Maltrato animal en el Rodeo de La Habana: Cuando no vemos lo que tenemos ante nuestros ojos (I)

Crimen de maltrato animal contra un perrito masacrado en Argentina

Nota: El texto que sigue es un resumen construido a partir de noticias e imágenes de la prensa argentina.

Rubio era un perro de nadie. Durante años la “casita” del animal fue la estación de servicio Axion que se encuentra a la altura del kilómetro 324 del camino provincial, en la entrada a Mar del Tuyú, Argentina. Los playeros del lugar lo cuidaban, le daban de comer, y así, en poco tiempo, Rubio se ganó el corazón de cada uno de los empleados y vecinos de la zona. Era muy querido tanto por los empleados como por los clientes. El 13 de agosto de 2019, entre las 20 y 21, Adrián Guillermo Rodríguez llegó al establecimiento en una Amarok para cargar combustible en su camioneta. En aquella ocasión quiso acariciar al perro, pero Rubio respondió con un gesto agresivo y el hombre no se lo perdonó. Cuando circulaba en el camino de ingreso al Partido de la Costa, sector más conocido como Triángulo del Tuyú, Rodríguez colocó a Rubio en el piso, mientras lo tenía atado al guardabarros con una soga, y lo arrastró contra el asfalto, a alta velocidad, hasta matarlo. Un testigo, incluso, declaró que vio cómo el conductor hacía maniobras de“zigzag durante todo el camino» para generarle más dolor al perrito. Por las redes sociales, se viralizaron inmediatamente las imágenes del animal ensangrentado, con el tórax, las patas y más de la mitad del cuerpo destrozado, mientras permanecía tendido sobre la banquina. Un informe de un profesional veterinario determinó que el perro presentaba fracturas de cráneo y extremidades, además de “lesiones compatibles con quemaduras por efecto de arrastre” que le provocaron la muerte. El asesino despellejó vivo al pobre animal.

El asesinato de Rubio provocó la inmediata la indignación de la comunidad de Mar del Tuyú. Vecinos y familias enteras encabezaron numerosas movilizaciones para pedir Justicia y hacer sentir el repudio contra el maltrato animal, algo que también se replicó con otras manifestaciones en Mar del Plata, y protagonizaron diferentes escraches frente comercio de avíos de pesca del verdugo de Rubio y su domicilio particular. La Municipalidad también tomó cartas en el asunto y clausuró el local. El crimen generó tal conmoción en Mar del Tuyú que el Concejo Deliberante del Partido de la Costa decidió declarar, por unanimidad, a Adrián Rodríguez como «persona no grata» del distrito. Y noviembre de 2019, a tres meses del brutal asesinato, la comunidad inmortalizó a «Rubio» con un monumento. Su placa reza la siguiente leyenda: «En memoria de Rubio quien, con su triste partida, unió al mundo convirtiéndose en un pilar contra el maltrato animal».

Rubio , sus defensores y su asesino

La responsabilidad de Rodríguez en el crimen de Rubio fue de la competencia del Juzgado en lo Correccional N°2 de Dolores. En el proceso judicial se lograron distintos elementos probatorios que, según la querella, podrían ser suficientes como para que el juez considere a Rodríguez culpable del hecho que se le imputa.

En esa búsqueda de evidencia se ordenó el secuestro de la camioneta de Rodríguez para ser sometida a peritajes, así como se dispusieron otros estudios planimétricos en el tramo de la ruta por el que fue arrastrado el animal de una manera brutal. También intervinieron peritos que realizaron diversos análisis y estudios para determinar lo ocurrido. La ley 14346 establece que será reprimido con prisión de quince días a un año, el que infligiere malos tratos o hiciere víctima de actos de crueldad a los animales”.

Quienes quieran ver lo que es la reacción de un pueblo de altísima sensibilidad cuando ama alos animales, tiene que ver el siguiente video hasta el final. Quise reproducirlo en este blog, pero fue imposible. Advierto que es muy doloroso:

deuhttps://tn.com.ar/sociedad/2022/04/12/justicia-por-rubio-va-a-juicio-el-hombre-que-ato-un-perro-a-su-camioneta-lo-arrastro-y-lo-mato/

Y este otro:

EL VERGONZOSO CRIMEN DE LA MASACRE DE UN GATICO EN EL RODEO DE LA HABANA Y LA REACCIÓN DEL PÚBLICO ASISTENTE.

Todos los habaneros, y presumo que también en las provincias, hemos tenido conocimiento del tormento, masacre y muerte de un pequeño gatico, ocurrida el viernes 8 de abril de 2022 en el Rodeo de La Habana. Muchos han visto el video, que se viralizó de inmediato y está circulando por las redes como un veneno letal. Yo no he querido verlo por horror y por vergüenza, pero he leído suficientes notas, escritos, recibido llamadas telefónicas de amigos indignados y visto imágenes de varios momentos del acto “humorístico”,  promovido en la arena del Rodeo presuntamente por dos payasos, a quienes algunos también identifican como humoristas, quién sabe por qué distorsión del pensamiento racional, la civilidad y la sensibilidad.

Como hice antes con el caso de Rubio, el perrito masacrado en Argentina, haré un resumen de este caso cubano de maltrato animal con fragmentos tomados de diferentes publicaciones  aparecidas en internet donde se comenta. De algunas consigno la fuente y de otras no. Antes de continuar quiero dejar claro que soy animalista y hace años fui colaboradora de diferentes grupos de animalistas en La Habana, de los que me retiré por razones que solo a mí interesan. Nunca he dejado de defender a los animales, pero soy, y es mi posición ante todo en la vida, un outsider sin vínculos ni compromisos, y las conclusiones a que he llegado tras el análisis de este hecho solo confirman mi pensamiento anterior acerca de las causas que provocan hechos como este en el seno de la sociedad cubana. Pero ese análisis formará parte de próximos artículos.

Casi todas las citas las tomé de Tribuna de La Habana y otras publicaciones de la prensa cubana, pero otras han aparecido en la prensa extranjera y cubana no oficial:

La masacre del pequeño gato tuvo lugar durante la Feria Internacional Agroindustrial Alimentaria (Fiagrop). El  vídeo, que fue publicado en Facebook originalmente por un usuario que se identifica como Vive como Daguerre y compartido por varios animalistas y el grupo «Cuba contra el maltrato animal» muestra el momento en que los protagonistas del espectáculo sacan de un saco al gato, que echa a correr aterrado por todo el rodeo. Entonces, varios «vaqueros» intentan echarle el lazo, hasta que uno lo logra y lo levanta enlazado por el cuello. La operación se repite un par de veces, hasta que se llevan al animal exhausto o muerto. […] Grotescas imágenes.  (sin fuente)

“Tras los análisis del flagrante maltrato animal durante el Encuentro de Rodeo de la Feria Internacional Agropecuaria y Agroalimentaria, las instituciones correspondientes aplicaron sanciones administrativas, disciplinarias y contravencionales a los responsables.

“Según una nota del Ministerio de la Agricultura, las medidas se adoptaron luego de la evaluación por parte de la Dirección del Ministerio, a través de la Dirección General del Centro Nacional de Sanidad Animal (CENASA) y el Grupo Empresarial Ganadero (GEGAN), con el Equipo de Rodeo y el Comité Organizador de FIAGROP, en consecuencia con la política y las normas jurídicas aprobadas.

“Se pudo comprobar, indica la nota, que el hecho se realizó de manera espontánea y no prevista por los humoristas a cargo de la animación de la actividad, violando el programa aprobado para el evento y el Reglamento de Rodeo Cubano, en vigor desde el año 1997. A su vez, destaca que «el lamentable suceso no ha sido parte de espectáculos anteriores de los encuentros de Rodeo en el Recinto Ferial de Rancho Boyeros».

“Ante el maltrato, realizado además ante decenas de personas, se aplicaron las sanciones administrativas, disciplinarias y contravencionales que corresponden según lo establecido en el Decreto-Ley No.31/2021 de Bienestar Animal y su Reglamento, normas que desarrollan la Constitución de la República de Cuba, en cuanto al deber de los ciudadanos cubanos de proteger los recursos naturales, la flora y la fauna y velar por la conservación de un medio ambiente sano.

“Al respecto, Marianela Altunga Díaz, jefa del Departamento Provincial de Sanidad Animal de La Habana, comunicó que a los infractores se les aplicó lo establecido en el Decreto 38/2021, articulo 58, inciso a. El acápite ampara la multa por un monto de 3 000 pesos cubanos a los dos artistas implicados y multas de 1 500 pesos a los atletas con responsabilidad en el hecho.

«Ratificamos que sucesos de tal índole no han sido parte de espectáculos similares de Rodeos en el Recinto Ferial de Rancho Boyeros, ni permitiremos que acurran en próximas ediciones», sostiene el comunicado del Ministerio de la Agricultura.

“Además, indica que como parte del plan de capacitación y comunicación que se desarrolla en el país sobre las normas jurídicas de Bienestar Animal, se continuarán realizando acciones de concientización sobre la temática con todos los equipos de rodeo del país mediante la Sociedad Cubana de Vaqueros de Rodeo de la Asociación Cubana de Producción Animal (ACPA) y ANIPLANT.

“Este tipo de acción que sanciona hechos de maltrato animal, debe ser una constante, en reacción y agilidad, ante las denuncias que realiza la ciudadanía ante hecho de maltrato y desatención a los animales.

“Los responsables fueron sancionados con medidas consideradas tibias, según criterios llegados a nuestra redacción, pues algunas opiniones coinciden que debió prohibírseles de por vida trabajar con animales.

“Por otra parte, vale considerar también la actitud del público en este intolerable episodio, que lejos de reflejar repudio, deja escuchar en el video cierta euforia. Velar por el bienestar y la protección animal, más allá de la ley, debería ser sentido común de la sociedad.

“El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, manifestó este domingo su «más enérgico repudio a las condenables expresiones de maltrato que violan la ley» y pidió «que se cumpla» en un mensaje publicado en su cuenta de Twitter, al recordar que se cumple un año de la Ley de Bienestar Animal aprobada en la isla. (Extractos tomados de Cubadebate y Tribuna de La Habana)

Todas las notas oficiales publicadas en la prensa nacional están muy bien, salvo por un detalle: quienes han luchado sin descanso durante largos años para conseguir la aprobación de una Ley Contra el Maltrato Animal que proteja la integridad y la vida de los animales en nuestro país, y al final han logrado una Ley de Bienestar Animal que todavía no cumple con todas las expectativas deseadas, no están en absoluto conformes con el “castigo” aplicado a los perpetradores de un hecho desbordante de crueldad irracional y salvajismo.  Y creo que  los insatisfechos tienen mucha razón, porque no hago distingos entre la vida de un animal y la de un ser humano. Ante la Naturaleza todas las vidas son igualmente valiosas, y atormentar a un animal indefenso es una de las señales más alarmantes de degradación moral de un conglomerado humano. Lo pienso del Circo romano, de las corridas de toros en España, de la fiesta de los Sanfermines en el País Vasco, y de otras tantas manifestaciones que ocurren cada día en esta Tierra que está a punto de morir, porque ya la raza humana no se quiere ni a sí misma y hasta se puede afirmar, por su brutal maltrato al planeta, que ha perdido todo instinto de conservación.

Pero tengo un par de razones más que los animalistas para pensar que las sanciones aplicadas por las instituciones antes mencionadas a los asesinos del Rodeo son muy leves, porque las acciones de estos matones y abusadores son realmente muy graves, y sus consecuencias van mucho más allá de los sufrimientos horribles que infligieron a un pobre, inocente e infeliz gatico para satisfacer su propio morbo y el de una concurrencia que ni siquiera me atrevo a comparar, en cuanto a maldad y bajos instintos, con la que asistía al Circo romano, porque lo más abyecto del populus de Roma -prostitutas, mendigos, libertos y toda clase de ralea de tres continentes-, se hubieran sentido deshonrados y terriblemente insultados si hubieran pagado por ver sobre la arena a unos gladiadores que, en vez de ofrecer el espectáculo de coraje viril de un combate a muerte entre hombres o contra enormes fieras depredadoras, se hubieran lanzado con todo su impresionante armamento sobre un pequeño gatico para arrancarle brutalmente la vida. Conozco la civilización romana, y sé que semejante degradación de los Juegos del Coliseo podía costarle el trono a un emperador. Los cobardes matones del Rodeo son responsables, además de por los horribles sufrimientos que infligieron al felino, de haber creado en pocos minutos para el mundo una de las peores imágenes de la sociedad cubana que existen hasta ahora: la de un pueblo que no respeta a sus animales, una sociedad de instintos abyectos regida por la hipocresía y la doble moral y a la cual, si la fuéramos a juzgar por la aseveración de Mahatma Gandi sobre que la condición de un pueblo se mide por la forma en que trata a sus animales, merece un número negativo infinitamente menor que cero. Y a partir de ahora, la batalla de ideas en la que hasta hoy estamos (y seguiremos estando) enfrascados, contará con esa arma más en manos de los detractores de la nación cubana. Cada vez que recordemos al mundo nuestra heroicidad histórica de dos siglos y nuestra resistencia de más de  seis décadas a las presiones implacables de los Gobiernos de Estados Unidos, cada vez que recordemos y defendamos nuestra solidaridad internacional, de la que tantas veces y en tantas formas hemos dado muestras, cada vez que alguien recuerde los servicios que nuestra biotecnología ha prestado a la humanidad con la creación de medicamentos y vacunas de tecnología avanzadísima en medio de las más duras condiciones materiales, se alzará el coro contrario, que también sacará a relucir de su arsenal de inculpaciones que somos la sociedad bárbara e incivil florecida en esta isla a partir de 1959. Dirán que ese es el Hombre Nuevo que nos ufanamos de haber creado, y que al final del juego no somos más que -como escribió en 1925  Jorge Mañach, uno de los más lúcidos pensadores cubanos de la República- “la Nación que nos falta”.

Y aunque nos neguemos con firmeza a creerles e incluso les rebatamos con pasión, como ya hizo Martí en su hermoso artículo «Vindicación de Cuba», al comparar la reacción de los argentinos frente a la masacre del perrito Rubio con la reacción del público cubano que presenció el acto vilísimo ocurrido en el Rodeo habanero, uno cierra los ojos y se siente… ¡muy mal! Y un minuto después, antes de abrirlos nos surge esta pregunta estremecedora: «¿Y si el funesto espectáculo del Rodeo sienta cátedra entre nuestra gente, en especial entre los jóvenes, adolescentes y hasta niños que presenciaron el hecho y sintieron por primera vez el agitarse en sus entrañas del salvaje que todos llevamos dentro, y que la educación y la cultura se han empeñado durante siglos en aherrojar? Y no hablemos de quienes ya han matado animales en el anonimato por puro placer y ahora ven en este acto miserable la validación de una de las peores facetas de su condición humana. Más pronto de lo que pensamos, y aunque aprobemos para Cuba todas las leyes contra el maltrato animal que hoy existen en el mundo, podríamos ver el país inundado de gateras y perreras clandestinas (que de estas últimas ya hay muchas), a la manera de las incontables galleras que, desgraciadamente, acreditan su antigüedad entre nosotros por su existencia desde los tiempos de la Colonia y se disfrazan de tradición. Solo que, en vez de echar a pelear gatos y perros para solaz y esparcimiento de un grupo de vagos y panzones fumadores de tabaco y rugidores de orilla, lo que veríamos sería un grupo de matones de músculos pétreos muy bien alimentados masacrando mascotas domésticas.

Nuestras instituciones, cuando han “castigado” a los implicados en la masacre del gato con esas multas risibles y unas sanciones administrativas que al final no he podido descubrir exactamente en qué consisten (entiendo que lo menos que podían haberles impuesto era no trabajar nunca más con animales), no se han percatado de las funestas implicaciones políticas y sociales de lo ocurrido en el Rodeo. Es un grave error no haber percibido el verdadero alcance del problema. Y quienes pongan en tela de juicio lo que afirmo, quedan invitados a leer estos tres textos que rebloqueo a continuación (aclaro que por razones de espacio los he editado).

Animalistas protestan en un cementerio de Cuba tras un rodeo de gatos

La Habana (AFP) – Cerca de un centenar de cubanos marcharon este domingo por el principal cementerio de La Habana en defensa de los animales, luego que las autoridades les negaran manifestar en la calle, informaron activistas.

La convocatoria fue lanzada el sábado dos días después de que un popular rodeo, en lugar de toros se enlazaban gatos. Cuando el vaquero conseguía enlazar al felino, el público desbordaba de entusiasmo.

El hecho fue repudiado en las redes sociales y por el propio Gobierno que, empero, no permitió que la protesta llegara a las calles.

Este domingo «un grupo de miembros de la comunidad animalista cubana se manifestó pacíficamente (…) en el Cementerio de Colón de La Habana» en «favor de los derechos de los animales», dijo en Facebook el activista Javier Larrea, fundador de BAC-Habana, una red nacional dedicada al rescate de los animales abandonados.

En el cementerio, los animalistas depositaron flores ante la tumba de Jeannette Ryder, una filántropa estadounidense que fundó en 1906 en La Habana la Sociedad Protectora de Niños, Animales y Plantas. Tras su muerte en 1931, su mascota Rinti se echó junto a la tumba, y se negó a beber agua y comer hasta que falleció.

La marcha se realizó «a pesar de que el gobierno» de La Habana «dio una respuesta negativa a la petición» de esa comunidad de realizar su caminata partiendo de un parque ubicado en la céntrica avenida 23 de la capital. Otros activistas denunciaron que en esa zona fue montado un fuerte dispositivo policial.

«Feliz Día del Perro en Cuba (que se celebra el lunes). NO maltrato animal», se leía en uno de los carteles que portaban los activistas dentro de la necrópolis, según varias fotos publicadas en Twitter por el blog independiente El toque.

En un video difundido en esa misma red social se muestra cuando el director del cementerio convida a los manifestantes, muchos de ellos acompañados por sus mascotas, a abandonar ese «lugar sagrado”. (Blog cubaopinión.com)  (Las comillas no son mías)

 “El rodeo de gatos”: Cosas que solo pasan en Cuba.

Cuando escuchamos la combinación de estas dos palabras rodeo y feria enseguida nos viene a  la mente un espectáculo impresionante con vaqueros montando caballos de raza, competencia de habilidades y monta de toros pura sangre y muy buena música, en fin todo un ambiente festivo para el disfrute de la familia.

Pero después de ver estas imágenes lamentables de un rodeo de gatos en la famosa Feria Internacional Agropecuaria celebrada en el Recinto Ferial habanero de Rancho Boyeros, donde vemos a unos vaqueros tratando de enlazar a un gato, para entretener a un público que nunca se imaginó que se iba encontrar con un espectáculo tan deprimente. 

Al principio pensé que se trataba de una broma de esas que llaman memes, muy populares hoy en día en las redes sociales. Pero no, leyendo los comentarios de indignación de las personas me di cuenta que era algo real. 

Es válido aclarar que este grotesco espectáculo de un rodeo de gatos, fue diseñado por la dictadura y sus empresas para el pueblo cubano de a pie, por eso no importa que el atractivo principal sea unos frustrados vaqueros tratando de enlazar a un indefenso gato. Si de lo contrario hubiera sido un show para el turismo internacional o para agradar a algún visitante extranjero la cosa hubiera sido diferente. Por eso entiendo hasta cierto punto la indignación de los animalistas. (Blog Cubaopinión.com)

“El rodeo de gatos”, los animalistas cubanos son cómplices de este show. 

Los animalistas cubanos convocaron para el pasado domingo 10 de abril una marcha en la Habana, para celebrar el día del perro, pero como era de esperar por el descontento popular que ha ido creciendo en la sociedad cubana, la dictadura no autorizó la marcha de los defensores de los animales. […] Según los animalistas hicieron la peregrinación hasta el camposanto cubano pese a las  amenaza de la policía política cubana. 

En mi opinión algo que acostumbramos siempre a exponer en nuestro blog, es que esto es parte del show que monta la dictadura para dar la imagen de tolerancia y que existe una sociedad civil cubana, que tiene derecho a manifestarse, pero lo más lamentable de todo es que existan estos grupos llamados animalistas que se dejan utilizar por el régimen cubano.  

Amigos defensores de los derechos de los animales, la protesta no era en el cementerio de Colón, era en las puertas del Recinto Ferial habanero de Rancho Boyeros, que fue donde 24 horas antes de su peregrinación, a través de un rodeo de gatos abusaron y maltrataron sin ningún pudor a unos indefensos felinos frente a los ojos de todos, sin importarle a nadie lo que está sucediendo, parecía todo una reproducción moderna del circo romano.

Animalistas la ingenuidad de ustedes ya pasa los límites de lo razonable, como  van a creer que un regimen como el cubano que no respeta la vida de su pueblo que tortura y encarcela a personas inocentes por pensar diferente, va respetar el derecho a la vida de los animales. Lamento decirle sin herir sensibilidad que como ya ha pasdo en el pasado con otros grupos de la sociedad civil cubana, estan siendo ultilizados por una dictadura que lo menos que le importa es la vida de los animales.  (Blog Cubaopinion.com) (He respetado la ortografía original del texto)

(Continuará…)

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Acerca de Gina Picart

Soy escritora, periodista especializada en La Habana de la colonia y la república, investigadora, crítica literaria, guionista de cine, radio y televisión
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