Familias de perfumes

La pandemia no durará para siempre, terminará algún día. Y cuando termine nos encontraremos en un mundo cambiado que no será el que conocíamos. Pero hay algo que continuará inamovible: el ser humano seguirá amando los perfumes, necesitándolos y fabricándolos. Para cuando ese día llegue, será útil que se siga teniendo conciencia de que los perfumes se dividen en familias de acuerdo con sus componentes y características, y que a la hora de elegir el que llevaremos, será muy importante que escojamos el que resulte más adecuado a nuestra personalidad. Para este recuento viene en mi auxilio el nunca suficientemente valorado libro Perfumistas y perfumes, del experto Cubano Leonel Amador.

FRAGANCIAS HESPÉRIDES

La familia llamada de las hespérides agrupa, como su nombre latino indica, a los aromas derivados de frutos cítricos como naranja, bergamota, lima, limón y otros. Comprende los perfumes caracterizados por una nota predominantemente fresca, muy propia de las colonias diseñadas para el día y las actividades cotidianas, incluidos los deportes y el trabajo. No nombraré a las que hasta ahora han existido, porque es probable que el mercado del futuro aporte novedades singulares que hagan pasar de moda a las fragancias que hoy conocemos.

La familia de las fragancias florales, está toda ella definida por su nombre. Posee una gran variedad de matices y a ella pertenecen la mayoría de los perfumes dedicados a la mujer. Hay fragancias de esta familia en los que predomina el aroma de una única flor, pero hay otras formadas por un grupo de ellas. ¿Quién no ha usado un perfume de rosas o de violetas?  A estas se les llama Soliflor. Cuando el perfume se compone de varias o de muchas flores se define como bouquet floral.

FRAGANCIAS CHIPRE

La familia de las fragancias Chipre es aquella en la que los perfumes son el resultado de una combinación de aceite esencial de bergamota con los de musgo, encina, ládano, pachulí y rosa. Toma el nombre del primer perfume elaborado según esa formula, el Chipre de Coty, y muchos la consideran la más sensual de las familias de fragancias que existen. Sus productos se identifican con facilidad, porque son de textura oleaginosa. Su creador se inspiró en los aromas de la isla mediterránea de igual nombre, donde crecen numerosas variedades de plantas aromáticas silvestres. Esta isla ya destacó desde tiempos muy remotos por sus polvos olorosos y sus aceites perfumados. Se dice que eran los preferidos por Cleopatra y las beldades romanas de su tiempo. Valgan como ejemplos muchas de las creaciones de Dior: Miss Dior, Diorama y Diorella, y nuestro tan gustado Camerata. Desde luego, en la perfumería francesa, de inagotable creatividad, existen muchas fragancias de chipre, a la que también pertenece la sub-familia de las notas frutales o afrutadas.

FRAGANCIAS MADERABLES

Esta familia se caracteriza por sus notas opulentas y cálidas, entre las que destacan las del sándalo y el pachulí, el cedro y el vetiver. Algunos perfumistas las combinan con lavanda y notas hespérides para conseguir creaciones más ligeras. El aroma del sándalo ha sido muy apreciado desde la antiguedad, y siempre formó parte de los regalos que los embajadores presentaban a los reyes de otros países en nombre de sus soberanos. Cuando mi hija cumplió quince años se me presentó la oportunidad de obsequiarle un frasco de inspiración art nouveau repleto de auténtico perfume de sándalo. Ella siempre ha sostenido que fue el regalo más preciado que recibió en esa fecha tan significativa. Esta familia emplea mucho el vetiver, y a ella pertenecen algunos de los más célebres perfumes para hombre, como Agua brava y Bulgari. Nuestro rico perfume Un toque, con su frasco en forma de granada, es un exponente de esta familia. Seguro que algunas de mis lectoras recordarán de un modo muy especial alguna salida elegante donde su compañero llevaba alguno de estos maderables. Esta familia, aunque tiene muchos aromas para mujer, es, por antonomasia, aliada indisoluble de la testosterona.

FRAGANCIAS ORIENTALES Y AMBARADAS

Se cree que es la más antigua nota conocida en la historia de la perfumería, y procede, por supuesto, del paraíso de los perfumes: Egipto, Arabia y el lejano Oriente . Los perfumes de esta familia han sido elaborados tradicionalmente con ámbar, almizcle, civeta y resinas como la mirra y el incienso. Es una familia que posee un fuerte y sugestivo efecto afrodisíaco tanto en hombres como en mujeres. Habanita, la fragancia creada por el perfumista francés Molinard, quien se inspiró en la belleza de la cubana Catalina Lasa, según cuenta la leyenda, pertenece a esta familia, cuyo monarca indiscutible es el archiconocido y codiciado Opium, de Ives Saint Lorain, como también Poisson, de Dior, y Samsara, de Guerlaine.

FRAGANCIAS CUERO

Identificadas con la masculinidad, son muy solicitadas por los caballeros. Sus aromas poseen un olor que evoca el de la tierra poco antes de la lluvia. Una nota sobresaliente en ella es la de la brea. Las fragancias de tabaco pertenecen todas a esta familia, que no es muy numerosa ni variada, aunque siempre tiene una importante presencia en el mercado de la perfumería internacional. De más está decir que las fragancias de esta familia gozan de la predilección de los ejecutivos de alto nivel.

FRAGANCIAS HELECHO

Paradójicamente las fragancias de esta familia se inspiran en una planta que carece de olor. Se dice que el prefumista francés Paul Parquet creó este aroma precisamente para compensar la carencia de esa planta tan hermosa. Clásicos de esta familia bien conocidos en Cuba son Heno de Pravía y Old Spice, dos perfumes que me gustaban tanto que, cuando mis dos abuelos terminaban sus frascos, yo se los pedía y pasaba mucho tiempo aspirando el fondo vacío que conservaba el maravilloso olor. La noche de mis 15 años, el único perfume que acepté llevar para la coreografía de mi vals fue un invisible sachet de Heno de Pravía prendido a mi corpiño. Nuestro elegante Vegueros pertenece a esta familia.

Hasta ahora he hablado de las familias de fragancia que se originan en productos del reino animal y vegetal, pero existe un tipo de perfume que nace de una formula puramente química, los aldehídos, y los lectores se sorprenderán si les digo que Chanel No. 5 es un producto de este descubrimiento de Coco Channel. Para mí tiene un significado especial porque lo llevé la noche de mi graduación de la Escuela Nacional de Asesores de Arte, una de las más felices y plenas de mi vida. Debo decir que los perfumes que más me han gustado lo tienen como principal y a veces único componente. Si no recuerdo mal, dos de ellos, bastante poco conocidos en Cuba, son Ragazza, de Italia, y Malamar, del que jamás he logrado saber nada, apenas su nombre, que me gritó una joven ciclista con la que me crucé en una avenida habanera (yo también iba en mi bicicleta) y que, al pasar por mi lado, me dejó el recuerdo imborrable de su olor.

La industria de la perfumería no se ciñe, claro está, a la heterodoxia de las familias clásicas, sino que mezcla, experimenta y de contínuo busca nuevas formulas para halagar y satisfacer a ese mercado siempre insaciable que es el del perfume.

Acerca de Gina Picart

Soy escritora, periodista especializada en La Habana de la colonia y la república, investigadora, crítica literaria, guionista de cine, radio y televisión
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