MIEL O AZÚCAR: ¿QUÉ ES MEJOR?

Hubo un tiempo, que ahora por la pandemia parece ya muy lejano, en que cuando visitaba el café El Escorial en la Plaza Vieja del Centro Histórico de La Habana, el servicio ofrecía como endulzantes azúcar blanca, morena y miel. Recuerdo que yo miraba los tres potes ante mí sobre la mesa y dudaba, porque las tres son suculentas. Para todos aquellos que, como yo, han pasado por la misma circunstancia muchas veces y aún no han tomado una decisión definitiva, les propongo una reflexión a partir de ciertos datos.

Ha sido científicamente demostrado que la miel y el azúcar, en cuanto a contenido de carbohidratos y calorías, no tienen diferencias significativas, por lo que, si la intención al elegir la miel para hacer dietas adelgazantes se hace pensando en que este producto nos engordará menos… no estamos siendo realistas.

Para comenzar, es fundamental que sepamos si la miel que vamos a consumir es natural, pues en el mercado no todas lo son. La miel en su estado natural no ha sido sometida a ningún procedimiento industrial, por lo que conserva propiedades excelentes y muy beneficiosas para la salud, gracias a la presencia en su composición de minerales, elementos fitoquímicos, enzimas, vitaminas, hierro, aminoácidos y antioxidantes. Sin embargo, la miel industrial ha pasado por diferentes procesos térmicos, lo que la hace más pobre en su composición y menos rica en beneficios para el organismo.

Pero aún si tenemos la fortuna de conseguir miel natural tal y como brota del panal en manos del apicultor, debemos saber que la miel es una solución acuosa concentrada de azúcares,compuesta por un 18% de agua y un 82% de azúcares, por lo que produce un aumento de la glucosa en sangre parecido a los efectos del azúcar. El azúcar contiene un porcentaje de 50% fructosa y 50% glucosa, mientras que la miel es 40% fructosa y 30 % glucosa. Comparada con el azúcar, la miel endulza más, pero solo aporta algo menos de azúcares que el azúcar de mesa, pues la miel contiene un 82% de azúcares, mientras que el azúcar contiene 99,9%.

Como puede apreciarse, la ventaja de la miel sobre el azúcar en cuanto a un menor contenido de azúcares es insignificante. Es por esta razón que los expertos dietistas y nutricionistas han llegado a la convicción de que tanto el azúcar como la miel pueden aumentar las probabilidades de padecer obesidad, sobrepeso, hipertensión e incrementar el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares como la enfermedad coronaria, tan peligrosa para la vida.

¿Y qué cantidad de miel deberíamos consumir a diario en una dieta que mejore nuestra salud y nos evite ciertas enfermedades? Hay que tener en cuenta queuna cucharada sopera de miel aporta 14 gramos de azúcares simples, y que el consumo de dichos azúcares no debe sobrepasar los 25 gramos/día (para un adulto sano con peso normal, con aproximadamente una dieta 2000kcal/día). Otros factores que pueden variar la cantidad de miel recomendada al día es el ejercicio físico que se haga, el metabolismo de cada persona y si se sufre alguna enfermedad o dolencia que la miel pueda ayudar a tratar.

Algunos nutricionistas recomiendan limitar la ingesta a dos o tres cucharadas soperas diarias y no incluir en la dieta ningún otro tipo de endulzantes, mientras que la Organización Mundial de la Salud, recomienda para una persona sana, sin problemas de peso y que no basa su dieta en un consumo excesivo de azúcares, tomar como máximo una cuchara pequeña de miel al día. Esto es aproximadamente entre 10 a 12 gramos de miel. Otro de los factores que también pueden variar la cantidad de miel diaria recomendada es el ejercicio físico que se haga, el metabolismo de cada persona y si sufre alguna enfermedad o dolencia que la miel pueda ayudar a tratar. También la OMS recomienda disminuir o eliminar de la dieta cotidiana otros alimentos que contengan azúcares, tales como jugos azucarados, postres, helados, etc. Estudios realizados por expertos nutricioinistas rusos aseguran que es mejor consumir la miel en el desayuno, para que el cuerpo tenga tiempo de gastar durante el día todos los azúcares y carbohidratos que contiene. También recomiendan combinar la miel con productos lácteos para neutralizar los carbohidratos de asimilación rápida y no interrumpir la producción de insulina. De esta manera se puede evitar la subida repentina de glucosa en la sangre.

 En cuanto al azúcar, la American Heart Association recomienda limitar su consumo a aproximadamente seis cucharaditas por día para las mujeres y aproximadamente nueve cucharaditas diarias para los hombres. Pero resulta desconcertante saber que mientras una cucharada de miel aporta 23 kcal, la misma cantidad de azúcar aporta 16 kcal. ¿Entonces…? Quizá nos ayude a tomar la decisión final conocer que para que nuestro cerebro pueda funcionar correctamente necesita un aporte equilibrado de glucosa. Si los niveles de esta sustancia en sangre son muy altos, pueden aparecer trastornos como la ansiedad, la depresión o la hiperactividad.

La miel goza fama de poseer muchos beneficios, entre ellos ser muy eficaz en el tratamiento de las alergias, pero los expertos en nutrición aseguran que esto último tampoco ha sido científicamente comprobado. Como suele suceder, las personas que acuden a la medicina natural para sanarse estarán en desacuerdo con una negación tan rotunda y muchas aportarán sus propios testimonios sobre los poderes salutíferos de la Apis Melifera, Como suele ocurrir en la confrontación entre la ciencia y los saberes populares, siempre quedará la brecha de la duda.

Si la miel es eficaz en el tratamiento de las alergias es algo que ahora mismo está en una discusión muy viva en los medios científicos, porque muchos especialistas le niegan este don, pero existe un tratamiento eficacísimo en la medicina natural y tradicional que consiste en hacer que el paciente sea picado por una abeja. Yo nunca lo he visto hacer, pero he hablado con especialistas en estas disciplinas que me han contado de curaciones no solo de alergias, sino de asmas muy rebeldes y peligrosas y hasta de artritis y otras dolencias que la medicina alopática trató por años sin resultados favorables. No puedo ofrecer testimonios personales al respecto. Pero OJO: Ningún producto de la colmena puede ser usado por individuos que padezcan una reconocida alergia al polen.

Muchas personas desconocen que el azúcar, tan sabrosa, es adictiva en cualquiera de sus formas, pero como no activa las hormonas que inducen la sensación de saciedad, mientras más azúcares consumamos más querremos consumir. Es por eso que si comemos un dulce, se produce un pico de glucosa en nuestro organismo que desaparece con rapidez, por lo que al poco rato sentiremos el deseo de comernos otro, y así sucesivamente.

Otros datos que la mayoría de las personas ignoran es que quienes padecen diabetes tienen estrictamente contraindicado el consumo de miel, y que NUNCA se debe dar miel a los niños menores de dos años,  porque durante el proceso de elaboración de la miel que se comercializa, ésta es calentada a más de 60 grados para evitar su fermentación por levaduras durante su almacenamiento. Pero estas temperaturas no eliminan las esporas de Clostridium botulinum, que se encuentran de modo natural en la tierra  y en productos agrícolas. Cuando estas esporas germinan producenneurotoxina bacteriana, conocida como toxina botulínica, que puede aparecer en el sistema digestivo del bebé dando lugar a la enfermedad conocida como botulismo, la cual provoca  dificultad respiratoria, falta de apetito, debilidad prolongada y una disfunción en el sistema nervioso, todos síntomas que comprometen seriamente la salud del pequeño y hasta su vida si no son diagnosticados y tratados a tiempo.

Después de todo lo anterior, me parece interesante agregar la opinión de especialistas de la prestigiosa Clínica Mayo. Podemos ver una lista de los beneficios que esta Institución de salud reconoce al uso de la miel de abejas en varias patologías importantes:

  • Enfermedad cardiovascular. Los antioxidantes de la miel podrían estar asociados con una reducción en el riesgo de enfermedad cardíaca.
  • Tos. Ciertos estudios sugieren que tanto la miel de eucalipto como la de cítricos y la de labiatae pueden actuar como inhibidores de la tos confiables en algunas personas con infecciones de las vías respiratorias superiores y con tos nocturna aguda.
  • Enfermedad gastrointestinal. La evidencia sugiere que la miel podría ayudar a prevenir trastornos del tubo gastrointestinal, como la diarrea relacionada con la gastroenteritis. La miel también podría ser eficaz como parte de una terapia de rehidratación oral.
  • Enfermedad neurológica. Las investigaciones sugieren que la miel podría tener beneficios antidepresivos, anticonvulsivos y contra la ansiedad. En algunos estudios, se ha comprobado que la miel ayuda a prevenir los trastornos de la memoria.
  • Cuidado de la herida. Se ha demostrado que el uso tópico de la miel de tipo médico fomenta la curación de las heridas, sobre todo en el caso de las quemaduras.

Como en todo tema, los beneficios de la miel sobre el azúcar y la conveniencia de usarla como agente salutífero cuenta con defensores y detractores, o no específicamente con detractores, ya que salvo en el caso de bebés, diabéticos y alérgicos a los productos de la colmena, como expliqué antes, no existen recomendaciones específicas para evitar su uso. Más que de detractores es mejor hablar de advertencias sobre cómo usarla para beneficiarnos de sus dones sin correr riesgos innecesarios.

Lo que sí es totalmente cierto es que el azúcar blanca carece de elementos nutrientes porque el proceso industrial de blanqueamiento la despoja de ellos, y que el azúcar morena los conserva más porque no se la somete a los mencionados procesos, mientras que en, comparación, la miel ofrece muchos nutrientes que son benéficos para el organismo y tiene ciertas propiedades curativas, digámoslo de este modo para mostrarnos prudentes y no excesivamente entusiastas, así que, como dice uno de nuestros mejores presentadores y conductores de televisión, luego de leer con atención toda la información que ponemos a su disposición, saque el lector sus propias conclusiones sobre qué le parece mejor para lograr o mantener una buena calidad de vida.

Acerca de Gina Picart

Soy escritora, periodista especializada en La Habana de la colonia y la república, investigadora, crítica literaria, guionista de cine, radio y televisión
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