HISTORIA DE MIS PERROS

Mi hija trajo a Angie a nuestra casa cuando habían pasado pocos meses de la muerte de nuestros perritos Brandy y Mulder. Yo no quería tener mascotas nunca más, pero… Angie llegó con 45 días de nacida, me miró, me sacó la lengua y… se quedó.

LenguosaEra tan bella que las personas me paraban en la calle para admirarla. La llamaban La Piratica, por el parche negro sobre su ojo. Era adorable.

Angie

Pero venía sin destetar, y cuando lo hicimos, se acostó sobre un cesto de ropa y comenzó a ponerse pálida. Creímos que moriría, pero logramos salvarla. Es elegante, preciosa, lánguida, apacible (en apariencia), muy dulce, y cuando alguno de nosotros se enferma ella se acuesta a su lado, lo cubre de besos y da la impresión de que nos cuida como una mamita. Mi esposo tiene por ella verdadera pasión.

Angie, la Bella de Jardín y de Zapotes

Angie, la Bella de Jardín y de Zapotes

 Seis meses después regresábamos a la casa de mi esposo tras una estancia en la mía. Llegamos con Angie en un taxi, entramos y ella desapareció. La encontramos en el fondo del patio jugando, ¡horror!, con un ratón. Corrimos a separarlos, pero cuando los vimos de cerca el ratón resultó ser un perrito diminuto, casi recién nacido y muy feo. Ella, sentada entre las hierbas, trataba de tocarlo con su patica, y él le respondía con la suya, mínima. Allí mismo, no sé por qué, dije que el aparecido se llamaba Poblet. Tenía una enorme pancita y cuando estaba sentado no podía mantener el equilibrio, porque el peso de la barriga lo tiraba hacia los lados. Nos negamos a ponerlo en el parque, como quería mi esposo, porque era demasiado pequeño y desvalido. Mi hija pidió un día de gracia para alimentarlo y fortalecerlo. Aún hoy no sé quién nos lo echó en nuestro patio, pero nunca me he arrepentido de haberlo sujetado entre mis manos aquel día. Todos adoramos a Poblet, tan gallardo, musculoso, varonil, y al mismo tiempo juguetón y manso. Su ocupación preferida es adorar a Angie y limpiarle las orejitas con su lengua. También limpia a Carmelín. Es un guardiánn excelente y cuando lo cree necesario se vuelve feroz como un verdadero lobo. Le encantaba jugar llevando y trayendo un pato de goma de colores. Alguien nos robó el pato. Hemos notado que en ocasiones Poblet se pone filosófico y se sienta sobre sus patas traseras a mirar el atardecer, la lluvia, la luna…

Poblet jugando con su platico

Poblet jugando con su platico

 Angie crió a Poblet y hay que decir que fue una madre rigurosa. Luego, cuando Poblet se convirtió en un apuestísimo galán, se enamoraron. Él con más devoción, mientras ella se deja adorar, como por supuesto debe ser. Y cuando Poblet fue adulto se convirtió en un intelectual de relieve en el mundo cultural cubano.

Poblet, ya un bello doncel. toma posesión como Miembro de Honor de la AcademiaCubana de Artes y Letras (sentado en un sillón de aquella venerable institución)

Poblet, ya un bello doncel. toma posesión como Miembro de Honor de la AcademiaCubana de Artes y Letras (sentado en un sillón de aquella venerable institución)

Luego se casaron y…

Los esposos. Angie embarazada de tres meses

Los esposos. Angie embarazada de tres meses

 
 

… nació una camada maravillosa de seis bebés perritos, seis niños que mi hija y yo ayudamos a venir al mundo en lo que ha sido hasta ahora la experiencia más maravillosa de nuestra vida juntas. Angie demostró ser una  muy intuitiva y maravillosa madre, y cuidó a sus hijitos con esmero y una gran sabiduría.

La camada completa recién nacida

Nuestro plan era quedarnos con todos…  

Collarín

Collarín

 Collarín era el más parecido a Poblet, pero iba a ser más alto. Tenía ojos verdes. Era aguerrido, muy serio, y enseñaba a sus hermanitas a roer el lomo de los libros en los libreros. Cuatro veces mi esposo lo dio a diferentes familias. En una de las casas por poco se electrocuta lamiendo cables de televisión, pues era muy investigador. Siempre lo devolvían. Al final se lo llevó una familia con niños. Nunca más hemos sabido de él.

Mi bella Negrita.

Mi bella Negrita.

 Esta Negrita era tan linda que parecía de juguete. Ella tenía una patica de tres colores y era tan viva como una llama, apasionada, me quería… Murió de ocho meses. Nunca hemos sabido qué le pasó.  Murió el mismo día que mi hija regresaba de un largo ingreso hospitalario. Algún día contaré su historia, pero todavía no puedo. Me duele demasiado. La enterramos en el fondo del patio. Le ponemos flores… A veces creo ver su sombra, curiosamente blanca en vez de negra, jugueteando en mi cuarto, al pie de mi cama. Puede ser una fantasmagoría, pero prefiero pensar que no se ha ido todavía.

Cucú nunca tenía prisa...

Cucú nunca tenía prisa…

 Cucú diamantes era el más pequeño, con el parche del ojo en negro y sepia y un único lunar negro en la base de la cola, de ahí su nombre. Era de mal genio y terco, pero con los ojos más extraordinarios del mundo. Mi esposo me dijo que se lo dio a un anciano que lo quería para su nietecita. Nunca hemos vuelto a saber de él.

faantasmita!!

Fantasmita era el más parecido a su mamá, coposo, peludo, suave, con un parche pirata en cada ojo. Amaba comer y dormir. Mi esposo nunca me ha dicho a quién se lo dio. Mi hija cree haberlo visto ayer jugando en el parque y le pareció bien cuidado. Estaba rodeado de niños y parecía feliz.

gordito 1

Gordito, el más querido, el que siempre se iba a explorar el mundo y se apartaba de la camada. Era el más grande y robusto. Su historia sí puedo contarla ya. No porque no me duela, sino porque lo he llorado ya tanto…

Escena de amor entre Cucú Diamantes y laBella Negrita

Escena de amor entre Cucú Diamantes y la Bella Negrita

Collarín, Gordito y Cucú Diamantes jugando en el comedor

Collarín, Gordito y Cucú Diamantes jugando en el comedor

Destete

Destete

…pero pasaron cosas que nunca hubiéramos sido capaces de imaginar. En estos casos se dice que el destino se interpuso, y solo pude retener a las dos hembras, Negrita Nenarca, la estrella de la camada, chillona, demandante, que solía echar tremendas arengas a todos sus hermanitos, y Carmelín, tan debilucha que los demás nunca la dejaban comer, y yo vaticiné que moriría enseguida. Era, también, la patita fea del equipo. No tenía ninguna marca que la distinguiera y parecía que tampoco tenía inteligencia.

La única sobreviviente, Carmelín Bebé de Arriba, alias Tutti

La única sobreviviente, Carmelín Bebé de Arriba, alias Tutti

 Las dos bebitas pasaron un mes mes en mi apartamento, y cuando mi esposo se llevó a Negrita yo reaccioné muy mal y rechacé a Carmelín. Ella iba detrás de mí por toda la casa como una sombra, y trataba de llamar mi atención mordiéndome constantemente los talones. Pero yo sufría por Negrita, tan franca, alegre y sincera. Carmelín era lobuna y me espiaba por debajo de los muebles.

Por siempre adorada Negrita

Por siempre adorada Negrita

Hasta que un día Carmelín se subió sobre mí, que estaba acostada en el sofá, y se quedó muy quieta mirando el cielo con una extraña expresión de plenitud. En aquel momento empecé a amarla. Ahora, sin Negrita ni los otros, Carmelín es la reina de la casa. Hemos decubierto que ella y su padre son mestizos enanos de pastor belga malinés. Carmelín es muy inteligente, cuando detecta algo que no comprende o le parece inconveniente me busca y me lleva al lugar tirando de mi ropa. Es dulce, tiernísima y muy, muy simpática. No ha perdido el hábito de morderme como si yo fuera una vaca a la que qiere devolver al rebaño. Yo digo que me pastorea. No concibo la vida sin ella, sin sus ojos errantes y tristes, casi líquidos.

En el tiempo del horror tuve que refugiarme en mi pequeño apartamento con Angie, Poblet y sus seis cachorros metidos en cubos, sin agua, sin luz, con siete maletas y diez cajas de libros. Tenía que protegerlos. Hoy solo me acompañan los padres y mi bella Carmelín. Seguimos juntos, a pesar de todo. Yo siempre pienso en los que se fueron. Mis perros me han amado más que cualquier persona que me haya amado, exceptuando a mis abuelos. Yo soy para ellos lo más importante. Mis perros son la luz de mi vida y la única alegría de nuestra casa. Agradezco a Dios por haberlos puesto en mi camino. Cada día.

 

 

 

 

 

 

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Acerca de Gina Picart

Soy escritora, periodista especializada en La Habana de la colonia y la república, investigadora, crítica literaria, guionista de cine, radio y televisión
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2 respuestas a HISTORIA DE MIS PERROS

  1. que raza el la primera perrrita con el parche en el ojo

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