Para quienes opinan sobre la guerra de Ukrania pero no saben de lo que hablan

NOTA:

Soy, y siempre he sido, enemiga de las guerras, aunque entiendo que algunas son inevitables, necesarias o como quiera llamárseles, y por eso a veces mi opinión personal sobre ciertas guerras coincide poco o nada con criterios generales y, en alguna ocasión, incluso puedo tener un pensamiento diferente de la postura oficial. Nada de esto obedece a una militancia política que jamás he tenido, ni tampoco a que no la tenga. Obedece a que dentro del periodismo me apasiona el análisis de información, porque, entre otras cosas, yo me dedico a la investigación desde hace muchos años. En estos últimos días he tenido experiencias desagradables en Facebook pues, como es sabido, cuando aceptas amigos a quienes conoces, quieres y te alegra reencontrar, debes cargar también con los amigos de tus amigos, a quienes no conoces ni has elegido, y empiezan a aparecer en tu Facebook comentarios que a veces me dan ganas de tirarme de los cabellos. Pero nada me molesta más que ver a algunas personas opinar con autoridad autoatribuida sobre temas sensibles de los cuales son muy desconocedores. Ya perdí una gran amistad en Miami por pensar diferente de ella sobre Donald Trump, y creo que voy a perder otras por causa de Rusia y Ukrania. Quisiera que no ocurriera. Por eso, y con la pequeñísima esperanza de que algunas de las personas desconocidas que intervinieron en mi contra en estos días desde los Facebooks de otras que sí son mis amigas, tengan la buena ocurrencia de leer este artículo que ahora estoy reblogueando, y alcancen una mayor comprensión sobre el conflicto que en este momento apasiona al mundo. Y para que nadie pierda el tiempo en acusarme de ser una vocera partidista, vean quién es el autor del artículo que, por cierto, he tomado de Infobae, a donde pueden ir a buscarlo quienes piensen que difundo apócrifos.

The Washington Post

Cómo termina la crisis ucraniana

El ataque de Rusia a Ucrania desató múltiples debates, pero la historia de estos países está entrelazada así como sus políticas extranjeras

Henry Kissinger

Por

Henry Kissinger

24 de Febrero de 2022

Ex Secretario de Estado de los Estados Unidos

La discusión pública sobre Ucrania es sobre la confrontación. Pero ¿sabemos hacia dónde vamos? En mi vida, he visto iniciar cuatro guerras con gran entusiasmo y apoyo público, de todas no supimos terminar ninguna y nos retiramos unilateralmente de tres. La prueba de las políticas establecidas es que se definen por como concluyen y no por cómo inician.

Muy frecuentemente el problema de Ucrania es planteado como un enfrentamiento: si Ucrania se une al Oriente o al Occidente. Pero para que Ucrania sobreviva y prospere, no se le debe colocar como un pilar de conflicto de un bando contra el otro, sino que debería funcionar como un puente entre ambos.

Rusia debe aceptar que tratar de forzar a Ucrania a convertirse en un estado satélite, y por lo tanto, mover nuevamente las fronteras de Rusia, condenaría a Moscú a repetir sus históricos procesos recíprocos de presión con Europa y los Estados Unidos.

Occidente debe entender que para Rusia, Ucrania nunca será simplemente un país extranjero. La historia rusa comenzó en lo que se conocía como el Kievan-Rus. La religión rusa se expandió desde ahí. Ucrania ha sido parte de Rusia por siglos y sus historias han estado entrelazadas desde antes. Algunas de las más importantes luchas por la libertad rusa- comenzando por la Batalla de Poltava en 1709- fueron libradas en suelo ucraniano. La Flota del Mar Negro -el medio de Rusia para proyectar poder en el Mar Mediterráneo- tiene su base a largo plazo en Sebastopool, en Crimea. Incluso disidentes conocidos como Aleksandr Solzhenitsyn y Joseph Brodsky coincidieron en que Ucrania es una parte integral de la historia rusa y, en realidad, de Rusia.

La Unión Europea debe reconocer que su morosidad burocrática y la subordinación de elementos estratégicos en las políticas internas contribuyeron a convertir la negociación de la relación de Ucrania con Europa en una crisis. La política extranjera es el arte de establecer prioridades.

Los ucranianos son el elemento decisivo. Ellos viven en un país con una historia compleja y una composición políglota. La parte occidental se incorporó a la Unión Soviética en 1939, cuando Stalin y Hitler repartieron el botín. Crimea, el 60 por ciento de su población es rusa, pasó a formar parte de Ucrania recién en 1954, cuando Nikita Jruschov, ucraniano de nacimiento, la otorgó a Ucrania recién como parte de la celebración del tricentenario de un acuerdo ruso con los cosacos.

Occidente es mayoritariamente católico; Oriente (el este) es gran parte ortodoxo ruso. El occidente habla ucraniano; el oriente habla principalmente ruso. Cualquier intento de un ala de Ucrania de dominar a la otra, como ha sido el patrón y la tendencia histórica; conduciría eventualmente a una guerra civil o una ruptura. Tratar a Ucrania como parte de una confrontación Este-Oeste hundiría durante décadas cualquier posibilidad de llevar a Rusia y Occidente, es decir a Rusia y Europa, a un sistema internacional cooperativo.

Occidente es mayoritariamente católico; Oriente (el este) es gran parte ortodoxo ruso. El occidente habla ucraniano; el oriente habla principalmente ruso. Cualquier intento de un ala de Ucrania de dominar a la otra, como ha sido el patrón y la tendencia histórica; conduciría eventualmente a una guerra civil o una ruptura. Tratar a Ucrania como parte de una confrontación Este-Oeste hundiría durante décadas cualquier posibilidad de llevar a Rusia y Occidente, es decir a Rusia y Europa, a un sistema internacional cooperativo.

Putin debería darse cuenta de que, cualesquiera que sean sus quejas, una política de imposiciones militares produciría otra Guerra Fría. Por su parte, Estados Unidos necesita evitar tratar a Rusia como un rival aberrante y maligno para pasar a enseñar diplomática y pacientemente las reglas de conducta establecidas por Washington.

Putin es un estratega muy serio bajo los parámetros de la historia rusa. Comprender los valores y la psicología de los EEUU no son sus puntos fuertes. La comprensión de la historia y la psicología rusas tampoco han sido un punto fuerte de los legisladores estadounidenses.

Los líderes de todos los bandos deben volver a examinar los resultados, no competir en posturas. Esta es mi noción de un resultado compatible con los valores y los intereses de seguridad de todas las partes:

Los líderes de todos los bandos deben volver a examinar los resultados, no competir en posturas. Esta es mi noción de un resultado compatible con los valores y los intereses de seguridad de todas las partes:

-El proceso deberá incluir eliminar cualquier duda ó ambigüedad sobre el «estatus» oficial de la flota rusa en el Mar Negro en Sebastopol.

Estos son principios que se adoptan, no prescripciones que se ordenan. La gente que viva en la región deberá saber y entender que no todos ellos serán apetecibles para todas las partes. El examen no conseguirá la satisfacción absoluta; sino conseguirá una solución equilibrada de insatisfacción.

Si no se logran alguna solución basada en estos u otras propuestas parecidas, las ofensivas de confrontación violentas se acelerarán. El momento de saberlo llegará muy pronto.

Henry Kissinger fue secretario de Estado Norteamericano desde 1973 a 1977

El articulo fue publicado por primera vez en el Washington Post.

Nota del Editor: Este artículo, aunque fue escrito en 2014, mantiene mucha vigencia y es una radiografía de la génesis del conflicto ucraniano.

Acerca de Gina Picart

Soy escritora, periodista especializada en La Habana de la colonia y la república, investigadora, crítica literaria, guionista de cine, radio y televisión
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2 respuestas a Para quienes opinan sobre la guerra de Ukrania pero no saben de lo que hablan

  1. jorge perez dijo:

    amiga ,ninguna guerra de invasion se justifica ,,los argumentos y palabreria politicas son el fin para lograr su proposito….la guerra de rusia contra ucrania es criminal y putin un enajenado que puede provocar una confrontacion nuclear ,incluso amenaza con ella.mi corazon esta con el pueblo ucraniano y no hay ningun motivo justificable.

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    • Gina Picart dijo:

      Yo siento dolor por cualquier pueblo que tenga que sufrir una guerra, sin excepciones. Recuerdo a los miles de niños ucranianos atendidos en Cuba tras el accidente en la central nuclear de Chernobil. lOS UCRANIANOS SONUN PUEBLO MUY VALIOSO, SIN EMBARGO HAN PERMITIDO QUE SU LUCHA CRUENTA CONTRA EL NAZISMO DURANTE LA sEGUNDA gUERRA mUNDIAL ACABE AHORA EN UNA NAZIFICACIÓN DE SU PAÍS. nO PUEDO OLVIDAR CUÁNTO LOS NAZIS ATORMENTARON AL PUEBLO RUSO, COMO TAMPOCO PUEDO OLVIDAR CÓMO ATORMENTARON Y MASARARON AL PUEBLO JUDÍO. eNTIENDO LA PREOCUPACIÓN DE pUTIN QUE NO ESTÁ BASADA EN FANTASÍAS. Más que de usia, Ucrania está siendo víctima de intereses de otras potencias occidentales y de los Estados Unidos, que hace tiempo buscaban el modo de acabar con la venta de gas ruso a la Unión Europea. Si los métodos de los rusos son censurables no lo sé, no estoy allí, y en este mundo de fake news nadie puede saber exactamente qué es verdad ni mentira. Usted tampoco.

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