DONALD TRUMP ROBA EL CAPITAL SIMBÓLICO DE LOS ESTADOS UNIDOS

Foto tomada de Democracy Now

Donald Trump está robando para su uso personal el capital simbólico de los Estados Unidos. Su intención es revitalizar sus posibilidades de conseguir su segundo mandato presidencial en las próximas elecciones de noviembre. No es una acusación infundada ni malintencionada: es la verdad desnuda. También es una conducta que se inscribe entre las más inmorales maniobras del populismo demagógico, que Trump no es, por supuesto, el primero en emplear en el largo prontuario de la Historia. También lo hicieron los nazis en Alemania para someter a secuestro emocional a un pueblo herido en su orgullo nacional por su derrota en la Primera Guerra Mundial. Las tiranías, en sus inicios, suelen acudir a este procedimiento, y  algunas nunca lo abandonan.

Trump tiene, y sería tonto negarlo, inteligencia emocional para conectar vivamente con las grandes medianías, no en balde posee adiestramiento como showman, y para ser showman hay que ser buen comunicador. Esa es, en política, la función de los símbolos como herramientas: su enorme poder de convocatoria y movilización de masas. Los símbolos despiertan, enardecen y disparan el sentimiento de pertenencia, el espíritu de manada.

Trump ha elegido con mucha “maldad de la calle”, como decimos en Cuba, las locaciones de dos de sus últimos grandes mítines de su campaña electoral: Tulsa y el monte Rushmore, en Dakota del Sur. Como ya se ha dicho sobradamente, Tulsa fue el escenario de la abolición de la esclavitud y también de la peor matanza de afronorteamericanos ocurrida hasta hoy en ese país, lo que convierte a esa ciudad en un símbolo de doble cara. Incluso intentó programar su show para el mismo día en que se conmemoraba la abolición. Aunque en apariencia este designio apareciera como un intento por conectar con la muerte del afronorteamericano George Floyd, que ha conmovido al mundo, fue, en realidad, un guiño hecho a los partidarios del “poder blanco”, que constituyen la mayoría de la base electoral del Presidente. Sobre eso se ha escrito ya bastante.

La aparición y gran show montado por Donald Trump en el monte Rushmore, sin embargo, debe ser analizada más allá de lo que la prensa ha vislumbrado en el evento. Como ya recordaron los medios, las tierras del monte Rushmore pertenecían a la tribu nativa Sioux, que las consideraba un lugar sagrado, y su propiedad le fue asegurada por un Tratado ratificado por el Gobierno de los Estados Unidos en 1868. Entre 1927 y 1941 el Gobierno federal convirtió ese mismo Tratado en letra muerta al hacer del lugar un parque nacional y esculpir en el la ladera de la montaña un monumento de granito que representa las cabezas de los cuatro Presidentes icónicos de la nación del Norte: George Washington  y Thomas Jefferson, Padres Fundadores que combatieron el colonialismo inglés, pero eran propietarios de esclavos; Abraham Lincoln, quien abolió la esclavitud pero ordenó la ejecución de treinta y ocho indios sioux -la mayor de la historia del país- durante la guerra de Dakota (1862), y Theodore Roosevelt, quien filosofó en una ocasión: “No voy a ir tan lejos como para decir que los únicos indios buenos son los indios muertos, pero nueve de cada diez lo son, y no se debería investigar demasiado sobre el décimo.”

Para los pueblos de tradición, entre los cuales se cuentan las tribus nativas de los Estados Unidos, los lugares sagrados son lugares de poder. Quienes tengan alguna noción sobre religiones saben qué significa un lugar de poder: son centros donde se concentran energías telúricas, además de las energías espirituales de las razas que los han elegido. Jerusalén y el monte de los Olivos  son buenos ejemplos cristianos para ilustrar esto. La Cúpula de la Roca y  La Meca son otro buen par de ejemplos para el Islam. Los grandes templos ceremoniales como el del dios Huitzchilopoztli en el México precolombino lo eran para los aztecas. Por eso, los españoles construyeron sus catedrales en el Nuevo Mundo preferiblemente sobre estos lugares de poder que habían sido el alma de los vencidos. Apropiarse de los símbolos de los vencidos es una maniobra muy antigua, un gesto que equivale a plantar la bota del vencedor sobre su víctima mientras le dice: “Te he quebrado”. Las cabezas de los cuatro Presidentes que despojaron a los nativos americanos de sus tierras, su cultura y su vida, esculpidas sobre un monte sagrado, sigue siendo un gesto de dominación insoportable para los Soiux, una ofensa terrible a sus tradiciones y creencias. Pero al mismo tiempo, para los supremacistas seguidores del Supremacista en Jefe Donald Trump, equivale a plantar su bandera empapada en sangre nativa en el corazón  de la nación Soiux, y constituye un acto de suplantación ritual digno de la mentalidad de los Neanderthales. O lo que es lo mismo, de una mentalidad muy básica, la que caracteriza a los seguidores de Trump, su base electoral de hombres blancos mayores de 40 años sin formación universitaria, como él mismo.

No podemos dejar a un lado, como si no significara nada, el hecho de que la familia paterna de Trump emigró a los Estados Unidos desde la provincia alemana de Renania-Palatinado, uno de los primeros territorios alemanes militarizados por los nazis, donde se encuentra el bosque de Teotoburgo, centro mágico y corazón de la raza germánica, que esculpió allí la imagen del árbol Ygdrasil, símbolo de la creación del mundo según la mitología de los antiguos germanos. Hitler y su oscura creación, la Anhenerbe, un instituto en que se cocinaban recetas esotéricas junto con experimentos de biología genética para favorecer el surgimiento de una raza superior, celebraban ceremonias de carácter mágico en Teotoburgo. Hitler aprovechó todos los símbolos de la antigua cultura germánica, empezando por la swástiva, siguiendo por el martillo de Thor y terminando por el alfabeto rúnico. Todo fue emulsionado en el caldero de brujas  de la doctrina nazi para despertar el inconsciente colectivo de los alemanes, yacente bajo una gruesa capa de siglos de civilización occidental. Todo con la etiqueta de una vuelta a las raíces de la raza. Y la familia de Trump no solo emigró, sino que aún mantiene relaciones estrechas con sus miembros residentes en Alemania. ¿Significa eso que todos los inmigrantes alemanes en Estados Unidos que aún confraternicen con parientes residentes en Alemania son nazis? Rotundamente NO. Pero ¿y aquellos que, además, insisten en reproducir conductas de las cuales la Humanidad guarda  horrenda memoria? Yo digo que sí lo son. Son nazis genéticos o nazis por adopción de códigos mentales. No hay diferencia.

No sé si alguien habrá reparado en que el pabellón que aguardaba a la pareja presidencial en Rushmore  ostentaba los colores rojo, negro y blanco, los mismos que usaban los SS y la Gestapo en sus rituales, propaganda y banderas , y que se vieron muchas veces en la decoración de los lugares donde acontecieron los más importantes discursos de Hitler al pueblo alemán.

Por otra parte, y entrado ya en el terreno de la megalomanía de Trump, un fotógrafo cuyo nombre no he retenido, tuvo un rapto de iluminación cuando tomó esa foto para la Historia que muestra al Presidente de pie ante las cuatro cabezas de sus ilustres antecesores. La cabeza de Trump, con su pelambre azafranada, queda justo delante de la colina que no tiene ninguna cabeza tallada en su superficie, lo que expresa muy bien en lenguaje metafórico el ansia, declarada por Trump, de que su extraña cabezota figure algún día como la quinta Gran Cabeza entre quienes hicieron “Grande a América”.

Arropándose en dos de los más significativos símbolos imperialistas de los Estados Unidos como en manto de realeza, Donald Trump se presenta ante su base electoral como “el Presidente de la ley y el orden”, e inunda a sus votantes con su discurso hipócrita y supremacista, implantando en millones de esas mentes sus peligrosas ideas impregnadas del veneno divisionista, como cuando acusa a la “extrema Izquierda estadounidense” de haberse convertido en un “nuevo fascismo” que “trata de acabar con la libertad y los valores de Estados Unidos”, en una maniobra propia de un psicópata de libro, que consiste en culpar a otros de lo mismo que el psicópata hace o pretende hacer. Pero resulta que en la semántica trumpista la extrema izquierda estadounidense ya no es solo el micropartido comunista del país como en tiempos de Hoover, sino todos  aquellos norteamericanos con un pensamiento que oscila hacia el centro o la izquierda pero no son comunistas ni se plantean serlo, y también todos aquellos que reclaman el cese del racismo sistémico sean del color que sean, pero sobre todo, ¡oh, sorpresa!, nada más y nada menos que el partido demócrata y todos los demócratas sinceros cuyas mentes no ha podido secuestrar el Gran Acusador. Es tan mixtificador que aunque no hay noticias de que los Sioux ni ninguna otra tribu nativa hayan amenazado con dañar las cuatro cabezas pétreas, él mete las protestas Sioux por su presencia en el monte Rushmore en el mismo saco junto con los ataques sufridos por las estatuas de Cristóbal Colón y algunos líderes de la Confederación sureña, y anuncia con su lengua tonante de embaucador de feria: “¡Este monumento nunca será profanado. Estos héroes nunca serán desfigurados. Su legado nunca, nunca será destruido!”. Quien tenga ojos, que vea, y quien tenga oídos, que oiga. Nunca está de más recordar a los desmemoriados que eso no lo digo yo. Lo dijo Jesucristo.

Manifestantes Sioux contra presencia de Trump en el monte Rushmore

Sin mascarillas ni distanciamiento social en medio de una crisis de salud que supera a la de cualquier otro país del mundo y ya mató millones de estadounidenses, los seguidores de Donald Trump corearon frenéticos hombro con hombro en Rushmore, como las ovejas

Partidarios de Trump se enfrentan a manifestantes Sioux

de Orwell, “¡USA, USA, USA!”. Quienes tengan aunque sea una mínima noción de lo que son las sectas y cómo funcionan, digan si esto no les recuerda el comportamiento irracional, aberrante y fanático de una secta. Posiblemente estemos viendo la secta de Donaldo Zanahorias, Gran Gurú.  Muy pocos asistentes al show de Rushmore se acordaron del Coronavirus, ya que su Presidente amado apenas mencionó el tema. ¿Y por qué habría de inquietar a sus votantes agitando ese tabú, si, total, “va a desaparecer como por milagro en cualquier momento?”. Esta aseveración, que Trump lleva repitiendo como un mantra desde el principio de la pandemia (él, que acusa de mantrosos a los “nuevos fascistas de la extrema izquierda”), a pesar de que los hechos reales lo contradicen absolutamente, muestra cuán cercano al pensamiento mágico del hombre primitivo está el cerebro del individuo que tiene en sus manos torpísimas el destino del planeta. Los norteamericanos que quieren a Donald Trump para Presidente por otros cuatro (y quizá más años), no se dan cuenta de que han caído en la trampa de las trampas de los grandes estafadores de pueblos: identificar al personaje con el país, la patria, la tradición y el pasado de gloria… Asombra cómo semejante truco no pierde eficacia a pesar de haber sido tan usado.

Y para coronar su show en Rushmore, al final del espectáculo recompensó a los asistentes con unos fuegos artificiales que había anunciado así: “Van a ser una velada inolvidable, fuegos artificiales que pocas personas han visto. Va a ser muy emocionante”. La entusiasta afirmación fue hecha por Trump, a quien no importó ni por un segundo que el área esté considerada por los expertos como muy propensa a incendios forestales. ¿Cómo debe leerse este convite según la hermenéutica?  Pues así: “¡Gracias, mis infantiles seguidores, mis criaturas, por haber venido a mí, y ahora, como premio por tanta lealtad les daré ¡fiesta, fueguitos, colores, emoción!”. Ni siquiera faltó el payaso para reproducir en grande una fiesta de cumpleaños dominical en un patio de suburbio blanco, con tarta de merengue rosa y fragante resina de pinos.

El señor Presidente jugando a las casitas

La primera vez que Donald Trump jugó a las casitas tenía 34 años, pero ya lucía en su rostro ese rictus de obstinada soberbia que lo caracteriza. Fue cuando compró el edificio que convertiría en la famosa Torre Trump, remodelada con materiales costosísimos en los que abundan el oro y los mármoles exóticos, además de una arquitectura ciclópea a la que ha demostrado ser muy aficionado, rasgo que caracteriza a los grandes megalómanos, pero que es, también, capital simbólico importantísimo en el metatexto político de la grandeza y la gloria imperiales de todos los tiempos.

Trump ante los seis pisos del vestíbulo de la Torre Trump. El lucernario sobre su cabeza ¿no recuerda la mitra real de un emperador asirio¿

Ahora de nuevo el Presidente juega a las casitas sometiendo a la aprobación del Senado un decreto que llama a “hacer lindos otra vez los edificios y monumentos federales”. ¿Y qué es para Donald Trump hacerlos lindos? Pues hacerlos o remodelarlos en estilo neoclásico, porque los demás estilos arquitectónicos “son feos”, según sus propias palabras. También los faraones egipcios y el conquistador macedonio Alejandro Magno gustaron de lo ciclópeo, y Napoleón recurrió al neoclasisismo, y Adolh Hitler y José Stalin… En la escultura ha reinado siempre una norma: las representaciones divinas, ya sean tridimensionales, en altos y bajos relieves o en pinturas, deben tener un tamaño superior al de los seres humanos, y de ser posible deben ser enormes. Ya lo demostraron los templos del antiguo Egipto y la estatuaria griega, y hoy podríamos disfrutar de  esta concepción en toda su variedad si el Coloso de Rodas, la Estatua de Júpiter Olímpico y la de Atenea Pártenos no hubieran desaparecido junto con casi todas las Siete Maravillas del Mundo.

Pero no es puramente una tendencia megalómana lo que hace creer a Donald Trump que el neoclasicismo es lo máximo. Es su certeza —heredada del linaje de tiranos históricos del que proviene— de que tamaño es sinónimo de poderío. La Casa Blanca y el Capitolio son los dos ejemplos por excelencia del neoclacisismo estadounidense, al que también fueron adictos los Padres Fundadores. El neoclasicismo es símbolo de la grandeza norteamericana, e impone respeto por aplastamiento al resto del mundo. Esa convicción lleva al Presidente a desestimar los grandes logros arquitectónicos modernos que ostenta su país, y lo acerca al espíritu del nazismo y otros totalitarismos, cuyos grandes monumentos se inscriben, todos, en este estilo. En el caso de los Estados Unidos, los edificios neoclásicos son un símbolo no solo imperial, sino también del poder blanco con su Ku Klux Klan, sus horcas, sus incineraciones y otros mecanismos supliciantes, y entre sus múltiples responsabilidades se encuentra recordar a los nativos, negros, hispanos y cuanta minoría respire en ese país que son NADA.

Pero, por encima de todo, el neoclasicismo es para Trump otra magnífica posibilidad de manipular en favor de su campaña electoral el capital simbólico del pueblo norteamericano. Porque volver a este estilo arquitectónico es regresar al pasado esclavista de la nación, cuando el Sur era rico e independiente gracias a la

Stanton Hall, Mississippi, ejemplo c’asico de la arquitectura antebellum

explotación del trabajo forzado de decenas de miles de esclavos. Quienes crean que fantaseo, tengan la curiosidad de buscar el significado del concepto arquitectónico ante bellum, del latín ante (antes) y bello (guerra), nombre que recibió la mezcla de estilos neoclásico y renacentista en que fueron construidas las grandes mansiones de la economía de plantación propia del Sur. Podrán hacerse una idea al respecto quienes vean el filme icónico Lo que el viento se llevó. Volver a una arquitectura que representa el pasado cultural de una parte tan importante de la nación es otro de los guiños del Presidente al poder blanco, al supremacismo que impera entre su base electoral, ubicada fundamentalmente en el Sur y los Estados del Cinturón de la Biblia. Y un recordatorio a los pueblos nativo y negro de los Estados Unidos de que siguen siendo los vencidos.

El magnate Donald Trump, hoy Presidente de los Estados Unidos, es un vulgar ladrón de símbolos. Él no es la patria, no encarna los valores tradicionales del pueblo norteamericano, no es el Presidente de la ley y el orden ni  el defensor de “su” pueblo y no me refiero a todo el pueblo norteamericano, ni siquiera es el defensor de sus suprematistas entusiastas, a quienes convoca a congregarse sin mascarillas aunque se contagien porque, al final, ¡morir por Donald Trum es vivir! Los norteamericanos que siguen a Donald Trump y quién sabe si logren mantenerlo en la Casa Blanca y por cuánto tiempo, no estarán votando por su país, sus valores, sus tradiciones, su cultura ni por el blanqueamiento racial. Votarán por mantener en el poder a un hombre cuya única aspiración es su propia grandeza, su ambición personal y su megalomanía patológica. Un hombre que ha retomado la célebre afirmación del rey francés Luis XIV, “El Estado soy yo”, con una pequeña variación: “Los Estados Unidos soy yo”. Y aún hay más: ha retomado otra de las célebres frases de aquel monarca, “Después de mí, el Diluvio”, transformándola así: “Después de mí, el Coronavirus, la Secesión y todos los males”.

He encontrado unos fragmentos del libro Anatomía de la crítica, de Nortroph Frye, que, aunque nada tienen que ver con el tema que nos ocupa, si fueran leídos como se consultan las “Suertes” en la Biblia y otros libros sagrados, tendrían resonancias proféticas siniestras:

El mundo demoníaco humano es una sociedad constituida por una especie de tensión molecular de los egos, una lealtad al grupo o al jefe que menoscaba al individuo. […] Semejante sociedad es fuente inagotable de dilemas trágicos como los de Hamlet y Antígona. En el mundo humano siniestro un polo individual es el jefe tirano, inescrutable, despiadado, melancólico, y de una voluntad insaciable, quien se gana las lealtades solo si es lo bastante egocéntrico como para representar el ego colectivo de sus seguidores. El otro polo está representado por el pharmakós o víctima sacrificada, quien debe morir para fortalecer a los demás. En la forma más concentrada de la parodia demoníaca, los dos se hacen uno. […] La relación social es la de la turba, que es esencialmente la sociedad humana en forma de un pharmakós, y la turba se identifica entonces con alguna siniestra imagen animal, como la hidra, la Fama de Virgilio o la Bestia Vocinglera de Spencer. […]  Las ciudades de la destrucción y de la noche pavorosa tienen aquí cabida, igual que las grandes ruinas del orgullo, desde la torre de Babel hasta las ruinas potentes de Ozymandias. […] El mundo del fuego es un mundo de demonios malévolos como el fuego fatuo o los espíritus que escapan del infierno, y hace su aparición en este mundo en forma de auto de fe o de ciudades ardiendo, como Sodoma […] También es este el lugar de las imágenes del trabajo pervertido, instrumentos de tortura, armas de guerra, armaduras e imágenes de un mecanismo muerto que, al no humanizar a la naturaleza resulta tan deshumanizado como inhumano.

 

 

Publicado en Uncategorized | Etiquetado , , | Deja un comentario

Una encrucijada con signo electoral

Por: Yassel A. Padrón Kunakbaeva

La Joven Cuba

El año 2020 no escampa. Ha sido verdaderamente cataclísmico. Sin embargo, todavía falta una de las mejores entregas: la elección prevista para noviembre por la presidencia de los Estados Unidos de América. Se trata de un acontecimiento que pega con este año, sobre todo porque se deciden muchas cosas a nivel fenoménico en el modo en que se comportará la política mundial durante los próximos años.

 El fenómeno Trump será estudiado por mucho tiempo por el lugar interesante que cumple en el devenir de la sociedad y el establishment norteamericano del siglo XXI. Desde que empezó el siglo, han pasado por la Casa Blanca tres modos diferentes de concebir la hegemonía del Imperio estadounidense. Primero, el hegemonismo maximalista neoconservador de Bush Junior, que pretendía barrer sesenta oscuros rincones del mundo. Pero el empantanamiento en el Medio Oriente y el ascenso de las potencias emergentes hicieron fracasar ese sueño trasnochado. Entonces llegó la era Obama, que pretendió llevar a su máxima expresión el soft power y salvar la hegemonía económica, política y cultural norteamericana.

 La proyección de la administración Obama hacia el mundo puede definirse como el intento de salvar un modelo de globalización con EEUU al frente. Esto tuvo una expresión en lo económico, mediante las fuertes negociaciones, casi exitosas, para lograr un Tratado Transpacífico de libre comercio, así como el intento por llegar a un Tratado Transatlántico. En lo político, son especialmente reveladores de los fundamentos de esa proyección el discurso de Obama en la Universidad del Cairo en 2009 y su otro discurso en el Gran Teatro de La Habana “Alicia Alonso” en 2016. De lo que se trataba, era de poner el énfasis en los aspectos positivos de la globalización: la colaboración económica, el multilateralismo, la institucionalidad internacional, el cosmopolitismo cultural, etc., repudiando además los métodos y formas agresivas de anteriores administraciones, pero con el objetivo de sostener la posición privilegiada de EEUU en ese andamiaje.

 No obstante, en esto se ve que la doctrina Obama era presa de contradicciones internas. En primer lugar, el objetivo de sostener la arquitectura noratlántica de la globalización la llevó a implicarse en varias guerras de cuarta generación, incluidas Siria, Libia, Ucrania y en un nivel más discreto Venezuela, casos en los cuales el peor rostro del imperialismo norteamericano salió a relucir. Pero también había una contradicción en la economía interna: la apuesta fuerte por la globalización impedía atajar de modo eficiente las consecuencias negativas de la globalización neoliberal en las clases bajas y medias norteamericanas, sobre todo en los antiguos estados industriales. Las contradicciones fueron las que permitieron la aparición del fenómeno Trump.

La victoria de un populista como Trump tiene más que ver con la crisis del modelo hegemónico norteamericano que con un movimiento estratégico de las élites. No me parece muy arriesgado decir que la apuesta mayoritaria de las élites en 2016 era Hillary Clinton. Eso explica, en parte, la repulsa de una gran parte de los medios de comunicación principales hacia Trump. Por supuesto, no se trata de algo unitario, hubo sectores conservadores que lo auparon y, sobre todo, que decidieron aprovecharse de su victoria una vez conseguida. En cierto sentido, podríamos decir que Trump ha provocado en las élites norteamericanas una división mucho más acentuada de lo normal en ese país. Recordemos que estamos hablando de un país donde la alianza entre las élites ha sido uno de los factores de estabilidad y expansión del poder durante más de doscientos años.

Entonces tenemos que Trump surge como anomalía relativa, posible en gran medida a dos factores: el auge de un populismo conservador que se venía incubando en profundas dinámicas culturales, para detectar las cuales Steve Bannon ha resultado un genio, y a ser Donald Trump multimillonario, lo cual lo preserva hasta cierto punto de los embates del poder económico. Pero Donald Trump también tiene un proyecto para hacer a América “Great Again”, solo que este se construye de modo polémico contra los anteriores.

 Pretende abandonar dos aspectos que habían sido centrales, el intervencionismo militar en otras regiones del mundo y la apuesta por el neoliberalismo económico. Pero esto solo se hace posible renunciando en parte al esquema de globalización construido a partir de la Segunda Guerra Mundial, y retomando una antigua tradición en la política norteamericana, el aislacionismo. Aislacionismo y proteccionismo económico, son las divisas de Trump, además de una política antiinmigración y un discurso de superioridad étnica hacia lo interno. O sea, ataca el proyecto de Obama por sus puntos más débiles, pero con ello también se desentiende de las metas de Obama, no es casualidad que una de las primeras consecuencias de su victoria haya sido que los tratados transpacífico y transatlántico quedaran en el limbo.

 Esta doctrina Trump está lejos de ser una renovación de la política neoconservadora del periodo Bush. Por el contrario, el actual presidente critica a menudo la guerra en Iraq, abandonó Siria y ha dado los más importantes pasos para salir de la guerra en Afganistán. Para decirlo en pocas palabras, lanzó por el caño los proyectos más ambiciosos de las élites norteamericanas para la hegemonía mundial: su política está más bien pensada como maquinaria electoral. Razón por la cual una parte de las élites lo ven como un problema fuera de control y se oponen a él.

 No obstante, como decía antes, también Trump quiere hacer a América “Great Again”, dentro de su limitada e ignorante manera de ver el mundo. Es por eso que aumentó de manera increíble el presupuesto militar. También ha intentado superar a los rivales económicos de EEUU mediante una política de sanciones económicas. Esto nos lleva a dos nuevos planos, cuáles han sido los sectores que han aprovechado la existencia de la administración Trump, y cuáles han sido las contradicciones internas de esta.

 Mediante el aumento del presupuesto militar, y la bajada a los impuestos de los supermillonarios, Trump se ganó cierta paz con una parte de las élites económicas. Por otra parte, las élites políticas del Partido Republicano, dependientes en gran medida del electorado, e incapaces de hacer frente al fenómeno mediático de masas que era Trump, se vieron obligadas a aceptarlo en silencio en su gran mayoría. En lo que se refiere al Partido Demócrata, se radicalizó en gran medida contra él, pero eso también entró en sus cálculos políticos de jugar a la polarización.

 Entonces, un sector que fue fundamental para que Trump solidificase su posición en la Casa Blanca fue el de los legisladores cubano-americanos, y el de los anticomunistas de línea dura contra el socialismo latinoamericano. Estos aprovecharon la peculiar posición de este presidente, su necesidad urgente de apoyos políticos, para sacar ventajas en sus políticas contra Venezuela y especialmente Cuba. Para ganárselos a su vez, Trump se embarcó en una política de hostilidad dentro del continente que desembocó en el reconocimiento a Guaidó, y en el endurecimiento de las sanciones contra Cuba.

 El showman sentado en la Oficina Oval logró así, durante un tiempo, una estabilidad apoyada en parte en sectores retardatarios de las élites, que se habían visto desplazados durante el periodo Obama, y en parte en su maquinaria mediática y populista. También hay que reconocer que sus políticas proteccionistas tuvieron un impacto en la disminución del desempleo, aunque hay fuertes evidencias de que el salario real estaba estancado y la desigualdad aumentaba. Esa estabilidad ya iba en camino a garantizarle la reelección.

 No obstante, su política no estaba exenta de contradicciones. La principal de ellas era que la práctica coherente del aislacionismo solo puede debilitar la posición de EEUU como potencia hegemónica global. Ya la relación con la Unión Europea se resintió con las políticas de Trump. Ante esta realidad, y con la necesidad de mostrarse como un hombre duro a nivel de política exterior, el presidente echó mano de las sanciones, convirtiéndose en el hombre de las sanciones. Con lo cual, aunque ha logrado a veces poner la situación difícil a sus enemigos y rivales, también ha alimentado un gran rencor hacia EEUU, y la solidaridad entre los sancionados, que se pone de manifiesto entre otras cosas en la actual relación entre Venezuela e Irán.

 El resultado general ha sido que, aunque Trump hasta principios de 2020 había configurado una situación interna que podía llevarlo hasta la reelección, a nivel internacional había acelerado el proceso de pérdida de importancia relativa de los EEUU en el escenario internacional.

 Una pandemia para alegrar el día

 El mediocre enfrentamiento de la pandemia de Covid-19, la crisis económica y social subsecuente, así como el agravamiento de las tensiones raciales tras el asesinato de George Floyd, han configurado un escenario negativo para Donald Trump, que hace peligrar su reelección. En estas circunstancias, cuando además ha sido criticado por el uso desmedido de la fuerza contra las manifestaciones y por promover un discurso de “Ley y Orden” incendiario y divisivo, incluso figuras de la cúpula militar y del Partido Republicano, que antes guardaban silencio, se han distanciado y han criticado a Trump.

 Surgen entonces las preguntas que son de vital importancia para nosotros en Cuba: ¿Qué esperar de los próximos meses de esta administración? ¿Qué esperar de los posibles escenarios después de noviembre?

 En la medida en que diversos sectores, incluso dentro de las filas republicanas, le dan la espalda, y las encuestas lo muestran a la baja, Donald Trump necesita cualquier apoyo que pueda recibir. Eso hace que le sean aún más necesarios los apoyos de legisladores cubano-americanos como Marco Rubio. Ellos lo saben, y por eso utilizan la posibilidad que representa este presidente para arrancar concesiones en forma de nuevas sanciones contra Cuba y Venezuela. Así se explican los últimos recrudecimientos, como las sanciones contra Fincimex, que podrían afectar la llegada de remesas a los cubanos.

 Entonces, lo más probable es que en los próximos meses haya un recrudecimiento aún mayor. Tampoco se puede descartar alguna acción aventurera de Trump contra Caracas. Una victoria contra alguno de esos gobiernos del socialismo latinoamericano sería una gran victoria en sus manos en lo que se refiere a política exterior.

 Pero con Trump nunca se sabe. El 22 de junio nos despertamos con la noticia de que Trump ya no confiaba mucho en Guaidó, y que quizás se reuniría con Nicolás Maduro. ¿Quizás Trump considere que es más conveniente negociar con el gobierno chavista que seguir enfrascado en la confrontación? ¿Podría ser posible que decida escuchar los consejos de Putin? Quién sabe.

 Esto nos lleva a noviembre. Es muy posible una victoria de Biden. ¿Qué ocurriría en ese caso? ¿Podríamos esperar que regrese el proceso de normalización con Cuba?

 Biden ha planteado que de llegar a ser presidente, reiniciaría el proceso de normalización de relaciones con Cuba. Pero más allá de esta primera declaración, surgen muchas nubes en el horizonte que recomiendan cierto escepticismo o al menos cautela. Un gobierno demócrata como el suyo llegaría a la Casa Blanca para tratar de restablecer la cordura en Washington, lo que ellos consideran cordura, que es restablecer el viejo modelo hegemónico. En ese sentido, tendrían que hacer un intenso control de daños de los problemas generados por Trump, con lo cual Cuba no sería una prioridad.

 En ese sentido, surge una fea nube en el horizonte, que es el problema de Venezuela. En general, en la medida en que EEUU pierde hegemonía en el mundo, y ya hemos visto que la administración Trump aceleró ese proceso, se hace más importante para ese país disciplinar el continente americano, y alejar a las potencias del Viejo Mundo de sus recursos naturales. En ese sentido, la existencia del gobierno chavista se hace intolerable. Pero hay algo más, las élites liberales norteamericanas tienen graves barreras culturales para digerir y aceptar la existencia del socialismo latinoamericano, sea cubano o venezolano.

 Es posible que un gobierno demócrata se encone en la confrontación con el gobierno de Nicolás Maduro. Cuba, mientras tanto, no puede traicionar a sus principios y abandonar la alianza con Venezuela. Esa puede ser una piedra que descarrile un posible proceso de normalización.

 En realidad, nunca podrá haber una paz total entre las élites norteamericanas y los gobiernos socialistas latinoamericanos, pues existen antagonismos de clase irreconciliables. La única paz duradera posible es si los proyectos socialistas latinoamericanos dejan de existir, sea por su derrota incondicional, que es la solución preferida de las élites más retardatarias, dada su cultura racista e imperialista; o a través de la asimilación económica y cultural al sistema capitalista, convirtiéndose las vanguardias socialistas en simples capataces locales al servicio del capitalismo extranjero. O a la inversa, si hay una revolución profunda en los EEUU, que modifique las relaciones sociales de producción. Mientras existan esos antagonismos, a lo más que podemos aspirar es a un armisticio, una tregua inestable de coexistencia pacífica que le dé un respiro económicamente hablando al pueblo cubano, después de tanto tiempo sufriendo el bloqueo.

 Cualquier proceso de normalización con Biden será un campo minado

 En cambio, en caso de ganar Trump, nos abismamos a lo desconocido. Podemos decir algo: si sigue apoyándose en los sectores cubano-americanos y anticomunistas, pueden esperarnos los peores escenarios en manos de un presidente que ya no tendrá otro quehacer que jugar con el mundo. Pero, por otra parte, ya no los necesitará tanto, porque no habrá horizonte de reelección. ¿O acaso Trump intentará reelegirse para un tercer mandato, tal y como ha bromeado algunas veces, y como seguramente le incita su ego? En caso de esta última opción, podría llevar a EEUU hacia una crisis institucional mucho mayor.

 Entre las opciones menos probables también está que decida negociar él con Maduro, luego de lo cual incluso podría intentar retomar él mismo el proceso de normalización con Cuba. Algunos dirán que es una locura, pero a mí no me parece imposible. Los segundos mandatos en la política norteamericana siempre han sido distintos a los primeros.

 No obstante, no quisiera sembrar falsas ilusiones. Donald Trump es un peligro para la humanidad sentado en la Oficina Oval, aunque solo sea por sus características psicológicas. Una victoria suya podría ser sumamente trágica en términos de sufrimiento para nuestro pueblo. En ese sentido, prefiero la victoria de Biden, aunque no me hago muchas ilusiones en lo que pueden ofrecer los demócratas partidarios del viejo orden.

 Así estamos en esta encrucijada. Y todavía faltan unos cuantos meses.

Publicado en Uncategorized | Etiquetado , , , | Deja un comentario

VIEJA TROVA CUBANA O EL COLOR VERDADERO DE LA ROSA DE FRANCIA

El maestro Rodrigo Prats dirige la orquesta, que interpreta Una Rosa de Francia en la cabina de una emisora radial

El psicólogo alemán Karl Gustav Jung, discípulo de Freud, sentía una fuerte inclinación por los estudios esotéricos y místicos. Una tarde, cuando se encontraba en su consulta con una clienta que hacía asociaciones libres a petición del doctor, esta pronunció la palabra escarabajo, y de inmediato un escarabajo dorado entró volando por la ventana del estudio, lo que sirvió a Jung para crear su teoría de la simpatía, según la cual las ideas afines se atraen. Es más o menos así, para enunciarlo de manera sencilla.

Esta tarde algo semejante me ha ocurrido a mí. Me encontraba en mi cuarto escuchando una canción de la Vieja Trova, Una rosa de Francia, del compositor cubano Rodrigo Prats, y al mismo tiempo leía un libro sobre el Grial, en el que se dice que cuando el judío José de Arimatea huyó de Palestina para escapar de la persecución de los romanos, llevó consigo el cáliz en el que Jesucristo había bebido en la última Cena, y se refugió en Inglaterra, en la abadía de Glastombury.

Vista panorámica de las ruinas de Glastombury

De ahí el Grial habría emprendido una peregrinación secreta cuyo destino final fue el castillo de Montsegur, en el país de los cátaros franceses, o lo que es igual, el Languedoc.

Castillo cátaro de Montsegur, último escondite del Grial

Pero lo que me interesa es que en esta última leyenda se hace mención al hecho de que los guardianes del Grial llevaban sobre sus túnicas, en el caso de los sacerdotes, o de sus armaduras en el de los guerreros, una rosa de Francia. En las leyendas originales sobre el Grial, nacidas en la Bretaña francesa, la doncella que lo custodia lleva una corona de rosas.

Galahad. Edwin Austin Abbey, 1895

Óleo prerrafaelita. Representa a María Magdalena con el cáliz de la Última Cena. El estampado de su ropaje son rosas y hojas

En este cuadro también de la escuela prerrafaelita se muestra al rey Arturo, protagonista de la saga del Grial, y a su reina Ginebra coronada de rosas. Al ser la esposa de Arturo, Ginebra se convierte en el euivalente de una doncella del Grial

Y así, pensando en Jung, escarabajos, Griales, rosas y nuestra canción, fue como se me ocurrió buscar en internet alguna imagen de la Rosa de Francia, y cuál no sería mi sorpresa al ver que… no es blanca, sino de un suave y delicadísimo color rosado.

Fue creada en Francia en 1867 por el rosalista francés Jean-Baptiste André Guillot, y es un híbrido accidental surgido del cruzamiento de las variedades Madame Victor Verdier, y Madame Bravy o Madame Falcot. ​Tiene una fragancia fuerte que la hace ideal para su empleo en la perfumería. Tiene entre 26 y 60 pétalos. Es una flor de temporada y en primavera y verano alcanza su máxima floración.

La piedra preciosa conocida como Rosa de Francia

Entonces se me ocurrió buscar entre las piedras preciosas aquella que llaman Rosa de Francia, y el resultado fue el mismo: es de una hermosa tonalidad rosada, y además, no existe en el reino mineral en estado natural, sino que es la denominación comercial de un zafiro rosa sintético de la familia de los corindones, aunque desde luego, existen zafiros rosa naturales.

¿Por qué entonces Rodrigo Prats dice que la Rosa de Francia tiene pétalos blancos? La historia de la canción no contiene ningún elemento que aclare el particular. Como género cancionístico es una criolla-bolero que el maestro compuso cuando tenía quince años, inspirado por un poema que le había regalado un poeta amigo de su familia, quien al parecer lo escribió para una mujer casada cuya apariencia se asemejaba a la de una beldad de aspecto francés. Rodrigo Prats se había graduado de violín con apenas doce años en uno de los prestigiosos conservatorios Orbón, y su primer trabajo como músico fue como violinista en una charanga francesa.

¿Y qué dice la historia de las rosas? Un recorrido brevísimo por ella nos informa que las rosas son flores muy antiguas, y en América del Norte se han encontrado fósiles. En Asiria y en los Jardines Colgantes de Babilonia se cultivaban pródigamente. Los griegos se la dieron como atributo a su diosa del Amor Afrodita, por su perfume embriagador que, se dice, tiene propiedades afrodisíacas. Dionisos maceró sus pétalos para obtener un perfume con el cual sedujo a más de una diosa y a varias mortales. Pero más que una flor que simboliza el Eros, la rosa es símbolo de renacimiento, ya que fue empleada por la diosa griega de las flores, Cloris, para esparcirla sobre el cuerpo inerte de Afrodita con intención de resucitarla, y hay más: la rosa fue creada por los rayos de sol que, como dardos, lanzaba Apolo con su arco divino. Es, pues, un símbolo de vida. ¿Sabía esto último el poeta amigo del joven Prats? ¿Lo sabía el compositor cuando alude en la letra de su canción a que lleva la rosa de Francia en su alma como un rayo de sol, o se limitó a copiar el color de la rosa del poema original…?

Una rosa de Francia,
cuya suave fragancia
una tarde de mayo
su milagro me dio.
De mi jardín en calma
aún la llevo en el alma
como un rayo de sol.
Por sus pétalos blancos
es la rosa más linda
y hechicera que brinda
elegancia y amor.
Aquella rosa de Francia,
cuya suave fragancia
una tarde de mayo
su milagro me dio.

Pero las rosas de Afrodita ¿no son rojas…? En el principio eran blancas, pero cuando ella se arrodilló junto al cadáver de Adonis muerto por un jabalí, se pinchó un dedo con una espina de rosa, y su sangre hizo que todas las rosas del mundo se tiñeran de rojo para siempre.

No hay que cuestionar excesivamente a un genio musical de 15 años. Es extraño en los complejos culturales caribeños poseer una vasta cultura a esa edad. El arte se disfruta. Confrontarlo consigo mismo está bien para los críticos, los investigadores, los especialistas, pero como reza la sabia divisa griega: “Nada en demasía”. Música buena es alimento para el alma. El color verdadero de la rosa… es otra cosa.

 

 

 

 

 

 

 

 

Publicado en Uncategorized | Etiquetado , , , , , , , , | 4 comentarios

VIDA DE PASTELITO

Pequeño Pastel de Miel

Tengo una adorable perrita de seis años a quien ayudé a traer al mundo. Carmelín Bebé de Arriba posee todo lo que se puede desear en una mascota, si la tienes no sentirás el deseo de otro perro, y muchas veces juré que ella sería el último can de mi vida.

Pero no siempre las cosas salen como las planeamos. Durante años rehuí recoger perritos abandonados, dado que vivo en un apartamento que ni siquiera tiene un balcón. Sufrí mucho viendo casos realmente dolorosos de bebés perritos abandonados, lastimados, hambrientos que buscaban desesperadamente protección. Cada vez que uno de ellos se cruzaba en mi camino y me miraba o me seguía una cuadra regresaba a mi casa destrozada por no haberlo ayudado. Pero me decía a mí misma que no puedo permitírmelo, “no tenemos salud ni  condiciones”, me decía, y es cierto.

Una mañana en que regresaba a casa después de la compra de víveres vi una perrita de un precioso color azafrán, muy pequeña, corriendo con infinita gracia frente a mi edificio. Subí el carrito de la compra, lo dejé en mi sala y volví a bajar. La perrita se veía limpia, con un pelaje espumoso y brillante, y tenía la carita más espectacular que he visto en un perro: algo había en ella que le daba un parecido fantasmagórico con la de un bebé humano. Correteaba de aquí para allá, siempre con un trocito de lengua rosadita asomando de su boca.

Me senté en la escalera a verla jugar, porque se movía con una gracia encantadora. La llamé, pero me dejó claro que ella “no era de las que se dan fácil”. Se acercaba, hacía unas cuantas monerías y se alejaba, dejándome cada vez con un deseo creciente de acariciarla. Así pasó como una hora, y de repente yo sentía la necesidad irresistible de adoptar aquella animalita tan preciosa y simpática. Sostuve una tremenda lucha conmigo misma, y traté de aliviar mi mala conciencia regalándole un flamante pompón de color fucsia que adornaba mi llavero.  La perrita corrió hasta la esquina llevando con mi pompón  en la boca, y desapareció en una casa abandonada en la que suelen reunirse perros y gatos sin hogar.

Me dije: “Bueno, ya está, se ha ido con su pompón”, y me dispuse a subir. Pero la criatura volvió. Alguien le había robado mi obsequio. Sentí una ira terrible, y caí en cuenta de que la perrita era frágil, con huesitos estrechos, y podría ser víctima de algún depredador humano o de perros más grandes, y estaba totalmente desvalida. En un rapto emocional la llamé, y cuando estuvo suficientemente cerca la agarré y subí las escaleras con mi tesoro que, dicho sea de paso, no venía sola, sino convoyada con un tremendo montón de garrapatas que su lustroso pelo ocultaba muy bien.

Mi hija enloqueció con el nuevo miembro de la familia. La bañamos, le dimos leche y la pusimos en el carrito de la compra, que comencé a arrastrar cuesta arriba por toda la Loma del Burro en dirección a la clínica del veterinario que siempre atiende a mis perros. Fue una travesía que no me gusta recordar. Yo no tenía oxígeno, apenas podía respirar, y gracias a que me crucé con un amigo que me ayudó a llegar a mi destino, Pastelita fue atendida y desparasitada para la eternidad. Casi muero enel intento.

La inserción de Pastelita en la familia fue traumática. Cuando Carmelín Bebé me vio depositarla en la sala comenzó a echar espuma por la boca y a temblar apasionadamente. Como es una mestiza de pastor belga malinois, tuve miedo de que se tragara a Pastelita de un bocado, pero nada ocurrió, salvo que tuve que prodigarle raciones extra de besitos, masajitos en el lomo y otras querencias a que la tenemos acostumbrada.

Pasaron días antes que descubriéramos que Pastelita nos había jugado una mala pasada, pues una noche “montó” repentinamente a Carmelín Bebé, quien perdió su virginidad largamente conservada con un Pastelito que tenía entonces la mitad de su tamaño y era, o parecía, una inocente cachorrita. Todavía recuerdo el casi infarto que sufrí al descubrir su tremenda masculinidad enhiesta, casi tan larga como el total de su cuerpecito. En realidad yo había capturado un Pequeño Pastel de Miel.

Si yo me fasciné con Pastelito, mi hija fue a mayores, declarando que el perrito pelirrojo era “su hijo”, y adorándolo con todas las ansias de una maternidad que aún no ha experimentado. Consentido, alimentado, mimado y perdonado por todos los pares de chancletas, zapatos, carteras y otros objetos de la casa que ha destripado sin piedad, Pastelito es hoy el amo indiscutido de nuestra manada. Es muy nervioso, rápido, veloz y absolutamente glotón. Gobierna con pata férrea a Carmelín y la acosa sin piedad, y tiene una naturaleza genuinamente vengativa, pues si le pongo la correa o no lo dejo entrar de noche al cuarto para dormir custodiando la puerta que da al pasillo, encontraré poco después que ha destrozado algo valioso hasta convertirlo casi en polvo. Adora sobre todas las cosas ripiar grandes cantidades de papeles y jabitas de naylon. Y como todo buen tirano, nos manipula racionándonos calculadoramente todas sus muestras de cariño perruno.

Tiene hábitos simpatiquísimos. Yo nunca había visto a un perro mecerse en los sillones y mirar la tele. Pastelito lo hace y es evidente que experimenta gran placer. Además, se sube a mi silla giratoria de escritorio y se las arregla para hacerla rodar por la casa con él encima como un cochecito. Mientras Carmelín literalmente se deshace cuando va a llover, Pastelito es capaz de permanecer impasible ante cualquier evento climatológico. A él simplemente no le importa que se caiga el mundo. A otro con ese miedo, parece decir mientras nos mira con sus perfectos ojitos redondos de bebé humano. Cada amanecer emerge por el borde de mi cama para saludarme, pero a su modo, llenándome de mordiscos y arañazos, y según como esté su humor, también de maravillosos lengüetazos. Es dueño de tres suelas de chancletas de goma: el Monstruo Rosado, el Monstruo Verde y el Monstruo Negro. Su última venganza aumentó su colección de monstruos con uno azul cielo casi sin estrenar. Jugar con esas suelas lo colma de entusiasmo.  Tristemente, no he podido conseguirle ningún juguete.

Dice el custodio de la casa abandonada que la mamá de Pastelito lo parió entre las ruinas y lo abandonó casi enseguida. Creo que este anciano lo crió y lo quería, pues cuando fui a anunciarle que me quedaba con el animalito vi una sombra de tristeza mal disimulada en su semblante que me hizo sentir mal.

No había Coronavirus en Cuba cuando recogí a Pastelito, de hecho ni existía tal vez. Ahora el mundo es otro, Cuba es otra, y tener dos perros en un apartamento pasó de ser una gracia a convertirse en un problema tremendo. Pero mi idea inicial, que era darlo en adopción, se ha esfumado. Pastelito es un tipo duro que nos deja pocas opciones a mi hija, a Carmelín y sobre todo a mí, pero ¿quién puede resistirse ante la Belleza y la Gracia? Pequeño Pastel de Miel se queda, aunque no sepamos cómo hacer para impedir que nos obsequie con una camada de minúsculos vikingos pelirrojos con cuerpecitos de pastores. Pero le dimos un hogar, lo salvamos de un destino incierto y seguramente cruel. Pequeño Pastel de Miel está ahora a cubierto de todo mal.

Carmelín Bebé de Arriba y Pequeño Pastel de Miel en la gloria del amor famililar.

 

 

Publicado en Uncategorized | Etiquetado , , , , | 4 comentarios

EL VIAJE DEL ALMA A TRAVÉS DE JARDINES

En Cornualles, uno de los cuarenta y siete condados de Inglaterra, ubicado en el extremo suroeste de la isla, hay muchas bellezas naturales, entre las cuales sobresalen por su espíritu mágico los jardines de Helligan. La magia les viene de la cultura celta, pues Cornualles es una de las seis naciones celtas que quedan en el mundo, y celtas son esas doncellas y damas misteriosas, esos gigantes y gnomos de hierba y piedra que evocan personajes de Tolkien, y esos árboles imponentes y brujos que pueblan estos jardines. Helligan encierra una de las colecciones de esculturas más sorprendentes del planeta, no solo porque representan seres del imaginario de una cultura que fue de las más bellas de la Antigüedad, sino porque estas esculturas, como cada centímetro del suelo del lugar, están cubiertas de hierba, pero su apariencia se va transformando con el curso del año, pues aunque Helligan es un bosque subtropical, tiene las cuatro estaciones, y sus esculturas cambian de aspecto según las desnude el invierno o las vista de radiante verdor la primavera. Calvas bajo la nieve y con brillantes cabelleras de hierba que se agita bajo el sol, ofrecen los aspectos más desconcertantes y bellos que la fantasía permita concebir.

La Bella Durmiente

La criatura bella di bianco vestita

El gigante gentil

Los jardines se encuentran en la propiedad que perteneció a la antigua familia Tremayne por más de cuatrocientos años. Se dice que algunas de las esculturas y otros elementos ornamentales fueron construidos a mediados del siglo XIX para recibir una visita de la reina Victoria. Los jardines se extienden en un área de 200 acres y contienen árboles y plantas de todas partes del mundo, senderos de piedra muy antiguos y uno de los puentes colgantes más grandes y hermosos de Inglaterra. La familia los cultivó con esmero hasta la Primera Guerra Mundial, cuando los cuidadores se enrolaron en el ejército británico y nunca regresaron. Una tupida maraña de hiedra y zarzas fue cubriéndolos hasta hacerlos desaparecer, y quedaron ocultos a la vista durante siete décadas, igual que el bosque encantado de La Bella Durmiente, hasta que, de una forma tan mágica como sus esculturas, alguien encontró una lápida con esta inscripción: “No venga aquí para dormir o descansar”, firmada por un miembro de la familia, y que contenía, además, los nombres de todos los que habían trabajado en los jardines y un año: 1914. Imagino la emoción que debió sentir quien hizo este hallazgo.

Helligan es, en realidad, una finca. Tiene un microclima con 50 grados de temperatura menos que los usuales en otros muchos jardines, lo que le ha permitido albergar una muy variada flora. Algunos sectores son selva subtropical, y otros, tupidos bosques ingleses. Hay árboles exóticos traídos de Nueva Zelanda, palmeras, un pozo para cultivar piñas que abastecía de esta deliciosa fruta a la reina, majestuosos helechos arborescentes del tiempo de los dinosaurios, ruibarbos gigantes, plátanos, pinos australianos, una colección de camelias y gran variedad de frutas y verduras que se producen durante todo el año.

La fauna es también muy variada y deliciosa. Hay varias especies de cerdos, vacas y ovejas, tejones, patos, pavos, martín pescador, lechuzas y aves raras, y un insectario que incluye un motel para abejas.

Pero donde la magia atrapa al visitante de manera realmente inquietante es en el llamado Jardín de la Escoba de la Bruja. La vegetación tiene allí un color verde oscuro que en horas avanzadas del día llega a ser casi negro. Los árboles son retorcidos y parecen observar al visitante con intenciones perversas, como si fueran a atraparlo entre sus ramas malignas.

No he visitado  los jardines de Helligan y creo que ya nunca lo haré, pero quien conozca la cultura celta, sus mitos y leyendas misteriosos, cautivantes, llenos de la levísima gracia y belleza de la poesía pero también del terror más oscuro, puede, con solo ver sus imágenes,  percibir que el espíritu de esta antiquísima civilización está encerrado allí, fielmente reproducido, sensiblemente captado, y el lugar tiene lapropiedad de precipitar al visitante en un mundo muy viejo y numinoso que en su estado primigenio actuaba como hechizo del que era difícil escapar. Sin embargo, todo en Helligan está transido de una levedad poética, una elegancia y un esplendor que asemejan estos jardines a un gigantesco laberinto de esmeralda. Si tuviera que compararlos con algo, no se me ocurre otra cosa que con un estado del alma exaltado, armonioso, pleno de belleza.

Pero otro estado del alma muy diferente, en realidad el polo opuesto del espíritu de Helligan, se percibe en el jardín de Bomarzo, también conocido como el Parque de los Monstruos, el jardín del duque alucinado, el Bosque Sacro y el anti-parque. Lo conocí a través de la telúrica novela del mismo nombre, del escritor argentino Manuel Mujica Laínez, en mi opinión uno de los monumentos de la literatura histórica hispanoamericana y del mundo.

Este terrorífico lugar se encuentra a 90 kilómetros de Roma, en los jardines del palacio de la antigua familia italiana de los Orsini, en la provincia de Viterbo, enclavada en la vasta Toscana, antaño cuna del pueblo misterioso de los etruscos. Cuenta la leyenda que en 1552 el duque Pier Francesco Orsini, enloquecido por la muerte de su mujer, Giulia Farnese, encargó a los arquitectos manieristas Pirro Logorio y Jacopo Vignola una serie de gigantescas esculturas fantásticas. Pier Francesco vino al mundo el 6 de marzo de 1512 como hijo segundo de Gian Corrado Orsini, noble condottiero decepcionado por ese hijo giboso y cojo, a quien el astrólogo de la familia había augurado la inmortalidad. Tuvo una vida agitada plena de intrigas, crímenes y todos los horrores propios del Renacimiento italiano. Así describe Wikipedia este lugar que evoca una visión del infierno:

El conjunto monumental se encuentra dispuesto en las laderas de un anfiteatro natural, y se caracteriza por la forma caprichosa (grotesca) en que, de entre los árboles, parterres y arroyos, surge a la vista del paseante una fabulosa sucesión de desmesuradas esculturas talladas en roca, de aspecto terrible o absurdo, que representan personajes míticos y seres fantásticos.

El parque, para cuyas figuras se usó granito negro, demoró 30 años en ser terminado. Se dice que cada escultura nació de las pesadillas del duque y lleva una inscripción concebida por él a manera de mensaje. Todas tienen formas pesadas y densas, muy al contrario de la grácil belleza de las esculturas de Helligan, y están cubiertas por una capa de musgo negro como un manto o una piel que las hace aún más siniestras y lúgubres. Se alzan junto a las fuentes o asoman de repente entre los árboles o junto a los arroyos que surcan el parque. Hay esfinges de mirada siniestra, animales fantásticos, héroes mitológicos de tamaño colosal, una especie de bella durmiente, dioses, genios, faunos, héroes, un elefante gigante que estrangula a un legionario romano y criaturas que resulta imposible identificar porque representan códigos secretos del inconsciente del duque, como la estatua de Proteo Glauco.

Proteo Glauco

Una quimera

La boca del Infierno, la escultura más conocida del Parque, no requiere explicación.

Cuenta la leyenda que el duque fue envenenado o ingirió un tósigo por su propia mano, y luego se encerró en  La Boca del Infierno y mandó tapiar la entrada. Se dice que sufría una tremenda depresión causada por su viudez, pero es difícil pensar que le duró tres décadas con la misma intensidad del primer día. En realidad, el duque era un estudioso del ocultismo y se creía inmortal. Es posible que sabiendo llegada su hora, concibiera la idea de hacer de esa mole hueca la cápsula mágica capaz de potenciar, por algún oscuro ritual, el proceso de su reencarnación. Su muerte ocurrió en 1585 y el bosque, que espantaba a todos, quedó abandonado hasta que en 1954 un nuevo dueño de la propiedad decidió restaurar este extraño tesoro.

De la exaltación y el encantamiento de la Belleza a la tortuosa oscuridad de un alma en tormento perpetuo, Helligan y Bomarzo se abren ante nuestros ojos como el Alfa y el Omega del largo viaje del alma humana desde la tenue Luz de la poesía hasta las sombras de la más profunda desesperación.

 

 

 

Publicado en Uncategorized | Etiquetado , , , , , , , | Deja un comentario

BUSCANDO AL CHORI

Ya ha llovido mucho, algunas construcciones han perdido sus muros y están en estado ruinoso y otras muchas han caído ante el empuje de nuevos edificios y casas particulares, pero los más viejos todavía recordamos un nombre de cinco letras, Chori, escrito por doquier con una impecable letra de imprenta. Tanta gente es poco curiosa…, pero otros lo somos mucho, y yo desde niña siempre quise saber quién era esta entidad incorpórea que se las arreglaba para estar tan presente en el imaginario de la ciudad. Un día, rebuscando en la biblioteca familiar, encontré un manuscrito aún inédito, Cubanos, tres mil biografías, del investigador y periodista Oscar Ferrer Carbonell, y entre sus páginas encontré la respuesta a mi curiosidad, que comparto por todos aquellos que, habaneros o no, amamos nuestra capital y cada recuerdo suyo lo atesoramos como una joya preciosa.:

Shueg Hechavarría (El Chori), Silvano (Santiago de Cuba, 6 de enero de 1900-La Habana, 1974). Percusionista y excéntrico musical cubano, conocido como El Chori. Dio sus primeros pasos en la música con grupos soneros de la antigua provincia de Oriente.  Poseedor de gran ingenio y de un sentido nato del ritmo, desde el empirismo fue capaz de hacer música con cencerros, tambores, timbales, botellas con agua y sartenes. Fue también peculiar su modo de autopromoverse, pues armado de una tiza blanca estampaba con perfecta caligrafía su nombre artístico –Chori– en paredes, calles y aceras. En 1927 se trasladó a La Habana, donde comenzó como músico en la academia de baile Marte y Belona, en Monte y Amistad. Pronto pasó a trabajar en centros nocturnos de la Playa de Marianao, como los bares y cabarés de tercera categoría, casi marginales:  El Niche, Choricera, Panchín, Rumba Palace, La Taberna de Pedro, Pensilvania y Los Tres Hermanos. Pero a pesar de su calidad artística y la singularidad de su espectáculo, el rey del timbal no alcanzó nunca el reconocimiento que merecía y quedó relegado a esos precarios escenarios. Clausurados en 1963 La Taberna de Pedro y El Niche, escenarios más frecuentes de Chori, el músico quedó sin esos espacios para actuar. Marlon Brando lo quiso llevar a Hollywood y Miguelito Valdés trató de ayudarlo para que tocara en el cabaré Sans Souci, pero rechazó ambas proposiciones. El timbalero boricua Tito Puente dijo que no había visto nada igual al Chori, y el compositor estadounidense George Gershwin lo escuchó y aplaudió. Varios novelistas cubanos lo mencionaron en sus obras y Santiago Alvarez lo incluyó en una edición de su Noticiero Latinoamericano. La revista norteamericana Life le dedicó un reportaje y la televisión cubana se quedó corta y solo lo llevó una vez a la pequeña pantalla. Apareció en dos películas filmadas en La Habana y se sabe que compuso, al menos, los sones Se acabó la choricera y Hallaca de maíz. En sus últimos años frecuentó la Peña de Sirique, que mantuvo Alfredo González Suazo en su herrería de El Cerro, encuentros dominicales a los cuales asistían, entre otros, Sindo Garay y Miguel Matamoros. En la absoluta soledad de su cuartucho del solar de Egido 723, en La Habana, murió en 1974.

En 1954 El Chori apareció con sus timbales en la película Un extraño en la escalera, filmada en La Habana con los célebres actores mexicanos Arturo de Córdova y Silvia Pinal, y Errol Flynn, actor que dio vida al más famoso aventurero del cine norteamericano de la época, lo contrató para que tomara parte en la filmación de La pandilla del soborno (The Big Boodle), rodada en La Habana. Otras personalidades de la cultura de diversos países también viajaron a Cuba para conocer a este músico humilde y extraordinario. Se dice que probablemente se le conocía más en el exterior que en su patria.

Vale la pena acotar que aunque Ferrer no lo menciona, uno de los instrumentos musicales del Chori fueron llantas de neumáticos desechadas. Muchos le consideran el precursor de los grafiteros cubanos, aunque, la verdad, el grafitti es como si hubiera existido en la isla desde los tiempos de taínos y siboneyes.

 

Publicado en Uncategorized | Etiquetado , , , | Deja un comentario

Anda y cocina para iluminar tiempos oscuros

NOTA

Agradecemosa fervorosamente al autor del blog Estoy hecho un cocinillas. Me ha hecho sentir apetito del bueno, del placentero, como hacía tiempo no sentía. Me ha hecho paladear. Me ha hecho….  ¡ahhhhhh, qué placentero es comer cosas ricas!

Muchas personas dicen que se aburren en estos tiempos de pandemia en que socializar podría convertirse en un boleto para el Más Allá. De acuerdo: el enclaustramiento puede salvarnos la vida, pero también hacer de nuestra vida un enorme vacío. Pero con imaginación se puede convertir el encierro en fuente de placer. Hay muchos modos de lograrlo y cocinar es uno de ellos. He encontrado una página maravillosa de recetas de cocina muy fáciles de hacer y sin ingredientes sofisticados. En Cuba tenemos papas, berenjenas, a veces pollo y quién sabe si un poco de queso, que a la hora de ponerse el delantal no tiene que ser precisamente el que indiquen las recetas. Los ingredientes pueden sustituirse. Y a veces creemos que alguno no está a nuestro alcance, pero sí lo está, solo que no tenemos información de cómo conseguirlo.

Aquí te dejo un puré de papas típico de Irlanda, una lazaña de berenjena o maoussaka griega, una ensalada de pepinos y un rico postre de torrejas. Puede que no sea un menú muy coherente, pero rico y sano sí que es.

Desecha el aburrimiento, anímate, vuelva a su cocina, saque sus calderitos y ponga manos a la obra. Luego, cuando sirva la mesa y vea sonreír a su familia, se sentirá mucho mejor.

1-Receta de Champ (puré de patatas irlandés). Cocina irlandesa.

Porciones: 4 / Tiempo: 1 hora / Dificultad: Fácil

Ingredientes

  • 500 g de patatas para puré
  • 100 ml de leche
  • 50 g de mantequilla
  • 1 ó 2 cebolletas (según tamaño)
  • Sal y pimienta
  • Un poco más de mantequilla para servir (opcional)

Cómo hacerlo

  1. Lavar bien las patatas, colocarlas en una olla y cubrirlas con agua fría.
  2. Añade 1/2 cucharada de sal.
  3. Poner a calentar la olla a fuego fuerte.
  4. Cuando empiece a hervir, dejar cocer las patatas a fuego medio durante unos 20 a 30 minutos, dependiendo del tamaño. Para comprobar si la patata está cocida, pincharlas con un cuchillo. Si éste entra y sale con facilidad, la patata ya está.
  5. Escurrir y dejar enfriar.
  6. Cuando las patatas se puedan manipular sin quemarse, quitarles la piel con ayuda de un cuchillo pequeño. La piel deberá salir fácilmente tirando de ella.
  7. Cortar las patatas en trozos. Luego, triturarlas con un pasa purés. Colocar el puré en un bol grande y reservar.
  8. Lavar bien las cebolletas, quítales las raíces de la parte blanca y la parte seca del final de la parte verde. Córtalas en rodajas finas.
  9. Poner a calentar un cazo con la leche, la mantequilla en trozos y la cebolleta. Salpimentar la leche si se desea.
  10. Cuando la leche hierva, retirarla del fuego y añadirla poco a poco a las patatas, removiendo con una cuchara de madera.
  11. Probar y ajustar de sal y pimienta al gusto.
  12. ¡Y ya está! Servir bien caliente. De manera opcional, se puede servir con un poco de mantequilla por encima que se derretirá con el calor. ¡Buen provecho!

Sugerencias, trucos y consejos

  • Realiza el champ a tu gusto, añade más o menos cebolletas, leche, mantequilla, sal y pimienta.
  • Escoge patatas más o menos del mismo tamaño para que la cocción sea uniforme.
  • Al utilizar el pasa purés quedará un puré bastante fino. Si no dispones de uno, siempre puedes utilizar un machaca-patatas o en su defecto aplastarlas con un tenedor.
  • La cocción de las patatas se empieza en agua fría salada.
  • Si dispones de una olla exprés con cesto para cocción al vapor, no dudes en utilizarla. Pon ½ litro de agua en el fondo de la olla (o la cantidad mínima recomendada por el fabricante para tu modelo), coloca el cesto de cocción al vapor y luego introduce las patatas. Tapa y en unos 10 minutos desde que empiece a silbar, tendrás las patatas listas. Si son patatas grandes quizá necesiten 15 minutos.

Y esta sugerencia es mía: si no tienes mantequilla, no importa. Este plato sabrá rico igual.

2-Receta de ensalada de pepino y yogur. Muy refrescante y deliciosa.

Porciones: 2 / Tiempo: 15 minutos / Dificultad: Fácil

Ingredientes

  • 1 pepino
  • 50 g. de queso feta
  • ¼ Cebolla morada (o cebolla dulce)
  • ½ bulbo de hinojo, opcional
  • Eneldo fresco picado al gusto

Para la vinagreta:

  • 1 yogur natural (no azucarado)
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 2 cucharadas de vinagre de Jerez
  • 1 diente de ajo pelado, sin el germen y machacado
  • 1 chorrito de zumo limón (no demasiado)
  • ½ cucharadita de azúcar (opcional)
  • Sal y pimienta al gusto

Para decorar:

  • Semillas de sésamo
  • Pimentón dulce o mezcla de 7 especias japonesa

Elaboración

  1. Un rato antes de comenzar, pelar y cortar la cebolla en juliana. Ponerla en agua para que pierda el sabor fuerte, algo así como media hora. Este paso es opcional si utilizas cebolla dulce.
  2. Lavar muy bien el hinojo y el pepino. Cortar el primero en juliana fina (la parte blanca) y en rodajas finas (los tallos). Cortar igualmente el pepino en rodajas finas o en medias lunas.
  3. Preparar la vinagreta. Para ello, simplemente hay que batir todos los ingredientes en un bol.

    Montar la ensalada. Mezclar todas las verduras en un bol. La cebolla previamente escurrida y secada si se puso en remojo. Espolvorear el queso feta por encima. Decorar.

  4. ¡Y ya está! En la mesa que cada comensal aliñe la ensalada a su gusto. ¡Buen provecho!

Sugerencias, trucos y consejos

  • Para esta ensalada de pepino y yogur, el primero lo puedes dejar perfectamente con piel, quitársela completamente o dejarle una poca, como más te guste.
  • Guárdala en la nevera, sin aliñar hasta el momento antes de consumir. Ya verás qué refrescante queda.
  • El toque de la mezcla de pimientas japonesa le da un sabor muy rico. No obstante, este ingrediente es opcional o se puede sustituir por una pizca de pimentón.
  • También puedes usar cebolleta tanto la parte verde como la parte blanca. Todo cortado en rodajas finas.
  • Si consigues bulbos de hinojo con sus hojas, éstas también se las puedes echar a la ensalada.

OJO: No necesariamente hay que usar aceite de oliva. Lo que pasa es que este aceite siempre se usa en ensaladas porque les da un saborcito especial, pero cualquier aceite sirve. Y por si no lo sabes, el sésamo es el ajonjolí que venden en algunos agromercados.

3-Receta de moussaka griega (musaca, musaka o mousaka)

Porciones: 4/  Tiempo: 90 minutos /  Dificultad: Fácil

Ingredientes

  • 1 berenjena grande
  • 1 kg. de tomates maduros
  • 500 g. de carne picada de ternera o cordero
  • 2 patatas
  • 1 cebolla
  • 2 o 3 ramas de tomillo fresco
  • 1 rama de romero fresco
  • Aceite de oliva
  • Sal y pimienta

Para la bechamel:

  • 750 ml. de leche entera
  • 60 g. de harina
  • 60 g. de mantequilla
  • 1 pizca de nuez moscada
  • Sal y pimienta blanca

Para decorar:

  • Queso feta

Elaboración

  1. Lavar la berenjena y quitarle el tallo. Cortarla en rodajas de medio centímetro de espesor. Salar y dejar reposar una media hora sobre un colador para que escurran el agua que les hace amargar.
  2. Preparar una bechamel como se indica en la receta enlazada. La bechamel debe quedar bien espesa.
  3. Preparar un tomate frito aromatizado al tomillo y romero como se indica en la receta enlazada. Reserva 1/4 de la salsa para la decoración.
  4. Pelar, lavar y picar la cebolla finamente.
  5. En una gran sartén, añadir 4 cucharadas de aceite de oliva y pochar la cebolla a fuego medio.
  6. Cuando la cebolla esté pochada, añadir la carne picada y saltear hasta que pierda el color crudo completamente. Salar ligeramente.
  7. Añadir la salsa de tomate y dejar reducir unos minutos. Reservar.
  8. Enjuagar y secar las rodajas de berenjena.
  9. En una sartén a fuego medio, calentar un dedo de aceite de oliva y cuando esté bien caliente, dorar ligeramente las rodajas de berenjena. Reservar sobre papel absorbente.
  10. Pelar y cortar las patatas en rodajas de medio centímetro de espesor.
  11. En el mismo aceite de freír las berenjenas, freír las patatas justo hasta cuando comienzan a dorarse ligeramente. Reservar sobre papel absorbente.
  12. Precalienta el horno a 180ºC.
  13. Engrasar ligeramente con aceite una bandeja para horno.
  14. Colocar las rodajas de patatas en el fondo. Salar ligeramente.
  15. Luego, colocar una capa de rodajas de berenjena Salar ligeramente.
  16. Añadir una capa de carne picada.
  17. Añadir otra capa de rodajas de berenjena. Salar ligeramente.
  18. Añadir otra capa de carne picada.
  19. Por último cubrir con una capa de la bechamel bien espesa.
  20. Hornea durante una media hora o hasta que la superficie esté dorada. A los 25 minutos puedes cambiar el horno a la función grill si la superficie no se ha dorado.
  21. Dejar reposar fuera del horno unos 15 o 20 minutos antes de servir para que sea mucho más fácil servirla.
  22. Y ya está. Justo antes de servir añade un poco de salsa de tomate por encima y migas de queso feta. ¡Buen provecho!

Sugerencias, trucos y consejos

  • Para hacer la moussaka original, utiliza carne de cordero picada.
  • La decoración con tomate frito y feta es opcional.
  • Para una versión un poco más ligera de la moussaka, puedes hornear en lugar de freír las rodajas de berenjena y patata.

OJO: Las ramitas de ciertas plantas mencionadas aquí se pueden sustituir por polvo de las mismas especias, y no pasa nada. El queso, como ya dije, puede ser cualquiera, aunque si tienes que rayar queso amarillo o blanco la cremosidad final del platico no será la misma.

4-Receta de torrijas de leche con azúcar y canela

Porciones: 12 / Tiempo: 30 minutos / Dificultad: Fácil

Ingredientes

  • 1 pan del día anterior
  • 1 litro de leche
  • 2 cucharadas de azúcar
  • 1 ó 2 huevos
  • Aceite de girasol para freír

Para aromatizar la leche (opcional):

  • 2 cucharadas de azúcar
  • 1 rama de canela
  • 1 limón

Para el rebozado:

  • 50 g de azúcar
  • 1 cucharadita de canela

Elaboración

  1. Aromatizar la leche (opcional)
    1. Pelar el limón procurando no cortar la parte blanca de la piel.
    2. En un cazo, añadir la leche, la canela partida en 2 o 3 trozos y la piel del limón.
    3. Llevar la leche a ebullición a fuego medio.
    4. Cuando la leche comience a hervir, retirar del fuego, tapar y dejar infusionar unos 10 minutos.

Empapado y fritura

  1. Cortar el pan en rebanadas gruesas, entre 1,5 y 2 cm.
  2. Colar la leche para retirar las pieles de limón y las ramas de canela.
  3. Disolver las 2 cucharadas de azúcar en la leche.
  4. Empapar las rebanadas de pan con la leche infusionada 1 ó 2 minutos por cada lado, lo justo para humedecer toda la miga
  5. 5-Calentar el aceite de girasol en una sartén a fuego medio. Debe haber aceite suficiente para cubrir la mitad de la torrija.
  6. Mientras se calienta el aceite, batir bien 1 huevo en un plato hondo.
  7. Una a una, pasar las rebanadas de pan por el huevo batido.
  8. Escurrir un poco el huevo y pasarlas directamente a la sartén para freírlas.
  9. Darle la vuelta a las torrijas cuando estén doradas al gusto.
  1. Dejar escurrir en una rejilla o sobre papel absorbente para que pierdan el exceso de aceite.
  2. Repetir los 3 pasos anteriores hasta acabar con todas las rebanadas. Si es necesario, batir otro huevo más.

Cobertura de azúcar y canela

  1. En un bol, mezclar los 50 g de azúcar con la cucharadita de canela.
  2. Rebozar las torrijas en la mezcla de azúcar y canela.

Sugerencias, trucos y consejos

  • Para la elaboración de las torrijas, utiliza pan del día anterior, un poco seco, para que las rebanadas no se rompan al mojarlas en la leche.
  • Infusionar la leche es opcional, aunque quedarán más ricas si lo haces, pues le dará más sabor. Además, puedes añadir otros perfumes como por ejemplo piel de naranja o una vaina de vainilla, incluso vino dulce o tu licor preferido.
  • Si lo prefieres, puedes bañar las torrijas de leche en un almíbar de azúcar y miel.
  • Ajusta la cantidad de leche en la receta de acuerdo a las rebanas que quieras hacer. Con las cantidades de la receta salen de 12 a 15 torrijas.
  • ¿Cómo guardar las torrijas de un día para otro? Puedes conservar las torrijas en la nevera empapadas con un poco de leche dentro de un recipiente cerrado herméticamente. Aunque como mejor están son consumidas a temperatura ambiente en el mismo día.
  • También puedes utilizar pan para torrijas o pan bombón, que deberás dejar envejecer de un día para otro.
  • Evita la parte blanca de la piel de los limones y naranjas pues al perfumar la leche le darían un sabor amargo.

 

 

 

 

 

 

 

 

Publicado en Uncategorized | Etiquetado , , , , | Deja un comentario

FARMACOPEA ANTIGUA EN TIEMPOS MODERNOS

En estos tiempos oscuros que vivimos, en los que ni siquiera la primera potencia mundial logra dar abasto para proteger a sus ciudadanos de la pandemia mortífera que amenaza a la humanidad, y los países pobres ven agotarse sus escasos recursos en la compra masiva de medicamentos o se enfrentan al desabastecimiento de sus industrias farmacéuticas, ha llegado, tal vez, el momento de volver la mirada hacia la farmacopea de la segunda mitad del siglo XIX y la primera del XX, y también al papel que las farmacias pueden jugar en la atención de salud de las poblaciones.

Yo nací a principios del año 1956 en el reparto La Asunción, frente a una filial de los Laboratorios Charcot y en los altos de la farmacia del doctor Martín. Había en este residencial dos médicos con consultas particulares y visitas a domicilio. Uno de ellos, el doctor Pedro Borrás, llegó a tener una clientela considerable y fama muy bien merecida de diagnosticador certero. Cuando terminaba de reconocer a un paciente y leer sus analíticas se sentaba en su escritorio, y en una vieja máquina Underwood tecleaba el método, aquella hoja mágica que aliviaba casi cualquier dolencia y curó a muchas personas a lo largo de los años. La magia de el método consistía en que en sus renglones no había casi medicamentos con nombres extraños como ahora, ni laboratorios certificados. Eran fórmulas y dosificaciones muy distintas a las de hoy, y no venían en cajas ni frascos industriales, sino que las confeccionaba el doctor Martín, un Licenciado en Farmacia quien, además, era un melómano y hombre cultísimo.

En aquel establecimiento tan útil se vendían productos tales como azúcar cande, minidosis de variedades de shampoo, incluyendo aquel de tuétano de buey que dos gemelas francesas crearon durante la Segunda Guerra Mundial, uñas y pestañas postizas, labiales, polvos faciales, cremas…, pero detrás del área donde Martín atendía al público había, oculto a la vista, un laboratorio muy bien equipado que ahora, en mi recuerdo, se me aparece muy similar al de un alquimista, y allí creaba el buen farmacéutico las fórmulas salvadoras con productos vírgenes que él atesoraba en sus anaqueles. Este espacio destinado en las farmacias a la preparación de medicamentos era conocido como la rebotica, un área higienizada al máximo y de acceso restringido, donde solo el profesional podía entrar.

Instrumentos utilizados por los farmacéuticos en la rebotica para la elaboración de fórmulas

Pero aquello no era todo: el doctor Martín medía la tensión arterial, inyectaba a quien lo solicitara, curaba heridas y suturas quirúrgicas y atendía y diagnosticaba dolencias menores a los vecinos. TambiéNfacilitaba información sobre medicamentos, tratamientos y otras cuestiones que interesaban a los residentes dentro del campo de la medicina. Su farmacia era una especie de hospitalito en

Una farmacia de la primera mitad del siglo XX

pequeño que resolvía muchos problemas a la comunidad. ¿El policlínico de Luyanó? Sí, ya existía entonces, pero pocos iban a él. Martín solucionaba casi todo. Lo más desconcertante es que este hombre trabajaba solo, con un único ayudante, Adolfito, un joven afrodescendiente de intachable decencia que hacía el servicio de llevar a domicilio las fórmulas preparadas por el doctor, y a quien este ayudó, en los primeros años de la Revolución, a estudiar la carrera de Bioquímica. ¿En qué se parecía aquella pequeña farmacia a las de hoy? En nada, desgraciadamente.

A mí, que padecía tanto de la garganta, el doctor Martín me preparaba siempre papelillos de vitamina C. Hacía unos polvos de bismuto excelentes para los estómagos erráticos, y sus jarabes para la tos resultaban expectorantes eficacísimos como no he vuelto a ver otros. Pensando en él y en el bien que hacía sin beneficio alguno para sí mismo (murió casi en la miseria), se me ocurrió que deberíamos repasar aquellas fórmulas que los farmacéuticos de antes registraban cuidadosamente en sus libros, y tal vez encontraríamos el modo de sustituir medicamentos industriales que hoy Cuba tiene que importar.

Ejemplar de un libro de registros

Para quienes no conocieron las farmacias de antes y crean que soy fantasiosa, cito aquí párrafos de un artículo de la página de Ken Pharma, unos laboratorios de prestigio  internacional bajo cuya firma encontraremos medicamentos en nuestras farmacias de ahora mismo:

El farmacéutico, un actor crucial en la salud de la sociedad

El farmacéutico es el verdadero especialista del medicamento y desarrolla su labor en muchos ámbitos de actuación. Quizás el más conocido es el de las farmacias, en las que trabajan casi 50.000 de los 70.000 colegiados que hay en España. En este sentido la farmacia se ha convertido en un centro asistencial de primera necesidad al que las personas acuden para hacer consultas de salud. El farmacéutico se complementa así con otros profesionales, como médicos y enfermeros, para brindar a las personas una atención sanitaria integral. Por su formación, en las farmacias se suelen llevar a cabo labores tales como:

    • Atender, informar y hacer seguimientode tratamiento y enfermedades. También vigila los posibles efectos adversos de los medicamentos.
    • Fabricar medicamentos, como fórmulas magistrales o preparados oficinales, adaptados a las necesidades de cada paciente.
    • Promocionar hábitos de vida saludabley participar en campañas sanitarias.
    • Realizar análisis clínicos: como el nivel de colesterol y glucosa, o toma de la tensión arterial.

Pero su labor no acaba aquí, sino que se desarrolla en muchos otros ámbitos asistenciales, por ejemplo, en la investigación y la docencia, en el cuidado de la salud pública y las alertas sanitarias, en la dispensación de medicamentos en los hospitales –farmacia hospitalaria-, en la distribución de los medicamentos o en la realización de pruebas analíticas.

Un ejemplo de estos libros de registros o formularios es el aprobado en 1853 por el Capitán General de la Isla de Cuba:

…constaba de 251 productos entre sustancias químicas puras, aceites esenciales, partes de plantas medicinales, extractos de plantas, además de un listado de 377 formulaciones organizadas en orden alfabético y por formas farmacéuticas. Se incluía además una breve reseña de plantas medicinales indígenas de aplicación médica en Cuba. Al final del formulario se comenta la experiencia obtenida con el jabón de potasa (jabón negro) empleado en el tratamiento de la sarna en casi todos los ejércitos de Europa y usado en el Hospital Militar de La Habana durante más de dos años en el tratamiento de 2 000 enfermos con relativo éxito.

Otra cita, ahora tomada del sitio  http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0034-75152016000100016 dice así:

En varias farmacias de la región oriental como Santiago de Cuba y Holguín, en 1860 se comercializaban preparaciones farmacéuticas que eran producidas en los Estados Unidos de América y que tenían como proveedores a farmacéuticos locales y de la capital, tal es el caso de la Zarzaparrilla de Bristol y el Aceite de hígado de bacalao de Kemp. La Zarzaparrilla se anunciaba como purificadora de la sangre, antídoto para desórdenes producidos por medicamentos minerales e indicados también para combatir abscesos, tumores, erisipela, escorbuto, reumatismo y desarreglos mercuriales y venéreos.

También se vendía la Zarzaparrilla del Dr. Ayer, el Jarabe pectoral balsámico del Dr. Fors, indicado este último para la irritación del pecho, catarros, asma, tosferina y tisis además del Jarabe depurativo del Dr. Julián Galuzzo para tratar enfermedades pulmonares, reumatismo, gastralgias e impurezas de la sangre, todos estos productos con depósito y comercializados en Santiago de Cuba por la Botica de Padró y Compañía.

Resulta que la humilde planta conocida como zarzaparrilla, que se encuentra en nuestra isla, aparece entre las estudiadas por el Doctor Tomás Roig:

…se usaba en decocción en Cuba como depurativo, principalmente las raíces de la Smilax havanensis Jacq. Otras especies cubanas eran empleadas para el reumatismo, la sífilis y enfermedades de la piel. En su composición aparecen el glucósido cristalino sarsapina, parrillina y esmilacina que representan formas impuras de d-glucósido de la sitosterina. Entre otras especies cubanas, la Smilax domingensis Wild. se conoce como Raíz de China empleada en la elaboración del Prú y otras bebidas depurativas usadas en la región oriental. El estudio de su composición revela la presencia de esteroides que justificarían su aplicación hormonal y se emplean en México y América del Sur como estimulante de las funciones sexuales y para tratar trastornos de la menopausia.12

Entre los jarabes pectorales se encontraba el Anacahuita de Kemp, elaborado con una hierba del mismo nombre proveniente de Honduras y México, muy eficaz en padecimientos de vías respiratorias altas y bajas. Combinada con Aceite de Hígado de Bacalao resultaba un preparado útil para combatir dolores de pecho, tisis, tosferina y el insoportable Coqueluche, entre otras enfermedades respiratorias:

La Anacahuita (Schinus molle L.) es un árbol resinoso que puede alcanzar de 8 a10 m. de altura, si bien en condiciones óptimas puede medir mucho más. Algunas de sus propiedades medicinales son como antirreumático, vulnerario y desinfectante tópico, emenagogo, antinflamatorio, para el tratamiento de la piorrea, contra la blenorragia, antiséptico y para el dolor de garganta. Los frutos de esta planta medicinal contienen: cianidina-3-galactósido, cianidina-3-rutinósido y peonidina-3-glucósido; en corteza y hojas presenta ácidos linolénico, linoléico, lignocérico y esteárico. La parte utilizada de la Anacahuita con fines medicinales son sus hojas, resina, y corteza. Los frutos tienen gusto a pimienta, por lo que también se usa como condimento en la cocina.

Y hablando de jarabes pectorales, vale mencionar el célebre Pectoral de Cereza de Ayer, usado para tratar resfriados, constipación, ronqueras, bronquitis, dengue y tuberculosis. Se preparaba a partir del cerezo (Prunus cerasus L.), planta que se encuentra en Europa desde la antigüedad, y en Asia occidental crece silvestre. Los pedúnculos de sus frutos tienen propiedades diuréticas y depurativas, atribuidas a los flavonoides y a las sales de potasio que contienen.

Las preparaciones ferruginosas como el vino de hierro aparecen desde 1859 en el Formulario que se implementó en la isla para uso en los hospitales militares. En su elaboración se empleaba tartrato de hierro, ácido tártrico en polvo y vino blanco en lugar del tinto por poseer menos taninos.

Ya comenzado el siglo XX, en 1902 con el inicio de la República en Cuba, se anunciaban una serie de productos franceses a nivel nacional como el jarabe de Momtegniet “con Medalla de Oro en 1897 en París” para el tratamiento del Coqueluche o tos infantil, el Jarabe de rábano yodado de Grimault y Cía, las Cápsulas de quinina de Pelletier para jaquecas, neuralgias fiebres palúdicas, gota y reumatismo, Urotropine de Burggraeve-Numa- Chanteaud, para las fiebres tifoideas, gota, cistitis, blenorragia y problemas de vejiga y próstata. Se anunciaba también el Sándalo alcanforado de Langlebert para tratamiento de enfermedades especiales, y para supresión del dolor, de Adrián y Cía, París. Estos mismos productos se fueron llevando a la región oriental, y en 1920 el Jarabe para la tos de Momtegniet se encontraba a la venta en las principales farmacias de Santiago de Cuba.

En 1898 en la Farmacia Santa Ana dirigida por el Licenciado Manuel Díaz Labrada en la ciudad de Holguín se comercializaban especialidades farmacéuticas nacionales y extranjeras. Entre esas preparaciones se encontraban el Licor balsámico de Brea vegetal como expectorante y depurativo y la Magnesia efervescente como carminativo y purgante, ambos del Dr. González; así como los vinos de Carne con Hierro para tratar las anemias y el de Quina para las fiebres palúdicas. Otras preparaciones que podían adquirirse en esa ciudad eran las Pastillas de Brea, codeína y Tolú, las Cápsulas de esencia de Sándalo y el Elixir de Cáscara sagrada, este último para el estreñimiento.

La farmacopea cubana también hizo grandes aportes:

En Santiago de Cuba era conocido el Jarabe pectoral del Licenciado Luis Mestre a base de Bromoformo, Tolú y Drosera, comercializado en 1934 por la farmacia y droguería EL Comercio. En la farmacia Bottino, establecimiento insignia de la ciudad, se elaboraban diversas formulaciones como el Jarabe Coqueluche Morales, el Linimento Bottino, el Vino Tónico Morales y el Jarabe anticatarral 1092. Este jarabe anticatarral se preparaba combinando hipofosfito, yodo, arsénico, guayacol y creosota, ingredientes considerados por la ciencia médica de la época como “infalibles y únicos en el tratamiento de las afecciones respiratorias”.

Uno de estos componentes del jarabe anticatarral, el guayacol, se obtiene de la resina de la corteza del árbol conocido como Guayacán o Palo Santo en Cuba, (Guaiacum officinale L.) originario de las Antillas, abundante en Guantánamo y Nuevitas, y aparece también en América tropical. Se ha encontrado en esta planta glucopiranosil, guaianin y guayacol. De la madera se extrae metoxifenol, que es expectorante, fluidificante de las secreciones y favorece su expulsión. El guayacol se empleaba en esa época para productos farmacéuticos, muy apreciado contra las enfermedades respiratorias. Aparece en la mayor parte de las farmacopeas, y se le dio también uso como estimulante, diaforético y antisifilítico. Aún en la actualidad se comercializa en otros países, una preparación inyectable de Guayacol con las mismas indicaciones.

¡Cuántos niños y niñas cubanos han padecido la odisea del Coqueluche, conocido también como síndrome coqueluchoide o tos de los cien días! Pues para tratar esta desesperante enfermedad respiratoria en menores y adultos la farmacia cubana disponía del jarabe Coqueluche Morales o jarabe de Bromoformo, preparado por el doctor Miguel Ángel Miyares Catasús, farmacéutico graduado en la Universidad de La Habana en 1921 y director gerente de la Farmacia Bottino en 1934:

El Bromoformo se usaba desde finales del siglo XIX como medicamento para ayudar a dormir a niños con tosferina. La creosota, empleada en la formulación de jarabes pectorales, es una mezcla de fenoles que se obtienen por la destilación del alquitrán de madera, está constituida principalmente por guayacol (o-metoxifenol) y creosol (4-metil-2-metoxifenol).

La Drosera (Drosera rotundifolia) empleada en formulaciones anticatarrales de esa época, conocida también como atrapamoscas o hierba de la gota, es una planta insectívora, muy rara en Cuba. […] Con fines medicinales se cosecha la planta entera, que contiene naftoquinonas, con plumbagona y metilhidrojugona, flavonoides, ácidos orgánicos y enzimas digestivas. Las naftoquinonas dotan a esta planta de una notable acción antiespasmódica y antibacteriana, que hace de ella un remedio natural excelente para destensar los músculos de las vías respiratorias, mostrándose muy eficaz para calmar tanto la tos persistente y convulsiva, como la tos seca e irritativa, en bronquitis crónicas, tosferina, episodios de asma, faringitis, laringitis y procesos gripales. Descongestiona los conductos respiratorios, alivia la disnea y facilita una respiración más tranquila y normalizada.

¡Miren que en Cuba se da el humildísimo romerillo, que las abuelas siempre nos hacían en cocimientos para la garganta y los dolores de barriguita! Tiene entre sus componentes aminas, esteroides, triterpenos, azúcares, flavonoides, fenoles, taninos, glucósidos, benzoides (fenilheptatrina y alfatertienil), carbonato de sodio, potasio, calcio, ácido silicio, albúmina y un aceite esencial. Se le atribuyen propiedades antiulcerosas, antifúngicas, coleréticas y antibacterianas. Es tan eficaz que cuando mi hija era pequeñísima contrajo una tremenda infección de garganta con fiebre y tos. Yo le di a mascar tallos de romerillo bien lavados y macerados con miel, y en tres días se curó, con la consiguiente sorpresa de su pediatra, que quiso saber “qué antibiótico tan bueno le habíamos dado a la niña”. .¿Por qué no se comercializa en nuestras farmacias un jarabe de romerillo u otros productos elaborados con esta yerbita aparentemente insignificante?

La farmacopea nacional producía jarabes catarrales, tónicos fortificantes, jarabes antianémicos, ungüentos, lociones, todos confeccionados con plantas del país por farmacéuticos cubanos, y hay que decir que durante mi investigación he encontrado que la provincia de Oriente tuvo profesionales del ramo destacadísimos y aportó no pocas formulaciones muy eficaces para un amplio espectro de enfermedades.

La miel y la cera también ocupaban un lugar muy importante en la preparación de medicamentos en las farmacias y boticas. El párrafo que reproduzco a continuación refiere al siglo XIX, pero dada su factibilidad clasifica para ser aplicada en las actuales condiciones de pandemia y carestía:

La cera y la miel eran productos imprescindibles en la botica, que junto al azúcar y el aceite consumían gran parte del presupuesto de la misma; en estas condiciones de ajuste y recorte hubo quien adquirió colmenas que, instaladas en el propio jardín de plantas medicinales, surtía de materia prima suficiente a la botica.

¿No resulta muy tentador el final de este párrafo donde se hace mensión de espacios de cultivo, pequeños huertos propiedad de las boticas y farmacias que abastecían a estas de materias primas utilísimas? ¿Cuánto no ayudaría y ahorraría a la salud y la economía del país la reimplantación de este pequeño modelo de autoabastecimiento?

El microscopio, ayudante imprescindible del farmacéutico “de antes”

No deja de ser cierto que en todo el mundo han existido siempre charlatanes que venden preparados inútiles, y hasta muy perjudiciales, que anuncian como panaceas universales, pero para evitar semejantes desafueros:

Ya en la segunda mitad del siglo XX, con el incremento en el país de laboratorios de firmas nacionales y extranjeras y la avalancha de productos farmacéuticos en el mercado, se impusieron medidas restrictivas en este sentido. En la XLI Asamblea Médica Nacional celebrada en La Habana, los días 12 y 13 de enero de 1957, se acordó recomendar a la clase médica que en toda oportunidad en que se realizara propaganda de algunas especialidades farmacéuticas se debía solicitar la identificación para corroborar que el producto estuviera elaborado por una industria aprobada por el Consejo de Medicamentos, Alimentos y Cosméticos del Colegio Médico Nacional. En 1959 se produce la primera edición de la Guía Farmacoterapéutica cubana, con amplia información en relación con las especialidades medicamentosas que se elaboraban, distribuían o envasaban en las industrias nacionales y extranjeras que habían recibido el Certificado de Industria Aprobada del Consejo de Medicamentos. Los laboratorios que recibían este certificado eran sometidos a la inspección y vigilancia de ese consejo y sus productos eran analizados periódicamente en el Laboratorio de Investigaciones Científicas de esa institución. Aparecían con esta categoría unos 70 laboratorios, la gran mayoría de ellos representantes de firmas internacionales como los laboratorios Selles S.A., Linner, Hoffman La Roche y otras firmas de sociedades nacionales como Labrapia de Cuba S.A., Instituto biológico cubano y Laboratorios Planas de la Cuba industrial farmacéutica S.A.

Los preparados y fórmulas reconstituyentes, también llamados tónicos, ocupan un vasto anaquel de la farmacopea internacional, y Cuba produjo los suyos, pero para no hacer este tema innecesariamente extenso, citaré un producto que consumió abundantemente a lo largo de su vida nuestro Apóstol Nacional José Martí. Me refiero al hoy polémico vino Mariani. Se dice que Martí, cuya muy resquebrajada salud tras su estancia en los presidios de las canteras de San Lázaro e Isla de Pinos le ocasionaba largas crisis de postración, y cuya pobrísima economía no le permitía alimentarse adecuadamente, se ayudaba del vino Mariani para poder mantener su extraordinaria capacidad de trabajo. Aunque dormía pocas horas y durante sus 43 años de existencia padeció siempre fuertes dolores y decaimientos, los veinte tomos de sus Obras Completas contienen material para varias fructíferas vidas de desempeño intelectual.

Hoy, el vino Mariani, que en su época fue predilecto hasta por altas autoridades del Vaticano, incluidos dos Papas, está rodeado de una polémica concerniente a los alucinógenos y no se comercializa, puesto que en su fórmula está presente la hoja de coca. Creado en 1863 por el químico y empresario ítalo-francés Ángelo Mariani, era un preparado de alcohol etílico y extracto de hoja de coca. No solo restauraba de manera casi prodigiosa la energía y el vigor de quienes lo tomaban, sino también aliviaba dolores, en lo que se asemejaba al opio y sus derivados. En Los Andes los pueblos indios utilizan todavía la hoja de coca mascada para ayudarse en sus faenas y suplir carencias nutricionales comunes cuando deben recorrer grandes distancias y escalar altas montañas.

El conocido médico peruano Hipólito Unanue, considerado el padre de la medicina peruana, ya en el siglo XVIII, afirmaba:

En caso de escasez alimentaria, sobretodo de fuentes proteicas como la carne, la Providencia nos ha donado esa maravillosa planta de Coca.

Entre 1870 y 1913, Mariani llegó a tener una elevada cifra de clientes en todo el mundo, entre quienes se contaban los dieciséis reyes y reinas de la época, desde el zar de Rusia hasta el Príncipe de Gales, y más de un millar de otras celebridades, incluidos la gran actriz Sarah Bernhardt, el inventor Thomas Edison, los escritores Émile Zola y Herbert George Wells, el compositor Charles Gounod y el presidente de los Estados Unidos, William McKinley. Las siguientes opiniones pertenecen a figuras eminentes europeas:

Léon Bloy: Estimado señor, he recibido tal ayuda de su vino en ocasión de mi última recaída, que le suplico que me envíe urgentemente una caja.

Emil Zola: Mil gracias, estimado señor Mariani, por este vino juvenil que ofrece la vida, conserva la voluntad a aquellos que la desgastan y la regresa a aquellos que  la han perdido.

En 1880 a Mariani le salió en los Estados Unidos un imitador rival que a partir del vino Mariani creó una fórmula aún más potente, a la que llamó Pembertons French Wine of Coca (vino francés de coca). Pemberton no se detuvo y en 1887 creó un elixir nuevo, un brebaje espumoso que al principio contenía alcohol. Estaba hecho a base de extractos de coca y semillas de nuez de cola. Unos años después ajustó la fórmula, sumó extractos vegetales y le quitó el alcohol. Este producto fue la inspiración y el primer prototipo de la Coca-Cola.

El vino Mariani, cuya fórmula de preparación consistía en remojar durante diez horas 60 gramos de la mejor hoja de coca del Perú en un litro de vino de Burdeos, fue prohibido tras el final de la Primera Guerra Mundial, cuando se conocieron los efectos secundarios del clorhidrato de cocaína, potente estimulante del sistema nervioso central, pero también responsable de provocar aneurismas, derrames e infartos cerebrales.

¿Qué podemos hacer con todo ese conocimiento acumulado durante tantos años? Buscarlo y volver a crear aquellos productos que puedan mitigar nuestra actual carencia de medicamentos y la tremenda demanda popular de ellos que debemos enfrentar. Si lo lográramos, podríamos revertir una de las más penosas e indignantes consecuencias del bloqueo a que nuestro país ha estado sometido durante más de medio siglo. Nuestra potente industria Labiofám y otros laboratorios con los que cuenta la isla podrían producir y comercializar algunos de los medicamentos rescatados.

Para completar esta remodelación conceptual de nuestra industria farmacéutica se debería considerar las posibilidades reales de volver a tener en nuestras farmacias un personal tan capacitado como el que antaño hubo en ellas, farmacéuticos que eran químicos, biólogos y casi médicos, expertos en plantas medicinales y preparación de fórmulas, en lugar de empleados que mecánicamente rellenan formularios y tarjetones, receptan recetas que a menudo no logran entender y no siempre dan el mejor trato a los usuarios ni pueden orientarlos por falta de conocimientos. Solo tenemos que pensar cuántos sencillos servicios de los que hoy demanda la población en sus policlínicos y postas médicas podrían ofrecerse en las farmacias: inyectarse, tomarse la presión, aplicarse un glucómetro…; medicamentos que no requieren ser producidos en industrias, sino preparados en la rebotica de acuerdo con fórmulas personalizadas para uno o dos usuarios solamente… y no requieren importaciones. ¿No sería inteligente pensar en semejante proyecto?

 

 

 

Publicado en Uncategorized | Etiquetado , , , , , , | 3 comentarios

Trump contra Trump

(Tomado de El  Confidencial  https://webcache.googleusercontent.com/search?q=cache:LNBHqd2ezrAJ:https://blogs.elconfidencial.com/espana/no-es-no/2020-06-09/trump-casa-blanca-protestas-biblia_2630368/+&cd=25&hl=es-419&ct=clnk&gl=cu)

Los problemas ficticios que el candidato iba a resolver se topan con los problemas reales que el presidente tiene delante: crisis racial y social, depresión económica y emergencia sanitaria

 
 

La escena de Trump con la Biblia en la mano y el despliegue de la policía ecuestre transforman la crisis social y racial de EEUU en un escenario arcaico y supersticioso. Trump ha demostrado mucha audacia para desenvolverse en los instintos primarios, de tal manera que el miedo de los desórdenes y la proclamación del “terrorismo interior” predisponen una estrategia de ley y orden cuya dramaturgia religioso-castrense no contradice la llamada temeraria a la autodefensa.

Trump deshoja el Antiguo Testamento al tiempo que convoca la segunda enmienda de la Constitución. Los americanos tienen derecho a llevar un arma. Y a utilizarla en situaciones extremas. La violencia callejera y el vandalismo requieren proporcionalidad, pero Trump ha preferido reclutar una suerte de ejército civil para neutralizar a los bárbaros.

Debe sentirse cómodo Donald Trump en el escenario de la polarización. Y debe sentirse incómodo en la gestión de los miedos reales: el coronavirus, la revuelta, el desempleo, la contracción económica.

Se le han amontonado en la fase decisiva de la campaña electoral. Y le han sorprendido no ya con la obligación de resolverlos, sino desprovisto de los recursos instintivos, supremacistas y populistas que le condujeron al sitial de la Casa Blanca esparciendo la cosecha de los miedos ficticios: la inmigración ilegal, el muro, los musulmanes, los chinos, la izquierda radical, los mexicanos.

Trump prometía una América próspera, segura y hegemónica, pero la crisis sanitaria, económica y social amenaza seriamente la hipótesis de la reelección. Entre otras razones, porque Trump no es el presidente de todos los americanos, sino el caudillo de quienes lo votaron en su providencialismo. A ellos parece dirigirse en sus discursos de autoridad y conspiraciones. De otro modo, no hubiera atribuido los desórdenes violentos a la mano oscura del Partido Demócrata ni se habría recreado en la palabra de Dios como referencia metafísica de los ‘wasps’.

La estrategia se resiente de una insólita irresponsabilidad. Trump no es un candidato que aspira a la presidencia, ni tampoco una referencia experimental de la antipolítica. Es un presidente constreñido a responsabilizarse de sus decisiones. Incluida la gestión negligente del coronavirus y el amago de la estrategia militar con que pretendió disuadir las riadas de violencia.

La mera tentación de simplificar la crisis a una cuestión de vandalismo o de terrorismo interior le sustrae a la cronificación de las desigualdades. La comunidad afroamericana no se ha sacudido la discriminación ni la brecha social, del mismo modo que los excesos de la policía perseveran en la idea de los negros como sujetos criminógenos. La culpa no es solo de Trump —Obama representa un flagrante fiasco en las promesas integradoras—, pero las connotaciones racistas y xenófobas del trumpismo han radicalizado el problema. Lo demuestra la ferocidad del coronavirus entre los americanos negros, tres veces más agresiva que entre asiáticos y latinos.

Que Trump pueda perder las elecciones significa que Joe Biden pueda ganarlas. Se le reprocha un perfil aburrido y se le restriega la falta de carisma, pero la sobriedad y mesura del candidato demócrata han adquirido un providencial valor antagonista respecto a la excentricidad del candidato republicano. Biden sería el hombre tranquilo frente al hombre colérico, aunque no convendría subestimar las posibilidades del presidente americano. La mano dura puede funcionarle como expresión de autoridad y de liderazgo en el caos. Trump recurriría al miedo y la Biblia. Retrataría a los violentos como los enemigos de América.

El problema es la credibilidad del presidente. Y la angustia política y electoral que pueden suponer el incremento del paro, el pesimismo económico y la movilización de los votantes pasivos o descreídos. No ya los jóvenes. También los afroamericanos y las comunidades discriminadas que habían renegado de la política. Paradójicamente, la manera más directa y democrática de evacuar a Trump es la misma que lo convirtió en presidente: las urnas. Trump invoca a Dios. Lo hace a caballo, provisto de la Biblia, como un pastor protestante recién descendido del Mayflower. Y restringido a su propia caricatura de ‘sheriff’ justiciero.

 
 
 
 
 
 
    •  
  •  
 
 
Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

Abhigyan Anand, el niño indio que predijo el Coronavirus

NOTA

Este material lo estoy reblogueando de un sitio de internet, pero al copiar y pegar se me borró la referencia. No lo he escrito yo.

El niño indio que anticipó el coronavirus predice “nueva tragedia el año próximo” Además de ser astrólogo, Abhigya Anand de 14 años es arquitecto y a Por: Redacción | 05 de Junio 2020 Abhigya Anand es un niño oriundo de India, cuya popularidad comenzó tras viralizarse un video que fue grabado en agosto del 2019 en el que, se dijo, “predijo el coronavirus”. Ahora, el joven de 14 años volvió a estar en el centro de la atención por lanzar nuevos pronósticos, como el supuesto fin de la pandemia y “una nueva tragedia que estallará el año próximo”.

Abhigyan Anand nació en Karnataka, un estado del suroeste de la India. Es, además, un joven precoz y versátil: además de ser astrólogo -razón por la cual ahora se eyectó su popularidad-, es arquitecto y analista de valor de oro. En las tres disciplinas se destaca por ser el más joven del mundo. Según ZeeNews , obtuvo un posgrado en Microbiología ayurvédica y fue la persona más joven en graduarse en su licenciatura en Vastu Shastra, una antigua doctrina hinduista que trata sobre la influencia de las leyes de la naturaleza en las construcciones humanas. Él y su hermana tienen un canal con más de 700 videos, 300 de los cuales son sobre astrología, Vastu Shastra y medicina ayurvédica. Con más de cinco millones de suscriptores en su canal de YouTube, los hermanos tienen adeptos que son fanáticos de su trabajo, y clientes para los que trabajan como consultores. En todas sus entrevistas y charlas públicas,

Abhigyan Anand habla con fluidez sobre cualquier tema sobre el que se le pregunta: además de ser un gran orador maneja grandes volúmenes de información, razón por la que recibió el Premio Global Child Prodigy , por ser uno de los cien talentos infantiles destacados del mundo. Dentro del campo de la astrología, Anand se especializa en la “astrología financiera”, que, según dice la prensa india, es su tema principal de estudio.

En las tres disciplinas se destaca por ser el más joven del mundo. Según ZeeNews , obtuvo un posgrado en Microbiología ayurvédica y fue la persona más joven en graduarse en su licenciatura en Vastu Shastra, una antigua doctrina hinduista que trata sobre la influencia de las leyes de la naturaleza en las construcciones humanas.

Él y su hermana tienen un canal con más de 700 videos, 300 de los cuales son sobre astrología, Vastu Shastra y medicina ayurvédica. Con más de cinco millones de suscriptores en su canal de YouTube, los hermanos tienen adeptos que son fanáticos de su trabajo, y clientes para los que trabajan como consultores.

En todas sus entrevistas y charlas públicas, Abhigyan Anand habla con fluidez sobre cualquier tema sobre el que se le pregunta: además de ser un gran orador maneja grandes volúmenes de información, razón por la que recibió el Premio Global Child Prodigy , por ser uno de los cien talentos infantiles destacados del mundo. Dentro del campo de la astrología, Anand se especializa en la “astrología financiera”, que, según dice la prensa india, es su tema principal de estudio. Además, estudió sánscrito y lo enseña ad honorem a otros estudiantes.

Las predicciones de Abhigyan Anand

El video por el que se popularizó en las últimas semanas, muestra que en agosto de 2019, el joven publicó un video en el que advertía que “una enfermedad mortal llegará a todos los rincones del mundo”, y que comenzaría en noviembre de 2019.

El material, titulado “Severe Danger To The World From Nov 2019 To April 2020 (Severo daño para el mundo desde noviembre de 2019 a abril de 2020)”, dio la vuelta al mundo por ” haber anticipado el coronavirus”.

Ahora, Abhigyan Anand se pronunció sobre el fin de la pandemia , que, según sus palabras, será el 6 de septiembre. Si bien en principio esta parece una buena noticia para quienes creen en la astrología, el joven hizo otros anuncios y dijo que “se viene algo peor que el coronavirus”. Basado en eclipses solares y en la alineación de los planetas, Anand indica que el 20 de diciembre se gestará una nueva tragedia que estallará en marzo de 2021 .

“Solo si ganamos inmunidad podremos protegernos de estos brotes de pandemia en el futuro”, advirtió. Y dio como pauta cuidar la naturaleza. “Debemos dejar de matar animales y dañar a la madre naturaleza, ya que estamos aumentando nuestro karma y si lo hacemos tendremos que enfrentarnos a la ira de la madre tierra”. El video, titulado “predicciones para 2020-21, fue removido por YouTube por “infringir los lineamentos de la comunidad”, asunto que Abhigyan Anand criticó en un clip posterior.

 

 

Publicado en Uncategorized | Etiquetado , , , , , , | Deja un comentario