La leyenda del zombie

Si usted leyó el libro Los papeles de Valencia el Mudo, del escritor cubano Oscar Hurtado —uno de los tres padres de nuestra ciencia ficción—, vio la película cubana Juan de los Muertos o tiene instalado en su PC el juego Zombies contra plantas, entonces probablemente tiene una idea remota de lo que es un muerto viviente que se alimenta de la carne de humanos vivos. Sí, es eso, más o menos, pero… ¿qué más sabe usted sobre los zombies?

Imagen tradicional de un zombi como aparecen en el cine

Para empezar, sepa que estas criaturas no son, como los vampiros y los hombres lobo, fruto de la literatura fantástica y de su manifestación en el cine. Tienen existencia real. Si ha escuchado que solo viven en Haití, no es cierto. En Occidente, Haití es el único país donde se practica el vudú como religión oficial, y los hechiceros haitianos que trabajan la magia negra, llamados bokors, han sido señalados como hacedores de zombies, pero el origen de estos “monstruos” es trasatlántico. Vinieron del Congo y Angola en los barcos negreros, e incluso en lengua yoruba el vocablo existe, y define un espíritu maligno, un demonio que habita los cuerpos de los humanos o, también, para los cuerpos despojados de alma que los habite.

Pero lo que muchos ignoran es que el vudú haitiano no es únicamente producto de la imaginería mágico-chamánica africana. Sobre su composición escribe el explorador checo Douchan Gersi en su libro Vudú, magia y brujería (Ed. Martínez Roca, 1992) :

En la Edad Media y con un desarrollo paralelo, Europa vio florecer cientos de sectas que practicaban la hechicería y tenían que ver con el vampirismo, el espiritismo, el satanismo , los hombres-lobo, las brujas voladoras. Esto sucedía sobre todo en Francia, y estas creencia se instalaron en Haití junto con los primeros colonos franceses, los piratas y, más tarde, los sacerdotes católicos que el clero expulsó de Francia por ser fracmasones o practicar la magia negra. Estos sacerdotes renegados introdujeron en Haití tratados de alquimia, esoterismo, ocultismo, la cábala, la teosofía y la alta magia.

La religión vudú contiene muchos aspectos de la fracmasonería, así como de todo lo anteriormente mencionado, y elementos de la astrología y la metafísica. En sus rituales se utilizan los principios de la alta magia y se trata con los secretos y los misterios de los caballeros templarios, cuya presencia es apreciable en los trajes ceremoniales que llevan los houngans (sacerdotes vudú de magia blanca) en cierto tipo de ceremonias.

En Haití, donde fueron los sacerdotes del vudú quienes capitanearon la gran rebelión de esclavos que, tras sangrientas masacres, terminó con los colonos franceses en la isla, existen numerosas leyendas de personas muertas o desaparecidas que reaparecen al cabo de los años y se presentan a sus familiares y vecinos, causando auténticos episodios de terror. Douchan Gersi vivió su infancia y su adolescencia en el Congo Belga (Zaire hasta 1997), y realizó muchas investigaciones sobre el vudú, , y fue, probablemente,  el primero en revelar que muchos “muertos”, cuya defunción fue certificada por autoridades médicas y sus propias familias, en realidad eran resucitados  por los sacerdotes y usados como esclavos, casi siempre para trabajar en sus plantaciones, pero también para desempeñar otros trabajos pesados y hasta cometer crímenes que el sacerdote deseaba pero con los que no quería responsabilizarse. Gersi también reveló que la poción de que se valen los sacerdotes contiene una mezcla de la planta llamada Datura oficinalis y el tubérculo conocido como boniato por los aborígenes antillanos, al que los españoles bautizaron como batata dulce.

Investigaciones recientes realizadas por científicos norteamericanos expertos en psicofarmacología han hecho un nuevo descubrimiento sobre los elementos que integran la famosa poción capaz de zombificar a una persona, induciéndole un estado cataléptico semejante a la muerte, del que, sin embargo puede ser despertada horas después, aunque queda en un estado mental que inhibe la voluntad y el pensamiento. Además de la datura y la batata, un ingrediente decisivo en la eficacia de la poción es un pez de la familia de los tetraodóntidos, que tiene más de doscientas especies. En el caso de la poción, se trata del pez globo, que debe su nombre a su facultad de inflarse como un globo cuando se siente amenazado. Este habitante de los mares tiene una neurotoxina extremadamente potente en la piel, los ovarios, los intestinos y varios órganos internos llamada tetrodotoxina, un anestésico 160.000 veces más potente que la cocaína. En Japón el pez globo es un manjar exclusivo y muy caro, pero la cocina japonesa conoce un modo de limpiarlo que garantiza que pueda ser comido sin peligro para la vida y sin ningún efecto nocivo. Las investigaciones sobre el pez globo rebelaron que en Japón también existen historias de resurrecciones inexplicables, como las de algunos cadáveres que, de repente, se sentaron en sus ataúdes mientras eran conducidos a la morgue. Los efectos de la poción fueron probados en ratas y monos, untándola directamente sobre la piel de los animales, que caían en estado catatónico y parecían muertos, y aunque mantenían cierto nivel de conciencia, eran insensibles al dolor.

Otro de los ingredientes identificados por los científicos fue una variedad de datura llamada Hierba del diablo por los indios mexicanos de Sonora. Tiene propiedades alucinógenas y la intoxicación con la planta puede provocar desde delirios y alucinaciones hasta desorientación, comportamiento sumiso y apático. La fórmula también contiene jarabe de azúcar, extracto de una planta llamada pepino de zombi, un sapo y ralladura de huesos de muerto. Con este compuesto se logra inducir la catalepsia y, cambiando sus dosis, revivir el cuerpo. El antídoto resucitador resultó ser la datura, mismo ingrediente que forma parte de la fórmula zombificadora. Los nativos de Nueva Caledonia utilizaban la planta Duboisia myoporoides como antídoto, pues contiene dos sustancias muy potentes, la atropina y escopolamina, que contrarrestaban los efectos de la toxina. Esta planta no existe en Haití, pero sí una variedad llamada Estrella Polar. Así el bokor mantiene al resucitado en un estado de desorientación y confusión, amnesia y pérdida de la voluntad, semejante a los efectos de la llamada burundanga o escopolamina. De esta manera se lleva a cabo el supuesto embrujo y el sacerdote puede proveerse de esclavos para cualesquiera sean sus fines. Hasta donde se conoce, la conversión de alguien en zombi suele obedecer a la contratación del sacerdote por parte de algún enemigo de la víctima, que puede o no ser un pariente, amigo o vecino que le tiene querella por algún motivo.

Debo aclarar que en Los papeles de Valencia el mudo, la figura que más probablemente recordarán quienes hayan disfrutado de esta excelente colección de noveletas es la de la mulata haitiana Eva Marie Duvalier, por su magnífico trazado como personaje literario, pero ella no es un zombie, sino un vampiro que transformaba en zombies a los jóvenes esclavos de su marido, el hacendado Valencia, para beberles su sangre, de la que se alimentaban ella y su marido, a quien también había transformado en vampiro.

En Cuba, afortunadamente, estas prácticas del vudú haitiano no existen o no se tiene noticia de ellas, y tampoco tenemos en nuestras aguas ninguna de las doscientas variedades de peces responsables de la muerte aparente. Los zombies que conocemos no saldrán jamás de la gran pantalla, aunque, con el gusto por el choteo que caracteriza a nuestro pueblo, un esposo dominado por su mujer, un empleado por su jefe o cualquier persona que adopte determinada conducta no dictada por su libre albedrío de inmediato será clasificado como zombi. Por ahora —nunca se sabe— podemos dormir tranquilos un sueño natural que comienza cuando nos acostamos en nuestra cama y termina unas horas después cuando abrimos de nuevo los ojos a nuestras rutinas cotidianas.

Acerca de Gina Picart

Soy escritora, periodista especializada en La Habana de la colonia y la república, investigadora, crítica literaria, guionista de cine, radio y televisión
Esta entrada fue publicada en Uncategorized y etiquetada , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s