circulares dibujados en páginas sencillas y   desplegables. Un diagrama llegar a tener hasta seis páginas de largo, representando seis islas con castillos, caminos incluso un volcán.

Astronómica: una parte muy importante del libro son las cartas astrales. Aparecen estrella, soles y  lunas y estrellas . En 12 diagramas se representan los  símbolos   zodiacales: el arquero de  Sagitario , los  peces de  Piscis, el  toro de Tauro. Las páginas de Acuario y Capricornio han desaparecido. En todos los casos los símbolos aparecen rodeados de imágenes de mujeres, muchas de ellas desnudas y sosteniendo una estrella. Algunas de los diagramas aparecen en páginas desplegables. Los dibujos presentan paralelismos asombrosos con las formas naturales.

Se representa   un objeto circular   con ocho brazos curvados con  estrellas amarillas y azules en su interior. Parecería  el dibujo de una galaxia, pero   sólo se podría  observar con un telescopio ; sin embargo  sólo con los mayores telescopios actuales  se apreciaría una galaxia con este  aspecto. Incluso la Galaxia de Andrómeda no se puede ver de frente como  así se aprecia en el manuscrito.

Otros  han interpretado estos  dibujos como células vistas a través del microscopio; pero esto    implicaría un origen moderno del manuscrito y no  medieval.

Farmacéutica: con ilustraciones de  plantas  con raíces y hojas . Las ilustraciones inducen a pensar que se trata de una farmacopea de la medicina medieval  de carácter secreto, describiendo procesos de síntesis de venenos y otras aplicaciones alquimistas.

Recetas: en esta sección, se presentan párrafos cortos, comienzan todos con el dibujo de una estrella en el margen izquierdo. Es la última sección del manuscrito y parecen ser recetas con referencias al apartado de farmacopea

La Extraña página 166v del manuscrito Voynich

Esta página desconcierta todavía más a los científicos que tratan de encontrar la traducción del manuscrito. Excepto la línea 3, el texto está escrito en un “idioma peculiar”; intermedio entre el   idioma típico del manuscrito y otro de origen latino. La escritura es irregular y difícil de leer.

¿Qué significa el Manuscrito Voynich?

Ritual Cátaro.

Levitov asoció las ilustraciones de mujeres en tuberías al rito cátaro del suicidio asistido. El rito de Endura, asociado con la fe cátara, explicaría que las plantas no representan ninguna especie botánica; realmente son símbolos secretos de la fe. Las mujeres en las tinajas y en la red de tuberías representan el suicidio ritual. La sangre que sale de las venas se derrama en un bañera con agua caliente. Pero si esto fuera cierto, este libro se situaría en los siglos XII o XIII, es decir mucho más antiguo que la datación real, del siglo XV .

Esteganografía

El manuscrito Voynich contendría información oculta y detalles discretos. Es decir la información se transmitiría , por ejemplo, mediante el número de letras o palabras de cada línea, por la tercera letra de cada palabra, etc.. Según esta técnica de esteganografía, el texto se podría leer mediante una rejilla .

Engaño.

Muchos han llegado a sospechar que el manuscrito es en realidad un engaño. Son las extrañas características de sus ilustraciones ( sin analogía con la realidad conocida) y las duplicaciones frecuentes de palabras, lo que hace de su un contenido algo sospechoso de fraude y engaño.

Alineanígenas Ancestrales

Los partidarios de los alienígenas ancestrales, sostienen que los criptógrafos aliados especializados en descifrados de claves alemanas y japonesas en la Segunda Guerra Mundial , fueron obligados a decir que no sabían qué idioma era. El Manuscrito Voynich estaría escrito en una lengua extraterrestre por los annunaki y este, es uno de los tomos de una enciclopedia sobre plantas , animales y escenas completamente desconocidas en la Tierra. Sería un manual de botánica y ciencia de un planeta desconocido.

Qué podemos creer sobre el Manuscrito Voynich

¿Cuándo se escribió?

No hay duda que fue escrito en el siglo XV; y las pruebas del carbono 14, indican que muy probablemente fue alrededor de 1420.

¿Dónde se escribió?

Muy probablemente se escribió en el norte de Italia o Alemania

¿Quién lo escribió?

Muy probablemente el manuscrito es creación de un sólo autor intelectual. Algunos especialistas sostienen que pudo haberse escrito por dos manos diferentes a partir de un borrador único.

¿ Por qué fue escrito?

Posiblemente el autor de manuscrito, pretendió realizar un libro para demostrar un profundo conocimiento en plantas y medicamentos naturales. Posiblemente, una forma de presentación comercial de capacidades técnicas ante posibles clientes. Es un documento con información avanzada y encriptada para evitar su divulgación, fuera del ámbito de las sociedades secretas de aquel tiempo

Todas los análisis lingüísticos aplicados al texto indican con seguridad que tiene un significado con sentido real.

 

 

 

 

 

 

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Acerca de Gina Picart

Soy escritora, periodista especializada en La Habana de la colonia y la república, investigadora, crítica literaria, guionista de cine, radio y televisión
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